Nueva misión en Ecuador con el Proyecto Alma para luchar contra el cáncer

En unos días, partimos hacia la península de Santa Elena en Ecuador un grupo de profesionales de la Clínica Universidad de Navarra (CUN) y de estudiantes de medicina de esta misma universidad, con un propósito muy concreto: mejorar la calidad de vida y de salud de algunas comunidades de esa zona, incidiendo fundamentalmente sobre la prevención de enfermedades muy prevalentes, como el cáncer de cérvix uterino, mama y otras enfermedades metabólicas que aumentan el riesgo cardiovascular en una población especialmente vulnerable.

En colaboración con la Fundación Amigos de Monkole, estaremos trabajando 15 días sobre el terreno, viendo pacientes y sentando las bases para una colaboración estable, que será posible gracias al esfuerzo combinado de la Universidad de Navarra, Solca (Sociedad de lucha contra el cáncer de Ecuador) y Savinco (una empresa social que impulsa la formación y la independencia financiera en comunidades del área). 

Es nuestro sueño poder impactar en salud entre esta población vulnerable, y lo hacemos gracias al entusiasmo de los voluntarios y a tu ayuda. Ya sabes que mucha gente pequeña… Contamos con tu ayuda para llegar a mucha gente en esta nueva misión médica.

El Ayuntamiento de Sevilla promueve la agricultura sostenible y el liderazgo femenino en Kipushi (RDC)

El Ayuntamiento de Sevilla reafirma su compromiso con la cooperación internacional apoyando un proyecto de agricultura sostenible y empoderamiento femenino en el territorio de Kipushi, provincia de Haut-Katanga (República Democrática del Congo). La iniciativa busca fortalecer la seguridad alimentaria y mejorar los medios de vida de mujeres campesinas y sus familias mediante el acceso al agua, la agroecología y el fortalecimiento comunitario.

El proyecto cuenta con una subvención del Ayuntamiento de Sevilla de 113.834,20 euros y un presupuesto total de 146.176,92 euros, lo que permitirá beneficiar directamente a 50 mujeres agricultoras e impactar positivamente en alrededor de 300 personas de la comunidad.

Una apuesta por el desarrollo rural sostenible

En muchas zonas rurales de la República Democrática del Congo, la agricultura familiar constituye la principal fuente de alimentación e ingresos. Sin embargo, las comunidades campesinas se enfrentan a importantes desafíos como la escasez de agua, la degradación de los suelos y la creciente vulnerabilidad frente al cambio climático.

Las mujeres desempeñan un papel fundamental en la producción agrícola y el cuidado de sus familias, pero continúan encontrando barreras para acceder a recursos productivos, formación técnica y oportunidades económicas. Con el apoyo del Ayuntamiento de Sevilla, este proyecto pretende responder a estas necesidades mediante soluciones sostenibles y adaptadas al contexto local.

Agua y energía solar para cultivar el futuro

Uno de los componentes clave de la iniciativa es la instalación de un sistema de riego alimentado por energía solar, acompañado de la perforación de un pozo y la construcción de infraestructuras de almacenamiento y distribución de agua. Estas actuaciones permitirán garantizar el acceso al agua durante todo el año, aumentar la productividad agrícola y reducir la dependencia de las lluvias, cada vez más irregulares debido al cambio climático.

Además, las beneficiarias recibirán formación en prácticas agroecológicas como el compostaje orgánico, la diversificación de cultivos y la gestión sostenible del suelo y del agua, favoreciendo una agricultura más resiliente y respetuosa con el medio ambiente.

Mujeres que transforman sus comunidades

Las protagonistas del proyecto son las integrantes de la agrupación KIMVUKA, formada por mujeres campesinas comprometidas con el desarrollo de sus comunidades. A través de talleres de liderazgo, gestión económica y organización comunitaria, las participantes fortalecerán sus capacidades técnicas y su autonomía económica, aumentando su participación en los espacios de decisión y contribuyendo a mejorar el bienestar de sus familias.

El proyecto incorpora un enfoque transversal de género, reconociendo el papel de las mujeres como agentes clave del desarrollo sostenible y la seguridad alimentaria.

La cooperación internacional como motor de cambio

Esta iniciativa contribuye al cumplimiento de varios Objetivos de Desarrollo Sostenible, entre ellos el fin de la pobreza (ODS 1), hambre cero (ODS 2), igualdad de género (ODS 5), trabajo decente (ODS 8), acción por el clima (ODS 13) y alianzas para lograr los objetivos (ODS 17).

Con este apoyo, el Ayuntamiento de Sevilla fortalece su compromiso con una cooperación internacional centrada en las personas, capaz de generar oportunidades, reducir desigualdades y construir comunidades más resilientes y sostenibles. Invertir en agricultura sostenible y en el liderazgo de las mujeres es invertir en el futuro. Porque cuando las mujeres tienen acceso a recursos, formación y oportunidades, toda la comunidad avanza.

El Ayuntamiento de Sagunto impulsa la educación y el emprendimiento de 200 jóvenes en Kinshasa junto a la Fundación Amigos de Monkole

Adefor costura

La Fundación Amigos de Monkole ha finalizado con éxito el proyecto «Construyendo un futuro para jóvenes a través de la educación y el emprendimiento, en Kinshasa (República Democrática del Congo)», una iniciativa que ha sido posible gracias al apoyo del Ayuntamiento de Sagunto, cuyo compromiso con la cooperación internacional al desarrollo continúa generando oportunidades para quienes más lo necesitan.

Gracias a la financiación concedida por el Ayuntamiento de Sagunto, 200 jóvenes mujeres en situación de vulnerabilidad de los municipios de Mont-Ngafula y Selembao, en Kinshasa, han podido acceder a un programa integral de educación básica y formación profesional orientado a mejorar sus oportunidades de futuro.

El proyecto ha combinado el refuerzo educativo con la capacitación técnica en corte y costura, incorporando además formación en emprendimiento, liderazgo, derechos humanos, igualdad de género, ética profesional e higiene ambiental. Este enfoque integral busca no solo mejorar las competencias académicas y profesionales de las participantes, sino también fortalecer su autonomía personal y económica para que puedan construir un proyecto de vida con mayores oportunidades.

La intervención se ha desarrollado de la mano de nuestro socio local ADEFOR (Association pour le Développement de la Formation Rurale), entidad con una amplia trayectoria en la formación y acompañamiento de jóvenes mujeres en Kinshasa. La estrecha colaboración entre ambas organizaciones ha permitido ejecutar todas las actividades previstas y alcanzar los objetivos planteados.

Uno de los aspectos más relevantes del proyecto ha sido su apuesta por la sostenibilidad. Además de la formación recibida durante todo el curso, las beneficiarias han adquirido competencias que podrán aplicar en su vida laboral y en iniciativas de autoempleo, contribuyendo a mejorar sus condiciones de vida y las de sus familias. La continuidad de los programas educativos en los Centros Sociales de Kimbondo y Moluka permitirá que este impacto se mantenga en el tiempo y siga beneficiando a nuevas jóvenes.

Desde la Fundación Amigos de Monkole queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento al Ayuntamiento de Sagunto por su confianza y compromiso con la cooperación internacional al desarrollo. Su apoyo ha contribuido a que 200 jóvenes mujeres puedan acceder a una educación de calidad, desarrollar capacidades profesionales y avanzar hacia un futuro con más oportunidades.

Porque invertir en educación es invertir en desarrollo, igualdad y dignidad.

La colaboración entre el Ayuntamiento de Valladolid y Amigos de Monkole fortalecen la salud infantil en Kinshasa

Tras doce meses de trabajo conjunto, la Fundación Amigos de Monkole, junto a CECFOR y la Red Sanitaria Monkole, ha concluido el proyecto de fortalecimiento de la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos (UCIP) del Hospital Monkole, en Kinshasa (República Democrática del Congo), una iniciativa que ha contribuido a mejorar la atención sanitaria de niños y niñas en situación crítica y a reforzar las capacidades del sistema de salud local.

El proyecto, financiado por el Ayuntamiento de Valladolid con una aportación de 49.999,13 euros sobre un presupuesto total de 62.273,63 euros, ha beneficiado directamente a más de 400 niños y niñas y, de forma indirecta, a alrededor de 3.600 familiares y cuidadores.

Una unidad más preparada 

Gracias a la intervención, la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos del Hospital Monkole cuenta ahora con nuevo equipamiento biomédico esencial para la atención de pacientes críticos, incluyendo camas hospitalarias pediátricas, monitores multiparamétricos y dispositivos de soporte clínico.

La renovación tecnológica ha permitido mejorar la capacidad de respuesta ante urgencias pediátricas graves y reforzar la calidad asistencial en uno de los hospitales de referencia de Kinshasa, que atiende a población procedente tanto de la capital como de otras regiones del país.

Estos avances son especialmente relevantes en un contexto donde el acceso a cuidados intensivos pediátricos continúa siendo limitado y donde muchas familias se enfrentan a importantes barreras económicas y geográficas para acceder a servicios especializados.

Profesionales mejor formados para salvar vidas

Otro de los pilares del proyecto ha sido la capacitación del personal sanitario en el manejo de urgencias pediátricas y cuidados críticos. Médicos y profesionales de enfermería han reforzado sus competencias técnicas mediante formaciones teórico-prácticas adaptadas a las necesidades del contexto local.

Además de mejorar la atención inmediata a los pacientes, esta formación genera un efecto multiplicador, ya que los conocimientos adquiridos podrán compartirse con otros profesionales de la Red Sanitaria Monkole, fortaleciendo las capacidades del sistema sanitario a largo plazo.

Acompañar también a quienes cuidan

La hospitalización de un niño no afecta únicamente al paciente, sino también a su entorno familiar. Por ello, el proyecto ha incorporado sesiones de acompañamiento y apoyo psicosocial dirigidas a familiares y cuidadores, con especial atención a las mujeres, que suelen asumir la mayor parte de las tareas de cuidado.

Estos espacios han contribuido a fortalecer el bienestar emocional de las familias, mejorar su acceso a información sanitaria y generar redes de apoyo comunitario durante el proceso de hospitalización.

Invertir en salud infantil es invertir en el futuro

La experiencia de este proyecto demuestra que fortalecer las capacidades locales es una de las estrategias más eficaces para construir sistemas sanitarios más resilientes y equitativos. Cuando un hospital dispone de mejores recursos, cuando los profesionales cuentan con formación especializada y cuando las familias reciben acompañamiento, las oportunidades de supervivencia y recuperación aumentan significativamente.

En contextos como la República Democrática del Congo, donde la mortalidad infantil sigue siendo uno de los grandes desafíos sanitarios, cada inversión en salud infantil tiene un impacto que trasciende el presente: salva vidas hoy y fortalece el sistema de salud del mañana.

Desde la Fundación Amigos de Monkole agradecemos el apoyo del Ayuntamiento de Valladolid y el compromiso de nuestros socios locales, CECFOR y la Red Sanitaria Monkole, cuyo trabajo diario hace posible avanzar hacia un acceso más justo y universal a la salud para la infancia congoleña.

Semana Solidaria Amigos de Monkole en Astra Reporta

Monkole lleva la realidad congoleña a Riaza

La Fundación Amigos de Monkole ha impulsado en Riaza una semana dedicada a la República Democrática del Congo que trasciende el formato habitual de eventos solidarios. La iniciativa, programada entre el 11 y el 17 de julio, responde a una trayectoria de trabajo sostenido en tres países africanos desde 2017 y pone de relieve cómo las organizaciones europeas trasladan realidades lejanas a contextos locales para generar vínculos duraderos.

Semana Solidaria de Riaza en Cope Segovia

La Fundación Amigos de Monkole lleva a Riaza (Segovia) la realidad de la República Democrática del Congo

El municipio segoviano de Riaza se convierte en el epicentro de la solidaridad del 11 al 17 de julio con la celebración de una semana dedicada a la República Democrática del Congo. Organizada por la Fundación Amigos de Monkole, la iniciativa busca acercar al público la vida cotidiana del país africano a través de un programa que incluye cine documental, fotografía y espacios de encuentro.

La idea de esta semana solidaria surgió hace un año en conversaciones con el Ayuntamiento de Riaza. Según explica Gabriel González-Andrío, director de comunicación de la fundación, la propuesta fue presentada al alcalde para «incluir una semana solidaria» en el calendario de verano. La iniciativa fue bien recibida y, tras unos meses de estudio, el consistorio dio luz verde y ofreció «todo su apoyo».


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Semana Solidaria de Riaza en Segovia Directo

Semana Solidaria Riaza

Amigos de Monkole protagonizará este verano una semana solidaria en Riaza (Segovia)

La Fundación Amigos de Monkole, con sede en Madrid, presentará el próximo 11 de julio en Riaza (Segovia) los documentales Kobotama Lisusu (Los renacidos) y En el Vientre del Congo. Se trata de una semana solidaria que ha sido posible gracias a la colaboración del Ayuntamiento de Riaza.

Asimismo, entre el 11 y 17 de julio, tendrá también lugar la exposición Born in Congo, “que acercará al público la dura realidad de la maternidad en la República Democrática del Congo, donde las tasas de mortalidad materno-infantil son de las más altas del mundo”, según explica Gabriel González-Andrío, Director de Comunicación de la Fundación Amigos de Monkole.

Tribuna: El latido de la neonatología en el África Subsahariana

La brecha en salud neonatal entre los países desarrollados y el África subsahariana no es una simple cifra; es la frontera que decide qué niños pueden sobrevivir. Mientras que en los países de ingresos altos la supervivencia de los recién nacidos con peso extremadamente bajo es la norma gracias a la tecnología de vanguardia, en regiones como la República Democrática del Congo (RDC) esto representa uno de los desafíos más extremos de la medicina moderna.  

Para contextualizar la magnitud del problema, basta observar los indicadores epidemiológicos. La RDC ostenta una de las tasas de prematurez más altas del continente. A esto se suma una mortalidad neonatal que ronda los 28 a 30 fallecimientos por cada 1.000 nacidos vivos. La mortalidad neonatal se sitúa por debajo del 2-3% en la mayoría de los países de la OCDE. Por lo tanto, un niño nacido en el Congo tiene, en promedio, diez veces menos probabilidades de sobrevivir a su primer mes de vida que uno nacido en Europa o América del Norte.

Ejea de los Caballeros

Vivir esta realidad sobre el terreno transforma por completo la perspectiva médica. En nuestros hospitales, estamos acostumbrados a la inmediatez: monitorización analítica por micrométodos, acceso universal a surfactante pulmonar exógeno, ecografías transfontanelares seriadas y unidades de cuidados intensivos dotadas de tecnología de última generación. En el contexto congoleño, la escasez de recursos técnicos y financieros es la norma. Allí, la supervivencia no depende de la máquina más costosa, sino de la excelencia en la práctica clínica y del ingenio del equipo médico. 

Un ejemplo extraordinario de esto ha sido el reciente caso de éxito en el Centro Hospitalier Monkole, donde el equipo liderado por la Dra. Gisèle Kazadi logró la supervivencia de una recién nacida de tan solo 500 gramos y 26 semanas de gestación. En un entorno sin acceso a surfactante exógeno, el éxito radicó en tres pilares que exigen rigor absoluto: el uso correcto de la ventilación no invasiva (nCPAP), el inicio temprano de la nutrición enteral con leche materna y una adherencia estricta a las medidas de asepsia para prevenir la sepsis neonatal.  La lección que nos deja el trabajo en centros como Monkole es profunda. La falta de recursos no debe traducirse en una falta de esperanza.

La implementación de intervenciones de bajo coste recomendadas por la OMS —como la corticoterapia antenatal y el soporte respiratorio no invasivo— demuestra que es posible mejorar las estadísticas y salvar vidas. Apoyar la formación del personal local no es solo un acto de solidaridad; es una inversión directa en equidad sanitaria global. 

Autor de la tribuna: Dr. Gonzalo Ares, Jefe de Pediatria del Hospital Rey Juan Carlos (Madrid)

El Ayto. de Casares impulsa nuestro proyecto materno-infantil en Costa de Marfil

El Ayuntamiento de Casares ha concedido a la Fundación Amigos de Monkole uno de los siete accésits de los Premios Blas Infante destinados a proyectos de cooperación internacional. Con esta ayuda podremos prevenir la transmisión materno-infantil del VIH y mejorar la nutrición de madres y lactantes en Costa de Marfil. Con esta nueva edición,  y con el legado humanista de Blas Infante, convirtiendo una vez más la solidaridad en una seña de identidad del municipio, Casares reafirma su compromiso con la cooperación internacional. El premio fue recogido por nuestros voluntarios Carlos Aguilar, Santi Moles y Gonzalo Elejalde.

El presente proyecto tiene como objetivo prevenir la transmisión del VIH de madre a hijo y mejorar el estado nutricional de lactantes en situación de alta vulnerabilidad en Yamoussoukro (Costa de Marfil), mediante una intervención integral centrada en la salud maternoinfantil.

En contextos como el de intervención, muchas mujeres embarazadas o en periodo de lactancia que viven con VIH carecen de los recursos necesarios para garantizar una alimentación segura a sus hijos. La lactancia materna, en ausencia de condiciones adecuadas y seguimiento médico, puede convertirse en una vía de transmisión del virus al recién nacido. Sin intervención, este riesgo puede alcanzar niveles elevados, comprometiendo gravemente la salud y la vida de los bebés.

El proyecto aborda esta problemática mediante la provisión de alternativas seguras a la lactancia materna, principalmente a través de la distribución de leche infantil, combinada con un seguimiento sanitario y nutricional continuo. Esta medida no constituye únicamente un apoyo alimentario, sino una intervención clave de prevención sanitaria que permite reducir significativamente el riesgo de transmisión del VIH en la primera infancia. De forma complementaria, se desarrollarán acciones de acompañamiento médico, seguimiento del crecimiento infantil y control del estado serológico de los bebés, así como actividades de formación dirigidas a madres, centradas en prácticas de alimentación segura, higiene y prevención del VIH. Estas acciones estarán apoyadas por el trabajo del Centro Médico-Social Walé, entidad local con amplia experiencia en atención a personas con VIH y en salud comunitaria.

El proyecto beneficiará directamente a mujeres embarazadas y lactantes con VIH y a sus hijos e hijas en sus primeros meses de vida, contribuyendo a garantizar su derecho a la salud, a la alimentación y a una vida digna. Asimismo, tendrá un impacto positivo en el entorno familiar y comunitario, fortaleciendo capacidades locales y reduciendo el estigma asociado al VIH. La intervención se basa en un enfoque de derechos humanos, género y salud pública, y se integra en las estrategias locales existentes, lo que garantiza su pertinencia, sostenibilidad y continuidad más allá del periodo de ejecución.

OBRAMAT Leganés y Fundación Amigos de Monkole culminan la primera intervención del proyecto ReHabitar

La colaboración entre empresas y entidades sociales vuelve a demostrar su capacidad para generar cambios reales en la vida de las personas. Gracias al apoyo de OBRAMAT Leganés, la Fundación Amigos de Monkole ha completado con éxito la primera actuación del proyecto ReHabitar, una iniciativa destinada a mejorar las condiciones de habitabilidad de personas y familias en situación de vulnerabilidad en la Comunidad de Madrid.

La intervención, desarrollada entre mayo y junio de 2026 en el distrito madrileño de Tetuán, ha permitido acondicionar una vivienda mediante trabajos de limpieza, pintura, reorganización de espacios y pequeñas mejoras estructurales, devolviendo dignidad y bienestar a su residente.

El compromiso de OBRAMAT 

El proyecto ha sido posible gracias a la implicación de OBRAMAT Leganés, que donó pintura y materiales esenciales para la ejecución de las obras, además de colaborar en la coordinación institucional y en la difusión de la iniciativa.

Esta colaboración pone de manifiesto cómo las alianzas entre empresas y organizaciones sociales pueden convertirse en motores de transformación local, sumando recursos, voluntariado y conocimiento para responder a necesidades concretas de la comunidad.

En un momento en el que la responsabilidad social empresarial adquiere una relevancia creciente, proyectos como ReHabitar muestran que la cooperación entre el sector privado y el tercer sector permite generar un impacto directo y medible en la vida de las personas.

Más de 14 voluntarios para transformar un hogar

La jornada principal de intervención tuvo lugar el 29 de mayo y reunió a más de 14 personas voluntarias, que participaron en distintos turnos de mañana y tarde para ejecutar los trabajos de mejora de la vivienda.

Durante la jornada principal se llevaron a cabo trabajos de pintura de paredes y techos, protección y reorganización del mobiliario, acondicionamiento de distintas habitaciones, limpieza continua de los espacios y pequeñas actuaciones de mejora del entorno doméstico. La implicación del voluntariado permitió concentrar una parte muy importante del trabajo en una única jornada y transformar la vivienda en un lugar más digno, acogedor y habitable para su residente.

La participación del voluntariado permitió concentrar gran parte del trabajo en una única jornada y generó una experiencia comunitaria especialmente positiva para todos los implicados.

Un proyecto que pone a las personas en el centro

La actuación comenzó con una primera jornada de limpieza y preparación del inmueble, durante la cual el equipo adaptó parte de las intervenciones previstas para respetar el espacio personal y las circunstancias particulares del residente.

Posteriormente, una segunda jornada permitió culminar los trabajos mediante la retirada de materiales, la limpieza final y la reorganización definitiva de las estancias, convirtiendo nuevamente la vivienda en un espacio plenamente habitable.

El seguimiento posterior permitió además resolver pequeñas incidencias y completar todos los acabados previstos inicialmente, garantizando la calidad final de la intervención.

Alianzas para multiplicar el impacto

Desde la Fundación Amigos de Monkole creemos que la colaboración con empresas comprometidas es fundamental para afrontar los desafíos sociales de nuestro entorno.

La experiencia de ReHabitar demuestra que la suma de recursos materiales, conocimiento profesional y voluntariado puede traducirse en mejoras tangibles y sostenibles para las personas más vulnerables.

Desde la Fundación Amigos de Monkole queremos agradecer especialmente a OBRAMAT Leganés su confianza, compromiso y cercanía para hacer posible esta iniciativa y demostrar que construir hogares más dignos también es una forma de construir una sociedad mejor.