El Centro Agrícola de Kakulabashike crea nuevas oportunidades para las comunidades rurales de Haut-Katanga junto al Ayuntamiento de Teruel

El Centro Agrícola de Kakulabashike (CPK) se consolida como un referente para la formación, la innovación y el desarrollo rural en la provincia de Haut-Katanga, en la República Democrática del Congo. La rehabilitación de sus instalaciones y el fortalecimiento de su programa formativo han permitido mejorar las capacidades de agricultores y agricultoras, aumentar la producción hortícola y abrir nuevas oportunidades para la juventud de la zona.

Impulsada por la Fundación Amigos de Monkole y CECFOR, con el apoyo del Ayuntamiento de Teruel, la iniciativa ha contribuido a reforzar la seguridad alimentaria y la autonomía económica de las comunidades rurales de Kakulabashike, Sambwa y Makulo, apostando por una agricultura sostenible y adaptada a los desafíos del cambio climático.

Un centro renovado 

Las obras de rehabilitación ejecutadas entre diciembre de 2025 y marzo de 2026 permitieron renovar la cubierta, mejorar las instalaciones eléctricas e hidráulicas y acondicionar los espacios formativos del centro, garantizando un entorno adecuado para el aprendizaje.

Gracias a estas mejoras, el CPK ha podido desarrollar durante la campaña 2025-2026 un programa de formación que ha movilizado a 84 beneficiarios inscritos con 81 participantes habituales, superando los objetivos previstos. De ellos, 60 son mujeres y 21 hombres, lo que pone de manifiesto el papel protagonista de las mujeres en el desarrollo agrícola local.

A lo largo del año se organizaron 57 sesiones formativas centradas en ocho grandes áreas temáticas y diecisiete subtemas relacionados con la gestión del agua, la agroecología, la vigilancia fitosanitaria, la planificación de cultivos y la valorización de los productos agrícolas.

Más producción gracias a la formación

Los resultados obtenidos reflejan el impacto positivo del acompañamiento técnico y de las nuevas prácticas incorporadas por los participantes. Entre 2024 y abril de 2026, la producción hortícola pasó de 122.529,9 kilogramos a 187.553,5 kilogramos, lo que supone un incremento del 53,1 %. 

Los agricultores han adoptado progresivamente nuevas técnicas, como el uso racional del agua mediante sistemas de riego por goteo, la utilización de abonos elaborados con recursos locales, una mejor planificación de las labores agrícolas y la introducción de conceptos relacionados con la cadena de valor y la comercialización de las cosechas.

Aunque el aumento de la producción todavía no se ha traducido en un crecimiento proporcional de los ingresos debido a los bajos precios del mercado local, el proyecto ha sentado las bases para reforzar en el futuro las estrategias de comercialización y la venta agrupada de productos agrícolas.

La agricultura como oportunidad jóvenes y mujeres

Uno de los logros más destacados del programa ha sido el cambio de percepción de los jóvenes respecto a la agricultura. Diecinueve jóvenes menores de 35 años participaron en las formaciones junto a agricultores adultos, descubriendo nuevas oportunidades de empleo y generación de ingresos en el sector agrícola. Muchos de ellos, que anteriormente no consideraban la agricultura como una actividad con futuro, han comenzado a producir y comercializar sus propias cosechas.

Es el caso de Moïse Zambala Mwansa, de 19 años, que encontró en el programa una alternativa para construir un proyecto de vida vinculado al medio rural, o de Aline Mwewa Calwe, de 18 años, que ha comenzado a obtener ingresos gracias a su participación en las actividades agrícolas del centro.

Además el proyecto ha reforzado el papel de las mujeres como motor del desarrollo rural. Historias como las de Sylvie Nyota, madre de ocho hijos y cabeza de familia, o Germaine Banza, que pasó de ser comerciante a productora agrícola, muestran cómo la formación y el acompañamiento técnico pueden transformar la vida de las mujeres y fortalecer su autonomía económica.

La participación femenina mayoritaria en las actividades del CPK confirma que invertir en formación agrícola es también una apuesta por el liderazgo comunitario y la mejora de las condiciones de vida de las familias rurales.

Un legado para el futuro de Kakulabashike

Más allá de los resultados obtenidos, el Centro Agrícola de Kakulabashike se ha consolidado como un espacio estratégico para la formación, la innovación y el emprendimiento agrícola en la región. Los próximos retos pasan por reforzar las cooperativas locales, mejorar el acceso al mercado e impulsar la venta agrupada.

Gracias al compromiso de las comunidades locales, de CECFOR, del Ayuntamiento de Teruel y de la Fundación Amigos de Monkole, el CPK continuará siendo un motor de seguridad alimentaria, autonomía económica y oportunidades para mujeres y jóvenes del medio rural congoleño.

Proyecto Elikia en Canal 24h

Proyecto Elikia

Entrevista en RTVE: Proyecto Elikia llega a Yamusukro

Entrevista en el Canal 24 Horas de RTVE al Dr. Gabriel Reina de la Clinica Universidad de Navarra para explicar la implantación del cribado de cáncer de cuello de útero en Costa de Marfil.

San Fernando de Henares impulsa la formación de matronas en Kinshasa

La Fundación Amigos de Monkole ha firmado hoy el convenio de subvención con el Ayuntamiento de San Fernando de Henares para poner en marcha un proyecto destinado a fortalecer la formación práctica del grado de matronas del Instituto Superior en Ciencias de Enfermería (ISSI) de Kinshasa, en la República Democrática del Congo.

La firma del convenio ha tenido lugar en el Ayuntamiento de San Fernando de Henares y ha contado con la participación de Enrique Barrio García, presidente de la Fundación Amigos de Monkole, y de Fco. Javier Corpa Rubio, alcalde del municipio. Este acuerdo refuerza el compromiso compartido con la cooperación internacional y el derecho a la salud de mujeres e infancia en contextos de vulnerabilidad.

Gracias a esta colaboración, el proyecto contará con una subvención de 13.000 euros concedida por el Ayuntamiento de San Fernando de Henares, sobre un presupuesto total de 17.000 euros, financiado además con aportaciones de la Fundación Amigos de Monkole y de su socio local, CECFOR.

Mejorar la formación para salvar vidas

La iniciativa tiene como objetivo fortalecer el Instituto Superior en Ciencias de Enfermería (ISSI), integrado en la Red Sanitaria Monkole, mediante el equipamiento de un aula de simulación clínica especializada en salud materna y neonatal.

Este espacio permitirá a las estudiantes del grado de matronas desarrollar prácticas seguras y adquirir competencias clínicas fundamentales para la atención al embarazo, el parto, las urgencias obstétricas y el cuidado del recién nacido.

En la República Democrática del Congo, la mortalidad materna y neonatal continúa siendo uno de los grandes retos sanitarios. La escasez de profesionales cualificados y las dificultades de acceso a servicios de salud de calidad afectan especialmente a las mujeres y a la infancia. En este contexto, la formación de matronas constituye una de las estrategias más eficaces para mejorar la atención sanitaria y prevenir muertes evitables.

Apostar por el liderazgo femenino y la salud comunitaria

El proyecto beneficiará directamente a 40 alumnas del grado de matronas del ISSI, todas ellas mujeres, reforzando sus capacidades profesionales y promoviendo su papel como agentes de cambio en sus comunidades.

Además, el impacto del proyecto trasciende el ámbito educativo: una vez incorporadas al sistema sanitario, las futuras matronas podrán atender cada año a miles de mujeres embarazadas y recién nacidos, contribuyendo a mejorar la salud materna y neonatal en Kinshasa y otras regiones del país.

La intervención incluye el equipamiento del aula de simulación, la capacitación del profesorado y la integración de metodologías innovadoras de enseñanza en el currículo académico del ISSI, garantizando así la sostenibilidad del proyecto a largo plazo.

Una alianza por el derecho a la salud

La Fundación Amigos de Monkole mantiene desde 2017 una estrecha colaboración con la organización congoleña CECFOR y la Red Sanitaria Monkole, con quienes ha desarrollado numerosos proyectos de cooperación centrados en la salud, la formación y el fortalecimiento institucional.

Con la firma de este convenio, el Ayuntamiento de San Fernando de Henares renueva su compromiso con la cooperación internacional y contribuye al fortalecimiento de un sistema sanitario más sólido, equitativo y sostenible en la República Democrática del Congo.

Invertir en la formación de matronas es invertir en el futuro: cada profesional formada representa una oportunidad para proteger la vida y la salud de miles de madres y recién nacidos, avanzando hacia un mundo donde el acceso a una atención sanitaria de calidad sea un derecho garantizado para todas las personas.

La Fundación Amigos de Monkole impulsa la formación cardiológica en Guinea-Bissau con la adquisición de un ecógrafo portátil

La Fundación Amigos de Monkole ha culminado una nueva acción de apoyo al fortalecimiento sanitario en Guinea-Bissau mediante la aportación de 2.000 € destinados a la adquisición de un ecógrafo portátil y al desarrollo de actividades de formación clínica especializada en el Hospital de Bafatá.

Esta iniciativa se enmarca en una colaboración iniciada este año junto al cardiólogo Francisco García Lanzas, con experiencia previa en formación en ecocardiografía en distintos contextos africanos, incluida la República Democrática del Congo junto a la red sanitaria Monkole.

Cardiología

Tecnología para el diagnóstico

La actuación ha permitido incorporar un ecógrafo portátil SonoEye P3 de mano conectado a smartphone o tablet, una herramienta de diagnóstico accesible y de alto impacto que permitirá trasladar la formación recibida directamente a la práctica clínica diaria.

El Hospital de Bafatá atiende entre 200 y 300 consultas externas al día, muchas de ellas relacionadas con cuadros de fatiga, dificultad respiratoria, edemas o insuficiencia cardiaca cuyo origen, hasta ahora, resultaba muy difícil de identificar por la ausencia de pruebas diagnósticas básicas.

Cardiología

Impacto presente y futuro

Gracias a este equipo y al proceso formativo asociado, cinco médicos locales han comenzado a capacitarse en el diagnóstico inicial de patologías cardiovasculares frecuentes en el contexto local, como miocardiopatías dilatadas asociadas a infecciones o VIH, cardiopatía reumática y diagnóstico diferencial de pacientes con disnea. Además, la formación incluye el uso de la misma sonda para ecografía cardíaca, pulmonar y abdominal, ampliando significativamente su utilidad clínica.

El impacto esperado va más allá del diagnóstico. Detectar precozmente estas patologías permitirá iniciar tratamientos disponibles y de bajo coste, reduciendo ingresos hospitalarios repetidos, gasto económico familiar y mejorando la calidad y esperanza de vida de los pacientes.

La formación continuará tras la misión mediante acompañamiento remoto y telemedicina, reforzando un modelo basado en la transferencia de conocimiento, la autonomía profesional y la sostenibilidad.

Desde la Fundación Amigos de Monkole seguimos apostando por una cooperación sanitaria que no solo lleve recursos, sino también capacidades que permanezcan en el tiempo.

Prevención del cáncer de cérvix en Yamusukro

En Costa de Marfil, miles de mujeres siguen llegando demasiado tarde al diagnóstico del cáncer de cuello uterino, una enfermedad prevenible y curable cuando se detecta a tiempo.

La falta de vacuna o de acceso a programas de cribado y la escasez de recursos sanitarios hacen que el cáncer de cérvix continúe siendo una de las principales causas de muerte por cáncer en el país. El Proyecto ELIKIA tiene como principal objetivo llevar esperanza a la mujer africana, acercando el diagnóstico precoz a mujeres que nunca han tenido acceso a una revisión ginecológica.

Dentro de unos días el Dr. Gabriel Reina, de la Clínica Universidad de Navarra, se desplazará con el Dr. Ignacio Pérez Palacio y un grupo de ocho estudiantes en una nueva campaña del proyecto ELIKIA. En la expedición también hay enfermeras y farmacéuticos. La campaña se llevará a cabo en el Centro Médico Walé de Yamusukro (Costa de Marfil) para implementar un programa de prevención de cáncer de cérvix, formar al personal local y transformar la realidad de muchas mujeres y sus familias. 
 
Varios estudiantes como Covadonga, Sara, Jon o José María, aportarán la experiencia acumulada hace un año en el hospital de Monkole, y otras estudiantes nuevas como Ángela, Teresa, Andrea o Paula aportarán también trabajo e ilusión en esta nueva campaña. 

Todo el equipo, que lleva preparando meses esta campaña, persigue el sueño de que el cáncer de cérvix deje de ser una sentencia de muerte y pase a ser una enfermedad prevenible y tratable, también en Costa de Marfil. Con el apoyo de personas comprometidas y donantes solidarios, podemos conseguirlo. Cada colaboración representa una oportunidad para salvar vidas y construir esperanza. Muchas gracias.

Concierto solidario en Eco Teruel

Concierto solidario

Los 2.310 euros del concierto solidario por Kamole darán nombre de Teruel a un nuevo centro educativo en el Congo

La iniciativa, impulsada por la Polifónica Turolense y la Fundación Amigos de Monkole, reunió a 120 asistentes y permitirá sostener durante un año la alimentación de varios centenares de niños huérfanos y abandonados, además de revisiones médico-sanitarias trimestrales.

El concierto solidario “Por los niños de Kamole”, celebrado el pasado 4 de junio en el Centro Sociocultural San Julián de Teruel, reunió aproximadamente a 120 personas y permitió recaudar 2.310 euros destinados al proyecto de apoyo alimentario, educativo y sanitario que se desarrolla en Kamole, en la isla de Idjwi, al norte de la República Democrática del Congo. Además de esta cantidad, se esperan nuevas transferencias de entidades y personas ilusionadas en colaborar en este proyecto.

Amigos de Monkole en Radio Casares

Premios Blas Infante 2026 | Amigos de Monkole

Abrimos nuestro espacio solidario para acercarles como cada día alguno de los proyectos que optan a los Premios Blas Infante-Casares Solidario. Hoy viajamos hasta Costa de Marfil junto a la Fundación Amigos de Monkole que concurre a los premios Casares por la Humanidad.

La Fundación Amigos de Monkole reivindica la formación y la cooperación sanitaria sostenible en las III Jornadas de Voluntariado Médico en África

La Fundación Amigos de Monkole celebró este lunes en la Clínica Universidad de Navarra de Madrid las III Jornadas de Voluntariado Médico en África, un encuentro organizado con motivo del Día de África que reunió a profesionales sanitarios, estudiantes y expertos en cooperación internacional para reflexionar sobre los retos actuales de la cooperación sanitaria y el futuro del voluntariado médico en el continente africano.

 

Una cooperación más profesional y sostenible

La jornada comenzó con la conferencia inaugural de Tomás López-Peña, médico y experto en Salud Global y Desarrollo Humano, quien defendió la necesidad de avanzar hacia una cooperación cada vez más profesionalizada y centrada en la capacitación local. “La capacitación es la estrategia más sostenible que existe”, afirmó, recordando además que “la acción humanitaria empieza cuando la política fracasa” y que tiene como objetivo último dejar de ser necesaria.

López-Peña alertó también sobre la reducción progresiva de recursos destinados a cooperación internacional y subrayó la importancia de evitar “la fragmentación y atomización de la ayuda” para mejorar la coordinación y el impacto de los proyectos.

Formar para transformar

Tras la ponencia inaugural se celebró una mesa redonda en la que participaron el Dr. Fernando Pereira, la Dra. Mónica Gutiérrez Martínez, el Dr. Iván Carabaño Aguado y Ruth Agnoli, responsable de Voluntariado y Cooperación al Desarrollo del Grupo UAX y Fundación UAX.

Durante el diálogo, los participantes coincidieron en señalar que el verdadero reto de la cooperación pasa por formar y empoderar a los profesionales locales para garantizar la continuidad de los proyectos.

En este sentido, Ruth Agnoli destacó el papel de la educación y la capacitación como herramientas de cambio: “Tenemos que ser capaces de sembrar e irnos y, cuando nos vayamos, que eso siga funcionando”. La odontóloga argentina, con experiencia en proyectos sanitarios en África y América Latina, recordó además el impacto que le produjo conocer Kinshasa y el trabajo desarrollado en el Hospital de Monkole: “desde instituciones como el ISSI (Institut Supérieur des Sciences Infirmières) asociado al hospital de Monkole se forma al personal local para que sean ellos quienes puedan mejorar la situación desde dentro”.

Telemedicina, inteligencia artificial y nuevos modelos de cooperación

Otro de los temas centrales de la mesa redonda fue el papel de las nuevas tecnologías en la cooperación sanitaria. El pediatra Iván Carabaño defendió la necesidad de incorporar la cooperación y la salud global a la formación universitaria. 

Además, puso el foco en herramientas como la telemedicina y la inteligencia artificial: “La cooperación del siglo XXI puede viajar a través de una fibra óptica y necesita una metodología robusta”, explicó, destacando cómo estas tecnologías permiten apoyar diagnósticos y tratamientos a distancia en lugares con pocos recursos.

La experiencia del Proyecto Elikia

Por su parte, la Dra. Mónica Gutiérrez compartió su experiencia en el Proyecto Elikia de prevención del cáncer de cérvix en el Hospital de Monkole, donde trabaja en programas de cribado y formación sanitaria.

La ginecóloga explicó cómo el proyecto evolucionó desde campañas puntuales hacia un modelo basado en la continuidad y la capacitación local: “Vimos la necesidad de formar a la gente y dar continuidad al proyecto para que, cuando nosotros no estemos, el trabajo continúe durante todo el año”.

Los desafíos de la cooperación sanitaria

Desde su experiencia en campañas quirúrgicas en Camerún y República Democrática del Congo, el Dr. Fernando Pereira aportó una visión práctica sobre las dificultades de compaginar la asistencia inmediata con la formación sobre el terreno.

“Hay tantas formas de cooperación que cada una es un mundo”, señaló, explicando que mientras algunos proyectos permiten desarrollar formación continuada, otros responden a necesidades urgentes y puntuales.

El cirujano recordó además que problemas como la mortalidad materno-infantil, la falta de acceso a vacunación o las enfermedades derivadas de la pobreza continúan siendo prioridades en muchos países africanos.

El impacto humano del voluntariado

La jornada concluyó con una reflexión sobre el impacto personal y profesional del voluntariado médico. Ruth Agnoli resumió su experiencia afirmando que “el voluntariado aporta vida”, mientras que Mónica Gutiérrez definió sus viajes de cooperación como “un baño de realidad y una cura de humildad”.

Por su parte, Iván Carabaño reivindicó también la capacidad de resiliencia y humanidad de las comunidades africanas, defendiendo una “cooperación bidireccional” en la que quienes cooperan también aprenden y se transforman.

Durante el acto se rindió además homenaje a los profesionales sanitarios que colaboran con la Fundación Amigos de Monkole mediante la proyección de testimonios y experiencias de cooperación en África.

La Fundación Amigos de Monkole desarrolla proyectos sanitarios y educativos en República Democrática del Congo, Camerún y Costa de Marfil. Solo en 2025, decenas de profesionales sanitarios españoles colaboraron con la entidad dedicando más de 3.000 horas a consultas, cirugías y formación médica en África.

@Fotos: Ignacio Arregui.

Amigos de Monkole y OBRAMAT en Compromiso RSE

OBRAMAT

OBRAMAT Leganés y Fundación Amigos de Monkole impulsan el proyecto 'ReHabitar'

OBRAMAT y la Fundación Amigos de Monkole han firmado un convenio de colaboración para impulsar el proyecto ReHabitar en la Comunidad de Madrid, una iniciativa social orientada a mejorar las condiciones de habitabilidad de viviendas destinadas a personas y familias en situación de vulnerabilidad o riesgo de exclusión social.
 
A través de esta colaboración, OBRAMAT Leganés contribuirá con la donación de materiales, concretamente de pintura y recursos esenciales de limpieza, para llevar a cabo distintas intervenciones de rehabilitación y acondicionamiento de una vivienda, cuyas obras comenzaron este sábado, 23 de mayo. Gracias a esta aportación la Fundación realizó labores de limpieza integral, pintura de paredes y techos, pequeñas reparaciones, adecuación básica del mobiliario y acondicionamiento general de espacios habitables.