Amboseli – Fortalecimiento educativo y apoyo a la infancia

Kenia

En la región de Amboseli, al sur de Kenia, donde las comunidades masáis enfrentan las duras consecuencias del cambio climático y la pérdida progresiva de medios de vida tradicionales, la Fundación Amigos de Monkole (España) impulsó en 2023 un proyecto de cooperación educativa y social destinado a fortalecer la educación, promover la sostenibilidad ambiental y mejorar las condiciones de vida de la infancia vulnerable.

La iniciativa se desarrolló en colaboración con una organización comunitaria local de Amboseli, que lideró la ejecución sobre el terreno y facilitó la participación activa de la comunidad en cada fase del proceso.

El proyecto se estructuró como un programa integral de formación y acción comunitaria, combinando educación ambiental, desarrollo sostenible y acompañamiento social.

Durante un año, un equipo multidisciplinar de jóvenes profesionales —economistas, médicos, nutricionistas y educadores— colaboró con los líderes masáis para identificar las principales necesidades y ofrecer formación práctica en áreas clave:

  • Gestión sostenible del agua: talleres sobre captación, almacenamiento y uso eficiente de los recursos hídricos en un contexto de sequías recurrentes.
  • Transición hacia actividades agrícolas sostenibles: introducción de técnicas básicas de horticultura adaptadas al clima semiárido, con el fin de diversificar la economía familiar y reducir la dependencia exclusiva de la ganadería.
  • Educación y apoyo a la infancia: refuerzo escolar, alfabetización funcional y actividades recreativas para los niños de la comunidad, fomentando el acceso a la educación y la igualdad de oportunidades.
  • Formación en salud y nutrición: charlas sobre higiene, prevención de enfermedades y hábitos alimentarios equilibrados.

El trabajo se desarrolló mediante sesiones presenciales y dinámicas participativas, garantizando la apropiación local de los conocimientos adquiridos.

El proyecto benefició directamente a 258 personas —entre niños, mujeres y hombres— e impactó indirectamente a más de 1.600 miembros de la comunidad masái de Amboseli.

Los principales resultados alcanzados incluyen:

  • Incremento del conocimiento local en prácticas de adaptación al cambio climático.
  • Fortalecimiento del rol de las mujeres en la gestión comunitaria y en la educación de sus hijos.
  • Creación de pequeños huertos familiares y mejora de la seguridad alimentaria.
  • Reducción de conflictos por el uso del agua y mejora de la cooperación entre clanes.
  • Sensibilización sobre la importancia de la escolarización infantil y la formación de los jóvenes.

El proyecto demostró que la educación y el fortalecimiento comunitario son herramientas poderosas para la resiliencia frente a los desafíos ambientales y sociales.

La intervención de la Fundación Amigos de Monkole se basó en una metodología de cooperación directa y horizontal, en la que la comunidad local no fue solo receptora, sino protagonista activa del cambio.

La financiación procedió íntegramente de fondos propios de la fundación, lo que permitió una gestión ágil y flexible, sin intermediarios, priorizando las necesidades reales identificadas por la población.

La organización local de Amboseli asumió la ejecución operativa y el seguimiento continuo, consolidando capacidades locales y garantizando la sostenibilidad a largo plazo.

En Amboseli, el impacto del cambio climático se traduce en sequías prolongadas, pérdida de pastos y aumento de la vulnerabilidad de las familias ganaderas. Las niñas y niños sufren las consecuencias más graves: desnutrición, abandono escolar y falta de acceso a agua potable.

El proyecto responde a la necesidad urgente de fortalecer la educación y los recursos básicos de las comunidades rurales para que puedan adaptarse, resistir y prosperar en un entorno cada vez más hostil.
Más allá de la ayuda material, la iniciativa promueve la autonomía, la dignidad y la esperanza de las familias masáis.

Tu apoyo puede ayudar a extender este modelo a nuevas comunidades del entorno de Amboseli, financiando talleres educativos, sistemas de agua y materiales escolares.
La Fundación Amigos de Monkole busca aliados que crean en una cooperación basada en la cercanía, la transparencia y el compromiso humano.

Educación en la periferia de Yaundé

15 días de solidaridad en el Colegio Azobe de Camerún

Desde 2017, el Colegio La Farga (Barcelona) impulsa en Camerún un proyecto educativo con un propósito claro: construir una escuela que ofrezca oportunidades de futuro a cientos de niños y niñas de Yaundé.
En 2023 y 2024, la Fundación Amigos de Monkole (España) se sumó a esta iniciativa, apoyando a la Association EFEDI – École des Familles Azobé, entidad local responsable de la ejecución del proyecto, para fortalecer la educación y el tejido comunitario en la zona de Oloa, a las afueras de la capital camerunesa.

El Colegio Azobé está llamado a convertirse en un centro educativo de referencia, con capacidad para más de 1.500 alumnos, que busca formar no solo en conocimientos académicos, sino también en valores humanos, participación social y compromiso con el desarrollo del país.

Cada verano, un grupo de 20 jóvenes voluntarios de 2.º de Bachillerato y dos profesores de La Farga viajan a Camerún para colaborar en las labores de mejora del centro, acompañar a los estudiantes locales y compartir experiencias formativas.
El proyecto combina trabajo técnico, acción social y educación intercultural, constituyendo una experiencia transformadora tanto para la comunidad local como para los jóvenes participantes.

Durante el verano de 2023 se desarrolló la Fase I – Rehabilitación educativa y mejora docente, centrada en:

  • Rehabilitación de infraestructuras básicas y acondicionamiento de aulas.
  • Dotación de material pedagógico, deportivo y sanitario.
  • Formación de docentes locales en nuevas metodologías educativas.

En 2024 se avanzó hacia la Fase II – Equipamiento e impulso comunitario, con los siguientes hitos:

  • Equipamiento de las aulas y los espacios comunes del centro.
  • Promoción de la participación familiar y comunitaria en la vida escolar.
  • Construcción de una ermita escolar como espacio de encuentro y cohesión espiritual.
  • Entrega y distribución de más de 500 kg de material solidario (material escolar, ropa, herramientas y material deportivo).
  • Financiación de 1.300 € en becas destinadas a estudiantes en situación de vulnerabilidad.

El impacto del Proyecto Azobé se mide tanto en cifras como en transformación humana:

Resultados principales

  • Más de 400 estudiantes beneficiados directamente y más de 1.500 previstos a medio plazo.
  • Infraestructura educativa rehabilitada y equipada para garantizar un entorno de aprendizaje digno.
  • Profesores locales formados en gestión educativa y pedagogía participativa.
  • Creación de empleo local temporal para obreros y proveedores de la zona.
  • Participación activa de familias y líderes comunitarios en el proceso educativo.

Dimensión humana
El proyecto no solo transforma la realidad del barrio de Oloa, sino también la vida de los jóvenes españoles que participan. Cada misión fomenta valores de solidaridad, esfuerzo, humildad y cooperación intercultural, reforzando el aprendizaje-servicio como herramienta educativa y social.

El proyecto se desarrolla bajo la coordinación de la Association EFEDI – École des Familles Azobé, organización camerunesa dedicada a la formación integral de niños y familias.
La Fundación Amigos de Monkole aporta el apoyo económico, la planificación técnica y la articulación institucional, garantizando la transparencia y la sostenibilidad de las acciones.

El Colegio La Farga lidera la parte pedagógica y el voluntariado internacional, reforzando el vínculo educativo entre España y Camerún. Juntos, las tres entidades construyen un modelo de cooperación educativa a largo plazo, centrado en las personas y con visión de futuro.

Camerún enfrenta un fuerte crecimiento demográfico y un sistema educativo sobrecargado, donde miles de niños quedan fuera del acceso escolar o estudian en condiciones precarias. En la periferia de Yaundé, la pobreza estructural, la falta de infraestructuras y la escasez de docentes cualificados limitan las oportunidades de desarrollo.

El Proyecto Azobé demuestra que la educación es la herramienta más poderosa para romper ese ciclo. A través de la colaboración entre instituciones, voluntariado y comunidad, se está construyendo un espacio donde aprender, crecer y soñar se hace posible.

Tu apoyo puede contribuir a terminar las instalaciones del colegio y a ofrecer becas para estudiantes de bajos recursos.
También puedes sumarte como voluntario o colaborar con material educativo y deportivo.

Benoît: Atención médica y quirúrgica urgente para personas sin recursos

En Kinshasa, miles de personas viven sin acceso real a la atención médica básica. Para muchas familias, una simple urgencia o una intervención quirúrgica imprevista puede suponer la diferencia entre la vida y la muerte. El Proyecto Benoît nace para dar respuesta a esta necesidad urgente: ofrecer asistencia médica y quirúrgica gratuita o a bajo coste a personas sin recursos, garantizando una atención digna en los momentos más críticos.

La Fundación Amigos de Monkole impulsa este programa en colaboración con el Hospital Monkole y su red de tres centros médicos periféricos —Eliba, Moluka y Kimbondo— situados en zonas especialmente vulnerables de la periferia de Kinshasa. En estos centros se atiende cada año a más de 17.000 personas, en su mayoría mujeres embarazadas, madres lactantes y niños pequeños, proporcionando servicios de medicina general, urgencias, partos, consultas prenatales y postnatales.

Un contexto de urgencia

En la República Democrática del Congo, el acceso a servicios sanitarios de calidad sigue siendo un privilegio. La falta de medios en los hospitales públicos —salas hacinadas, escasez de material esterilizado, camas compartidas y condiciones insalubres— favorece la propagación de infecciones y pone en riesgo la vida de los pacientes.
Según datos de la OMS, las infecciones postparto se encuentran entre las tres principales causas de mortalidad materna en el país. La precariedad de la atención sanitaria y el desconocimiento de las pautas básicas de higiene agravan la vulnerabilidad de las mujeres en edad fértil.

Qué hacemos

  • Asistencia médica y quirúrgica urgente a pacientes sin recursos, cubriendo parte o la totalidad de los gastos de hospitalización, material y medicamentos.
  • Atención primaria accesible en los dispensarios de Eliba, Moluka y Kimbondo, con tarifas simbólicas de unos 500 francos congoleses (0,40 €) por consulta prenatal o postnatal, y medicamentos dispensados a un 25 % de su coste real.
  • Apoyo financiero al Hospital Monkole para compensar el déficit que genera la atención solidaria y mantener la sostenibilidad de estos servicios.
  • Educación sanitaria preventiva para madres y familias, especialmente sobre higiene postparto, nutrición infantil y cuidados básicos en el hogar.

Un homenaje con nombre propio

El proyecto lleva el nombre de Benoît, un niño congoleño cuya historia refleja la fragilidad del sistema de salud y la esperanza que puede surgir cuando la solidaridad se transforma en acción. Su caso inspiró el nacimiento de esta iniciativa, que hoy continúa salvando vidas y dando apoyo a cientos de familias cada año.

Impacto y continuidad

  • Más de 17.000 personas atendidas cada año en los tres centros periféricos.
  • Reducción de la mortalidad materno-infantil en zonas con escaso acceso a hospitales.
  • Mantenimiento de un modelo sanitario solidario y sostenible, que garantiza atención de urgencias a quien más lo necesita.
  • Participación activa de médicos, enfermeras y voluntarios locales e internacionales que refuerzan las capacidades del personal sanitario.

Por qué es necesario

En un contexto donde la pobreza y la falta de medios médicos pueden convertir una urgencia en una tragedia, el Proyecto Benoît representa un compromiso permanente con la vida y la dignidad humana. Es la expresión más directa del lema de la Fundación Amigos de Monkole: hacer accesible la salud a todos, sin excepción.

Marceline: Atención neonatal especializada para recién nacidos prematuros

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El Proyecto Marceline nace con una convicción profunda: ningún bebé debería morir por falta de recursos. En la República Democrática del Congo, donde la mortalidad neonatal sigue siendo una de las más altas del mundo, la atención especializada a los recién nacidos prematuros puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

El Hospital Monkole, uno de los pocos centros del país que dispone de una Unidad de Cuidados Neonatológicos, atiende cada año a decenas de bebés que llegan en condiciones críticas —muchos de ellos derivados de hospitales públicos sin medios adecuados—. Cada uno de estos pequeños pacientes necesita una atención médica intensiva, medicamentos específicos y control constante durante semanas.Sin embargo, el coste medio de un tratamiento neonatal, alrededor de 1.250 € por bebé, resulta inasumible para la mayoría de las familias congoleñas.
A través del Proyecto Marceline, la Fundación Amigos de Monkole financia los gastos de hospitalización, incubadoras, medicación y seguimiento de los recién nacidos prematuros cuyas familias no pueden afrontarlos.

En la R.D. del Congo, los partos en condiciones de alto riesgo son frecuentes y la falta de atención médica adecuada tiene consecuencias devastadoras:

  • Por cada 100.000 nacidos vivos, 693 mujeres mueren durante el parto.
  • Por cada 100.000 bebés nacidos, 7.100 mueren en los días posteriores, frente a apenas 330 en países europeos.
  • Se estima que 1 de cada 10 recién nacidos necesita cuidados intensivos durante su primer mes de vida.

El Hospital Monkole asume un número creciente de casos procedentes de otros hospitales sin capacidad para atender emergencias neonatales, lo que multiplica la carga asistencial y económica.

  • Atención neonatal integral: monitorización, incubadoras, oxigenoterapia, nutrición adaptada, tratamiento farmacológico y seguimiento especializado.
  • Apoyo económico: financiación total o parcial de los costes médicos y hospitalarios para familias sin recursos.
  • Formación del personal: capacitación continua a enfermeras y médicos en reanimación neonatal, control térmico, lactancia materna y cuidados post-alta.
  • Sensibilización y acompañamiento: apoyo emocional a las madres y formación en prevención, higiene y lactancia para favorecer el desarrollo de los bebés.
  • Más de 200 recién nacidos han recibido atención vital gracias al Proyecto Marceline desde su creación.
  • Se han formado profesionales locales en protocolos de cuidado neonatal y uso adecuado de incubadoras y respiradores.
  • La tasa de supervivencia de los prematuros tratados en Monkole ha mejorado notablemente, situándose muy por encima de la media nacional.
  • Cada caso financiado es una historia de esperanza: bebés que hoy crecen sanos gracias a la solidaridad de cientos de personas.

El proyecto lleva el nombre de Marceline, una niña que nació prematuramente y sobrevivió gracias a los cuidados recibidos en el Hospital Monkole. Su historia simboliza el esfuerzo de muchas familias que luchan por la vida de sus hijos y la dedicación del personal médico que las acompaña día y noche.

Con una donación, puedes financiar los cuidados neonatales de un recién nacido durante todo su proceso de recuperación.
Tu apoyo permite mantener incubadoras en funcionamiento, comprar medicación esencial y garantizar que ningún bebé quede sin atención por motivos económicos.

Ayudar a un recién nacido es defender el derecho más básico: el de vivir.

Salud Dental: Atención bucodental y formación odontológica en Kinshasa

PROYECTO DENTAL

En 2011, un grupo de dentistas españoles se unió a la Fundación Amigos de Monkole con un objetivo claro: hacer accesible la salud bucodental a la población más vulnerable de Kinshasa. Cuatro años después, en 2015, el Hospital Monkole abrió oficialmente su Unidad de Odontología y Salud Maxilofacial, marcando un hito en la atención dental en la República Democrática del Congo.

Desde entonces, el proyecto no ha dejado de crecer. Cada año, profesionales voluntarios viajan a Kinshasa para ofrecer tratamientos odontológicos gratuitos, mejorar las condiciones de la consulta y formar a los equipos locales en técnicas actualizadas de odontología preventiva, restauradora y quirúrgica.

El servicio de odontología de Monkole ofrece una atención integral que incluye:

  • Odontología conservadora y restauradora.
  • Cirugía oral y maxilofacial.
  • Endodoncia y tratamientos de conductos.
  • Prótesis y rehabilitación oral.
  • Atención a pacientes hospitalizados que requieren cuidados dentales especializados.

Gracias a las aportaciones solidarias y a la colaboración de entidades amigas —como el Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Asturias (COEA) y varias empresas del sector—, se han dotado las instalaciones con sillones dentales, material esterilizable, equipos de radiografía digital y los insumos necesarios para mantener una consulta segura y eficiente.

Durante los últimos años, las misiones odontológicas han combinado tres áreas de trabajo:

  1. Actividad clínica:
    Cada misión atiende a decenas de pacientes de orfanatos, barrios periféricos y comunidades vulnerables. En 2025, por ejemplo, se trataron más de 80 niños del orfanato La Miséricorde, Bana ye Poveda y la Pediatría de Kimbondo, además de 35 pacientes adultos en la consulta de Monkole. Se realizaron limpiezas, extracciones, obturaciones y tratamientos de urgencia.
  2. Formación y capacitación técnica:
    Se organizan anualmente jornadas formativas para dentistas jóvenes, con temas como cirugía de cordales, implantología, regeneración ósea, cirugía mucogingival y endodoncia avanzada.
    En la última edición participaron más de 50 odontólogos congoleños, consolidando un espacio de actualización científica y colaboración profesional.
  3. Formación de higienistas dentales:
    Con el apoyo de la Escuela de Enfermería ISSI, se ha iniciado un programa de formación para higienistas dentales, que asisten al dentista en el sillón, gestionan la esterilización, la organización del material y la atención al paciente.
    Este enfoque contribuye no solo a mejorar la calidad del servicio, sino también a crear empleo técnico especializado y fortalecer el sistema sanitario local.

Las misiones no se limitan a la práctica clínica: cada año se revisan los procedimientos y se implementan mejoras en la organización, la higiene y el mantenimiento del equipo.
Entre las principales acciones realizadas:

  • Renovación de instrumental y esterilización completa en consulta, gracias a la incorporación de termoselladoras y cubas de ultrasonidos.
  • Protocolos estrictos de desinfección y esterilización entre paciente y paciente, reduciendo el riesgo de infecciones cruzadas.
  • Formación continua del personal local en mantenimiento de turbinas, lámparas de polimerización y material rotatorio.
  • Racionalización del uso del material para reducir desperdicios y optimizar recursos.
  • Propuesta de creación de un forfait dental solidario para niños de orfanatos y familias sin recursos, con revisiones periódicas y tratamientos preventivos.
  • Atención directa a cientos de niños y adultos cada año en la consulta dental de Monkole.
  • Más de 50 profesionales congoleños formados en técnicas modernas de odontología.
  • Mejoras estructurales que han permitido un servicio estable, seguro y autosostenible.
  • Ampliación de la capacidad asistencial con nuevos sillones dentales y equipos donados.
  • Transferencia de conocimiento que refuerza la autonomía técnica del hospital y su personal.

La salud bucodental suele ser una de las áreas más olvidadas en los sistemas sanitarios africanos, a pesar de su impacto directo en la nutrición, la autoestima y la salud general. En Kinshasa, muchas familias no pueden costear una extracción o una simple revisión.
El Proyecto Dental de Monkole demuestra que, con voluntad, formación y cooperación, es posible ofrecer atención de calidad en contextos de bajos recursos, creando además oportunidades de formación y empleo.

Tu apoyo permite seguir ampliando este programa, adquirir material odontológico y fortalecer la formación de nuevos higienistas y dentistas.
Si eres profesional del sector sanitario o dental, puedes participar en próximas misiones de voluntariado o colaborar desde España con material, formación o apoyo económico.

Prótesis de cadera en jóvenes con drepanocitosis

PROTESIS DE CADERA

En la República Democrática del Congo, la drepanocitosis es una enfermedad genética muy extendida, que con frecuencia desencadena complicaciones óseas como la necrosis avascular de la cabeza femoral. Muchos jóvenes de zonas periféricas de Kinshasa conviven con dolor crónico, cojera, pérdida de movilidad y limitaciones físicas que les impiden estudiar, trabajar o simplemente llevar una vida digna.

Desde la Fundación Amigos de Monkole, impulsamos un proyecto integral que va mucho más allá de la operación: diagnóstico, cirugía, rehabilitación, seguimiento y formación local, con el objetivo de reparar cuerpos, pero también fortalecer capacidades comunitarias.

  1. Diagnóstico y evaluación clínica
    Realizamos consultas médicas, radiografías y pruebas especializadas para confirmar la necrosis femoral y determinar la mejor estrategia terapéutica.
    Se evalúa el estado hematológico, ya que la anemia falciforme puede requerir transfusiones o ajuste de tratamiento antes del quirófano.
  2. Cirugía de reemplazo total de cadera
    Las operaciones son llevadas a cabo por equipos especializados, con apoyo técnico y protocolos adaptados a los recursos del contexto.
    Hasta hoy, el proyecto ha alcanzado el hito de más de 100 prótesis de cadera implantadas, con éxito funcional en la gran mayoría de los casos.
  3. Rehabilitación y seguimiento postoperatorio
    Fisioterapia, control clínico periódico y acompañamiento personalizado permiten que los pacientes recuperen la marcha, reduzcan dolor y prevengan complicaciones.
    También se brindan herramientas de educación sanitaria para que comprendan su enfermedad y mejoren su calidad de vida.
  4. Formación y transferencia local
    Uno de los pilares claves del programa es capacitar al personal sanitario congoleño: cirujanos, enfermeros, técnicos de rayos, rehabilitador.
    La idea es que el proyecto sea cada vez más autónomo y sostenible, con mejoras continuas en técnica quirúrgica y estándares de atención.

Se dirige a jóvenes con drepanocitosis que presentan necrosis de la cabeza femoral y limitaciones para caminar, procedentes de centros de salud periféricos de Kinshasa (Eliba, Moluka, Kimbondo y zonas cercanas). Muchos de ellos viven en contextos con escasos recursos médicos, sin acceso a operaciones especializadas.

Estos pacientes generalmente han sufrido diagnóstico tardío, lo que implica que la intervención no es solo un alivio, sino una oportunidad para recuperar muchas posibilidades que parecían perdidas.

  • En la RDC, hasta un 25 % de la población puede portar el gen de drepanocitosis, y cada año nacen unos 40.000 niños con la enfermedad.
  • La detección temprana es aún limitada, y muchos pacientes son diagnosticados cuando ya tienen complicaciones óseas irreversibles.
  • En ausencia de un tratamiento adecuado, la necrosis femoral conduce a una discapacidad progresiva que margina a los jóvenes en su vida diaria, social y escolar.
  • Por otro lado, los recursos para tratamientos (medicamentos, transfusiones, prótesis) son muy escasos y difíciles de costear para las familias locales.
  • Más de 100 operaciones de prótesis de cadera realizadas con éxito, restableciendo movilidad, dignidad y esperanza.
  • Mejora técnica continua: cada misión incorpora lecciones aprendidas, ajustes en protocolos y mejores resultados en tiempo quirúrgico, recuperación y seguridad.
  • Fortalecimiento local: profesionales locales reciben formación, participan en las cirugías, revisiones y protocolos, y adquieren competencias para reproducir el modelo localmente.
  • Red de alianzas: colaboraciones con entidades médicas, universidades y ONGs que aportan material, equipo, intercambio técnico y visibilidad internacional.

Sin intervención quirúrgica, muchos jóvenes con necrosis femoral quedan relegados a una vida con dolor constante, invalidez progresiva y muy pocas oportunidades de integración social. La prótesis de cadera, combinada con un acompañamiento médico integral, permite romper ese ciclo y abrir una ventana de futuro.

Además, el proyecto no solo beneficia individualmente a cada paciente: al formar al personal local, elevar los estándares técnicos y documentar resultados, estamos contribuyendo a que esta intervención sea sostenible, replicable y escalable en otros hospitales congoleños.

  • Donaciones para cubrir costos de diagnóstico, prótesis, quirófano y rehabilitación.
  • Patrocinios institucionales o colaboraciones con empresas que deseen apoyar misiones médicas.
  • Voluntariado profesional: cirujanos, anestesistas, fisioterapeutas, técnicos que quieran sumarse a las misiones.
  • Difusión y sensibilización: ayuda a que más personas conozcan el proyecto, su impacto y la necesidad real en la RDC.

Desde la Fundación Amigos quisimos grabar el desarrollo del proyecto contado por la doctor Barro

Prevención de la transmisión del VIH de madre a hijo

En Costa de Marfil, miles de mujeres viven el embarazo con un doble riesgo: la pobreza estructural y la posibilidad de transmitir el VIH a sus hijos e hijas. En contextos de exclusión, la falta de acceso a una alimentación segura, a información fiable y a un seguimiento médico adecuado multiplica las probabilidades de transmisión durante el embarazo, el parto o la lactancia.

Desde la Fundación Amigos de Monkole, impulsamos un proyecto de salud maternoinfantil que combina prevención del VIH, apoyo nutricional y acompañamiento integral, con un objetivo claro: que ningún niño o niña nazca condicionado por una enfermedad prevenible y que las madres VIH+ puedan ejercer su maternidad con dignidad, seguridad y apoyo.

¿Qué hacemos?

Prevención de la transmisión maternoinfantil del VIH
Acompañamos a mujeres embarazadas y lactantes VIH+ para garantizar la correcta adherencia al tratamiento antirretroviral, reduciendo el riesgo de transmisión a menos del 5%. El seguimiento médico es continuo y personalizado, desde el embarazo hasta los primeros meses de vida del bebé.

Apoyo nutricional seguro para recién nacidos
Facilitamos leche infantil en polvo y suplementos nutricionales a los hijos e hijas de madres VIH+, evitando la lactancia materna cuando supone un riesgo sanitario. Esta intervención es clave para proteger la salud del bebé y prevenir la transmisión postnatal.

Seguimiento médico y nutricional infantil
Realizamos controles periódicos del estado nutricional y del desarrollo de los niños y niñas, así como el seguimiento serológico conforme a los protocolos nacionales, detectando de forma temprana cualquier riesgo o complicación.

Formación y empoderamiento de las madres
Desarrollamos sesiones formativas individuales y grupales sobre prevención del VIH, alimentación infantil, higiene y autocuidado. Las mujeres adquieren conocimientos prácticos que fortalecen su autonomía y las convierten en agentes activas de salud dentro de sus comunidades.

Acompañamiento psicosocial y comunitario
Creamos grupos de apoyo para mujeres VIH+ que permiten compartir experiencias, reducir el estigma y reforzar la adherencia al tratamiento en un entorno de confianza y apoyo mutuo.

Beneficiarios

El proyecto se dirige de forma directa a 60 mujeres embarazadas VIH+ y sus hijos e hijas, atendidos en el Centro Médico Social Walé, en Yamoussoukro. De manera indirecta, más de 200 personas del entorno familiar y comunitario se benefician de la mejora en salud, nutrición y conocimiento sanitario.

Se trata de mujeres en situación de alta vulnerabilidad social y económica, muchas de ellas sin recursos para garantizar una alimentación segura para sus bebés ni un seguimiento médico continuado.

El contexto y la necesidad

En Costa de Marfil, la prevalencia del VIH en mujeres embarazadas se sitúa en torno al 2,8%, con cifras más elevadas en barrios urbanos empobrecidos. Sin intervención, el riesgo de transmisión maternoinfantil puede alcanzar el 30%, perpetuando ciclos de enfermedad, exclusión y pobreza.

La desnutrición infantil y el estigma asociado al VIH agravan aún más esta realidad. Muchas madres se enfrentan a decisiones imposibles: alimentar a sus hijos sin recursos suficientes o exponerse al riesgo de transmisión durante la lactancia.

Este proyecto responde a una necesidad urgente y estructural, alineada con las estrategias nacionales de salud pública y con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente el ODS 3 (Salud y bienestar) y el ODS 5 (Igualdad de género).

Logros e impacto esperado

  • Reducción drástica del riesgo de transmisión del VIH de madre a hijo.
  • Mejora del estado nutricional y del desarrollo de los recién nacidos.
  • Aumento de la adherencia al tratamiento antirretroviral en mujeres VIH+.
  • Empoderamiento de las madres como protagonistas de su salud y la de sus hijos.
  • Fortalecimiento del Centro Médico Social Walé como referente comunitario en salud maternoinfantil.

Por qué es esencial

Prevenir la transmisión maternoinfantil del VIH no solo salva vidas: rompe un ciclo de desigualdad desde el nacimiento. Cada niño que nace libre de VIH y bien nutrido es una oportunidad real de futuro, educación y desarrollo.

Además, al trabajar desde un enfoque comunitario y de derechos humanos, el proyecto genera cambios sostenibles que permanecen más allá de la intervención puntual.

Cómo puedes colaborar

  • Donaciones para cubrir leche infantil, suplementos nutricionales y seguimiento médico.
  • Apoyo institucional o empresarial para fortalecer el programa y ampliar su alcance.
  • Difusión y sensibilización para visibilizar la realidad de las mujeres VIH+ y la importancia de la prevención maternoinfantil.

Alma: Atención médica y prevención en comunidades vulnerables

En la provincia de Santa Elena, en la costa de Ecuador, miles de personas viven en comunidades rurales y periurbanas con un acceso muy limitado a servicios sanitarios. La falta de atención médica básica, diagnóstico precoz y educación en salud provoca que enfermedades prevenibles o tratables evolucionen sin control, afectando especialmente a mujeres y madres de familia.Desde la Fundación Amigos de Monkole, en colaboración con la organización local SAVINCO, profesionales de la salud y estudiantes de Medicina impulsamos el Proyecto ALMA, una iniciativa de cooperación sanitaria centrada en la atención médica gratuita, la prevención y el diagnóstico comunitario, como primer paso para mejorar la salud y la calidad de vida de estas comunidades.

¿Qué hacemos?

Chequeos médicos integrales en terreno

Un equipo de médicos voluntarios y estudiantes de Medicina realiza campañas de salud en distintas comunidades de Santa Elena, llevando la atención sanitaria directamente allí donde no llega el sistema de salud.

Se realizan:

  • Entrevistas de salud y cuestionarios estandarizados
  • Exploraciones clínicas básicas
  • Toma de constantes y evaluación física general

Todo ello permite obtener una visión real y cercana del estado de salud de la población atendida.

Detección precoz de enfermedades frecuentes

Durante las jornadas se evalúan de forma sistemática patologías altamente prevalentes en estas comunidades, como:

  • Anemia
  • Hipertensión arterial
  • Malnutrición
  • Enfermedad renal
  • Alteraciones metabólicas

Además, se realiza detección precoz del cáncer de cuello uterino, una de las principales causas de mortalidad evitable en mujeres, mediante técnicas sencillas y adaptadas al contexto local.

Analíticas básicas con dispositivos portátiles

El proyecto incorpora pruebas analíticas en campo mediante dispositivos médicos portátiles, que permiten obtener resultados inmediatos y orientar decisiones clínicas.

Entre otras, se realizan mediciones de:

  • Glucemia
  • Hemoglobina
  • Creatinina y otros parámetros básicos

Estas pruebas no sustituyen un diagnóstico hospitalario, pero son herramientas clave de cribado y prevención, especialmente en contextos sin acceso a laboratorios.

Educación sanitaria y derivación de casos

Las jornadas médicas se complementan con:

  • Orientación personalizada a cada paciente
  • Recomendaciones preventivas adaptadas a su realidad
  • Derivación de los casos más graves al sistema sanitario local

La información recogida permite elaborar un informe de salud comunitario, fundamental para diseñar futuras acciones de educación y prevención en la zona.

Beneficiarios

El Proyecto ALMA se dirige principalmente a:

  • 600 mujeres, especialmente madres de familia pertenecientes a grupos de ahorro solidario de SAVINCO
  • Otros miembros de la comunidad sin acceso regular a servicios sanitarios

Se trata de personas que viven en contextos de pobreza, con escasos recursos económicos y grandes dificultades para acceder a consultas médicas, pruebas diagnósticas o seguimiento clínico.

El contexto y la necesidad

Santa Elena es una de las provincias con mayores índices de vulnerabilidad social de Ecuador. A pesar de los esfuerzos comunitarios en educación financiera y desarrollo económico impulsados por SAVINCO, la salud sigue siendo un gran factor limitante del bienestar y la autonomía de las familias.

Entre los principales problemas detectados destacan:

  • Enfermedades infecciosas y crónicas no diagnosticadas
  • Falta de acciones preventivas y educación sanitaria
  • Diagnósticos tardíos, especialmente en salud femenina
  • Ausencia de datos locales fiables sobre el estado real de salud de la población

El Proyecto ALMA nace precisamente para cubrir ese vacío, empezando por un diagnóstico comunitario riguroso y humano.

Logros e impacto

  • Más de 600 personas atendidas en la primera edición del proyecto
  • Identificación temprana de patologías cardíacas, neurológicas, dermatológicas y metabólicas
  • Generación de datos locales reales sobre salud comunitaria
  • Formación práctica y ética de estudiantes de Medicina en cooperación sanitaria
  • Colaboración activa con agentes de salud locales

A partir del análisis de los resultados, se está estudiando la viabilidad de crear un punto estable de atención médica en la zona, que dé continuidad al proyecto.

Por qué es esencial

Sin acceso a una atención médica básica, muchas personas viven durante años con enfermedades silenciosas que deterioran progresivamente su salud, su capacidad de trabajo y su calidad de vida.

El Proyecto ALMA permite:

  • Detectar problemas de salud antes de que sean irreversibles
  • Empoderar a la población mediante educación sanitaria
  • Orientar recursos futuros de forma eficiente y basada en datos
  • Sentar las bases de un modelo replicable, sostenible y escalable

No se trata solo de atender, sino de construir salud comunitaria a largo plazo.

Cómo puedes colaborar

  • Donaciones para cubrir pruebas médicas, material sanitario y campañas de salud
  • Colaboraciones institucionales para ampliar el alcance del proyecto
  • Voluntariado profesional de personal sanitario
  • Difusión y sensibilización, ayudando a dar visibilidad a esta realidad

Cada apoyo contribuye a que más personas puedan acceder a una atención médica digna y preventiva.

Becas Escolares: Acceso y continuidad educativa para niños y jóvenes en situación de exclusión

becas escolares

Educación y acompañamiento para niños y niñas en situación de orfandad

En la República Democrática del Congo, y especialmente en la ciudad de Kinshasa, miles de niños y niñas crecen en orfanatos como consecuencia de la pobreza extrema, los conflictos armados, las enfermedades o el abandono familiar. En este contexto, el acceso a una educación estable y de calidad sigue siendo uno de los mayores desafíos.

Desde la Fundación Amigos de Monkole, impulsamos un proyecto de becas escolares integrales que busca garantizar no solo la escolarización, sino también el acompañamiento educativo y emocional de menores en situación de especial vulnerabilidad, convencidos de que la educación es una de las herramientas más poderosas para romper el ciclo de la pobreza.

¿Qué hacemos?

Garantizamos el acceso a la educación
Cubrir los costes escolares básicos —matrícula, tasas, uniformes y material escolar— para que 50 niños y niñas de orfanatos de Kinshasa puedan asistir regularmente a la escuela durante un curso académico completo.

Acompañamiento educativo y psicosocial
Realizamos un seguimiento continuado del progreso académico y del bienestar emocional de cada menor, en coordinación con los orfanatos y el socio local, para detectar dificultades a tiempo y reforzar su permanencia en el sistema educativo.

Formación complementaria y refuerzo escolar
El proyecto incorpora actividades extraescolares centradas en:

  • Refuerzo académico
  • Habilidades para la vida
  • Educación en valores
  • Creatividad y desarrollo personal

Estas acciones buscan fortalecer la autoestima, la motivación y las capacidades de los niños y niñas más allá del aula.

Beneficiarios

El proyecto beneficia directamente a 50 niños y niñas residentes en orfanatos de Kinshasa, que carecen de recursos económicos y apoyo familiar suficiente para garantizar una escolarización continuada.

Muchos de estos menores han vivido situaciones de abandono, violencia o pérdida de referentes familiares, lo que hace imprescindible un enfoque educativo integral que tenga en cuenta tanto el aprendizaje como el acompañamiento humano.

El contexto y la necesidad

Aunque la educación primaria es oficialmente gratuita en la RDC desde 2019, la realidad es que:

  • La tasa de finalización de primaria ronda solo el 50%.
  • Menos del 40% del alumnado accede a la educación secundaria.
  • Las niñas enfrentan barreras adicionales como matrimonios tempranos, embarazos adolescentes y discriminación de género.
  • Muchas escuelas carecen de infraestructuras adecuadas, materiales educativos y ratios razonables de alumnado por docente.

En el caso de los niños y niñas en situación de orfandad, estas dificultades se multiplican, aumentando el riesgo de abandono escolar, trabajo infantil o exclusión social.

Logros e impacto esperado

  • Escolarización estable de 50 menores durante un curso completo.
  • Mejora del rendimiento académico y de la asistencia escolar.
  • Refuerzo de la autoestima y la motivación personal.
  • Reducción del riesgo de abandono escolar y exclusión social.
  • Fortalecimiento de los orfanatos como espacios educativos protectores.

Por qué es esencial

Invertir en la educación de niños y niñas en situación de orfandad es invertir en futuro, dignidad y oportunidades reales. Sin apoyo externo, muchos de estos menores quedan atrapados en un círculo de pobreza que se perpetúa generación tras generación.

Este proyecto no solo cubre gastos escolares: acompaña, protege y abre horizontes, ofreciendo a cada niño y niña la posibilidad de construir un proyecto de vida propio.

Cómo puedes colaborar

  • Donaciones para financiar becas escolares y material educativo.
  • Apoyo institucional o empresarial para ampliar el número de beneficiarios.

Infancia y acogida: Rehabilitación integral del albergue infantil y acompañamiento a niños/as en situación de vulnerabilidad en Ferreñafe

Perú

En el corazón de Ferreñafe, una pequeña ciudad del norte de Perú, la Congregación Siervas de Jesús de la Caridad gestiona desde hace años el Albergue Infantil Santa María Josefa del Sagrado Corazón de Jesús, un espacio de acogida para niños en situación de abandono o riesgo social. Allí encuentran refugio, educación y una familia que los acompaña en su crecimiento.

En 2024, la Fundación Amigos de Monkole (España), en alianza con la Fundación Iniciativas Domus Labora (Ourense), puso en marcha un proyecto de cooperación para mejorar las condiciones de habitabilidad, salud e integración social de los 35 niños que residen en el albergue. Esta intervención se desarrolló con un enfoque integral: rehabilitación de espacios, refuerzo educativo, actividades lúdicas y acompañamiento emocional.

El proyecto se ejecuta en dos fases (2024–2025) y forma parte de una línea de colaboración más amplia que busca fortalecer pequeñas instituciones locales que atienden a infancia vulnerable en América Latina, combinando apoyo técnico, formación y voluntariado juvenil.

Durante el verano de 2024, un grupo de cinco cooperantes españoles viajó a Ferreñafe para trabajar codo a codo con las religiosas y los profesionales locales.
Su labor se centró en la rehabilitación de la infraestructura básica del albergue y en la convivencia diaria con los menores.

Principales acciones realizadas:

  • Limpieza y restauración completa de la fachada e interiores del edificio principal, afectado por humedades y deterioro estructural.
  • Aplicación de tratamientos impermeabilizantes, reparación de grietas, lijado, imprimación y pintura de más de 300 m² de superficie con materiales donados por la Fundación.
  • Renovación de espacios comunes, creando un entorno más luminoso y saludable.
  • Organización de actividades lúdicas y educativas con los niños: talleres de manualidades, dinámicas de grupo, apoyo escolar y una excursión al balneario de Pimentel, que supuso su primer contacto con el mar para muchos de ellos.
  • Evaluación nutricional de un grupo de menores para comparar su desarrollo con los estándares nacionales peruanos y detectar posibles déficits alimentarios.

La metodología del campo de trabajo combinó el esfuerzo físico con la dimensión pedagógica y comunitaria, fortaleciendo tanto a los beneficiarios como a los propios voluntarios.

Durante la segunda fase, ejecutada en 2025 con continuidad del mismo equipo local, se abordó la renovación integral de los servicios sanitarios, un área crítica para la salud y la dignidad de los menores.

Actuaciones principales:

  • Sustitución completa de las redes de agua y desagüe.
  • Instalación de pisos antideslizantes y renovación de puertas y ventanas para mejorar la ventilación y la privacidad.
  • Formación práctica al personal en hábitos de higiene, mantenimiento y limpieza preventiva de instalaciones.
  • Dotación de insumos básicos de aseo y material sanitario.

Esta mejora ha tenido un impacto directo en la prevención de enfermedades dermatológicas e intestinales, reduciendo la incidencia de infecciones y mejorando las rutinas de autocuidado.

El proyecto ha logrado resultados significativos en tres planos:

1. Infraestructura y salud:

  • Rehabilitación completa de las fachadas y espacios interiores.
  • Modernización de baños y sistemas sanitarios.
  • Mejora del confort térmico y la ventilación, reduciendo focos de humedad.

2. Desarrollo humano y emocional:

  • 35 niños y niñas beneficiarios directos con un entorno más seguro y digno.
  • Fortalecimiento de la autoestima y del sentimiento de pertenencia.
  • Actividades lúdicas y de convivencia que fomentaron la alegría, el aprendizaje y el respeto mutuo.

3. Cooperación y sostenibilidad:

  • Creación de un modelo replicable de colaboración entre entidades españolas y religiosas locales.
  • Participación de voluntarios internacionales con enfoque formativo y solidario.
  • Transferencia de conocimientos técnicos al personal del albergue.

El proyecto cuenta con el apoyo económico de la Fundación Amigos de Monkole, que financia íntegramente la intervención con fondos propios, y la coordinación operativa de la Fundación Iniciativas Domus Labora, entidad que promueve desde Galicia programas de voluntariado internacional y cooperación juvenil.

En Perú, la Congregación Siervas de Jesús de la Caridad lidera la ejecución local, garantizando la continuidad de las mejoras y el acompañamiento diario a los menores. La alianza entre las tres entidades refleja un modelo de cooperación horizontal, cercana y sostenible, basado en la confianza mutua y la responsabilidad compartida.

En regiones como Lambayeque, la desigualdad social y el abandono infantil siguen siendo una realidad dolorosa. Muchos niños crecen sin un entorno estable ni acceso a condiciones básicas de higiene, educación o afecto.
El Albergue Santa María Josefa representa un espacio de reconstrucción vital, donde los menores vuelven a sentirse seguros y valorados.
Gracias a este proyecto, los espacios físicos se transforman en entornos educativos y emocionales, y cada mejora material se convierte en una inversión en dignidad y esperanza.

Tu apoyo puede ayudar a mantener viva esta iniciativa.
Contribuirás a mejorar la calidad de vida de niños que necesitan un entorno seguro para crecer, estudiar y soñar con un futuro mejor.