Proyecto CARDIOÁFRICA – Formación y diagnóstico cardiovascular en África

Formar médicos, acercar el diagnóstico y salvar vidas

La Fundación Amigos de Monkole impulsa una nueva línea de trabajo orientada al fortalecimiento de capacidades médicas en África mediante formación especializada en cardiología y el acceso a tecnologías diagnósticas adaptadas a contextos con recursos limitados.

El programa nace a partir de la experiencia acumulada por el cardiólogo Francisco García Lanzas en diferentes países africanos y del convencimiento de que muchas enfermedades no pueden tratarse si antes no pueden identificarse.

En numerosos hospitales africanos, miles de pacientes consultan diariamente por fatiga, dificultad respiratoria, edemas o insuficiencia cardiaca sin disponer de herramientas diagnósticas básicas. En estos contextos, patologías frecuentes como la miocardiopatía dilatada, las cardiopatías reumáticas o las complicaciones cardiovasculares asociadas al embarazo permanecen infradiagnosticadas.

Para responder a este reto, el proyecto combina tres ejes complementarios.

Formación médica especializada: Desarrollo de estancias formativas dirigidas a médicos locales en ecocardiografía básica, diagnóstico cardiovascular, ecografía clínica y manejo inicial de patologías prevalentes.

Tecnología apropiada y accesible: Dotación progresiva de sondas ecográficas portátiles y equipos de ultrasonido conectados a smartphone o tablet que permitan aplicar inmediatamente la formación recibida.

Seguimiento y sostenibilidad: Acompañamiento posterior mediante telemedicina, revisión de casos clínicos y generación de redes profesionales que permitan consolidar el aprendizaje.

La metodología del proyecto se basa en formar pequeños grupos de profesionales que posteriormente puedan convertirse en referentes y multiplicadores dentro de sus propios hospitales.

Hasta la fecha se han desarrollado acciones formativas en distintos países africanos y se prevé ampliar progresivamente el alcance del programa.

Impacto esperado

• Mayor capacidad diagnóstica local.
• Reducción de ingresos evitables.
• Mejora de la supervivencia en patologías cardiovasculares.
• Formación continuada de profesionales sanitarios africanos.
• Uso extendido de ecografía cardíaca, pulmonar y abdominal.

Por qué es necesario

La falta de acceso al diagnóstico sigue siendo una de las grandes barreras sanitarias en África. Este proyecto apuesta por una idea sencilla pero transformadora: cuando un profesional dispone del conocimiento y de la herramienta adecuada, el impacto permanece mucho después de que termine la misión.

Colabora

Tu apoyo permite financiar nuevas formaciones, adquirir sondas ecográficas portátiles y ampliar el acceso al diagnóstico en hospitales africanos.

Creer en ellas – Centro Comunitario Marie Mwilu

Descripción del proyecto

El Centro Comunitario Marie Mwilu es el espacio desde el que Creer en Ellas acompaña a mujeres jóvenes en situación de vulnerabilidad en Kinshasa mediante procesos de acogida, formación, acompañamiento y fortalecimiento comunitario.

Desde hace años el centro desarrolla actividades orientadas a generar oportunidades educativas, económicas y personales para mujeres que han vivido situaciones de fragilidad, abandono o exclusión social, promoviendo procesos de autonomía y construcción de proyectos de vida dignos.

Aunque el centro ya existe y desarrolla actividad de forma continuada, actualmente funciona en un espacio alquilado, lo que genera limitaciones económicas y reduce la capacidad de consolidar nuevas líneas de trabajo.

A lo largo del tiempo, el Centro Marie Mwilu se ha convertido en un punto de referencia comunitaria donde han surgido distintas iniciativas impulsadas por las propias participantes, entre ellas el emprendimiento textil Molende.

Qué hacemos

• Acompañamiento integral y apoyo psicosocial.
• Programas de becas educativas y apoyo a itinerarios formativos.
• Talleres educativos, culturales y de desarrollo personal.
• Formación profesional y fortalecimiento de capacidades.
• Espacios de encuentro y construcción comunitaria.
• Actividades de autonomía económica y emprendimiento.
• Derivación y trabajo en red con otros recursos locales.

Algunas iniciativas del centro

• Molende – emprendimiento textil liderado por mujeres.
• Programas de formación para la vida autónoma.
• Actividades comunitarias y culturales.
• Procesos de reinserción social y laboral.

Por qué es necesario

El centro ha demostrado su utilidad y capacidad de generar impacto social, pero el coste del alquiler consume una parte significativa de los recursos disponibles y limita la estabilidad de largo plazo.

Disponer de una sede propia permitiría consolidar las actividades ya existentes, ampliar el alcance del acompañamiento y transformar un gasto recurrente en una inversión sostenible para la comunidad.

Objetivo a futuro: una sede propia

El siguiente paso estratégico del proyecto es la adquisición de un espacio permanente que permita consolidar el Centro Comunitario Marie Mwilu como un lugar abierto al barrio y gestionado por las propias mujeres.

La futura sede permitirá ampliar las actividades actuales e incorporar nuevos espacios para formación, producción, biblioteca comunitaria, acompañamiento psicosocial y desarrollo cultural.

Impacto y continuidad

• Consolidación de redes comunitarias.
• Mujeres acompañadas en sus procesos educativos y personales.
• Generación de oportunidades económicas y laborales.
• Desarrollo de iniciativas lideradas por mujeres.
• Construcción de un espacio seguro y estable para la comunidad.

Mirando al futuro

Creer en Ellas aspira a fortalecer un modelo basado en la cercanía, el acompañamiento y el protagonismo comunitario, donde las propias mujeres continúen liderando procesos de transformación social sostenibles.

Creer en Ellas – Emprendimiento Molende: producción textil y autonomía económica para mujeres

Descripción del proyecto

Molende es un emprendimiento comunitario impulsado por mujeres participantes del Centro Comunitario Marie Mwilu en el barrio de Mont-Ngafula (Kinshasa).

El proyecto nace en 2022 a partir de talleres artísticos, procesos de acompañamiento y formaciones en emprendimiento y economía solidaria desarrolladas dentro del centro. Con el tiempo, las propias mujeres comenzaron a organizar una actividad productiva estable basada en la confección textil y la elaboración artesanal, creando posteriormente su propia marca: Molende femme africaine.

Más allá de la producción, Molende se ha consolidado como un espacio de aprendizaje, crecimiento personal y generación de oportunidades económicas, donde las participantes fortalecen competencias técnicas, organizativas y de liderazgo mientras construyen redes de apoyo mutuo.

Actualmente el proyecto continúa creciendo gracias al compromiso y liderazgo de las propias mujeres, consolidando un modelo basado en la participación, la corresponsabilidad y la autonomía.

Qué hacemos

• Producción textil comunitaria y elaboración artesanal con telas africanas.
• Formación práctica en costura y desarrollo de capacidades técnicas.
• Formación en emprendimiento y gestión de pequeños negocios.
• Comercialización local e internacional de productos.
• Acompañamiento psicosocial y fortalecimiento personal.
• Trabajo colaborativo y organización comunitaria.

Por qué es necesario

Muchas mujeres jóvenes en Kinshasa encuentran dificultades para acceder al empleo formal, generar ingresos estables o desarrollar proyectos económicos propios.

Molende apuesta por una alternativa basada en el fortalecimiento de capacidades, el emprendimiento colectivo y la generación progresiva de autonomía económica desde recursos locales y redes comunitarias.

El proyecto demuestra que el acompañamiento, unido a oportunidades reales de producción y comercialización, puede convertirse en una herramienta efectiva de transformación social.

Impacto y continuidad

• Mujeres que han incrementado sus ingresos y fortalecido su autonomía económica.
• Consolidación de una actividad económica liderada por mujeres.
• Desarrollo de una marca propia: Molende femme africaine.
• Producción y comercialización en República Democrática del Congo, España y Argentina.
• Fortalecimiento del liderazgo, la organización y la resiliencia comunitaria.

Un proyecto que sigue creciendo

Molende forma parte del ecosistema de iniciativas impulsadas desde el Centro Comunitario Marie Mwilu y representa una muestra del potencial transformador del acompañamiento comunitario cuando se generan oportunidades económicas reales.

A futuro, el objetivo es seguir fortaleciendo la capacidad productiva, ampliar el acceso a equipamiento y consolidar espacios de trabajo estables que permitan ampliar el alcance del proyecto.desde la comunidad, que transforma la solidaridad en autonomía y futuro.

Apoyo y promoción del derecho a la salud mediante lamejora del Servicio de Base del Hospital Monkole

Servicio de base

Descripción del proyecto

El proyecto tuvo como objetivo mejorar las condiciones de atención sanitaria básica en el Hospital General de Referencia Monkole, uno de los centros hospitalarios de referencia en la periferia de Kinshasa, que atiende a una población de más de 125.000 personas al año.

La intervención se centró en el fortalecimiento del Servicio de Base, un área clave del hospital que concentra un elevado volumen de pacientes y constituye la puerta de entrada al sistema sanitario. La mejora de las infraestructuras, el equipamiento y las condiciones de higiene permitió ofrecer una atención más segura, ordenada y digna, especialmente a población vulnerable.

¿Qué hicimos?

Las principales actuaciones desarrolladas fueron:

  • Adquisición e instalación de equipamiento sanitario para el Servicio de Base.
  • Mejora de las condiciones de higiene y seguridad en los espacios de atención.
  • Refuerzo del circuito de atención a pacientes, optimizando los flujos y reduciendo tiempos de espera.
  • Dotación de material básico para garantizar una atención continua y de calidad.
  • Coordinación con la dirección hospitalaria para integrar las mejoras en la gestión habitual del centro.

Impacto alcanzado

El proyecto generó un impacto directo y sostenido en la atención hospitalaria:

  • Más de 125.000 personas atendidas directamente en el Hospital Monkole durante el periodo de ejecución.
  • Mejora significativa de las condiciones de atención en uno de los servicios con mayor carga asistencial.
  • Incremento de la seguridad y la higiene en la atención a pacientes.
  • Mejora de las condiciones de trabajo del personal sanitario.
  • Refuerzo de la capacidad operativa del hospital para responder a la alta demanda asistencial.

Estos resultados contribuyeron a mejorar la calidad de la atención sanitaria y la experiencia de los pacientes, especialmente en contextos de alta vulnerabilidad.

Personas beneficiarias

El proyecto benefició directamente a:

  • Pacientes atendidos en el Servicio de Base, con especial incidencia en mujeres y población infantil.
  • Familias que acceden al hospital como principal referencia sanitaria.
  • Personal sanitario, que cuenta con mejores condiciones y equipamiento para desarrollar su labor.

De forma indirecta, la mejora del servicio repercute en toda la red sanitaria Monkole y en la población del distrito de Mont-Ngafula.

Enfoque y sostenibilidad

El proyecto se diseñó desde un enfoque de derechos humanos, entendiendo el acceso a una atención sanitaria digna como un derecho fundamental.

La sostenibilidad está garantizada por:

  • La integración de los equipamientos en la estructura hospitalaria.
  • El compromiso del Hospital Monkole con el mantenimiento del Servicio de Base.
  • La mejora de la eficiencia y la durabilidad de los recursos instalados.
  • La gestión local del hospital, que asegura la continuidad de las mejoras realizadas.

Por qué fue esencial

En contextos con una elevada presión asistencial como Kinshasa, invertir en servicios básicos hospitalarios es clave para salvar vidas. Este proyecto permitió reforzar uno de los servicios más demandados del Hospital Monkole, mejorando la atención diaria a miles de personas y fortaleciendo de forma estructural el sistema sanitario local.

Lucha contra el VIH a través de la prevención de la transmisión VIH-SIDA, en madres gestantes, la formación y seguimiento del personal sanitario y la puesta en marcha de actividades generadoras de ingresos en mujeres VIH de 5 zonas de salud de Kinshasa

Descripción del proyecto

Este proyecto tuvo como objetivo prevenir la transmisión del VIH de madre a hijo, mejorar el acceso al diagnóstico precoz y reforzar la atención médica y psicosocial a mujeres embarazadas, menores vulnerables y personas que viven con VIH en varias zonas de salud periféricas de Kinshasa.

En un contexto marcado por la ausencia de un sistema público de salud accesible, la elevada feminización de la pobreza y el fuerte estigma asociado al VIH, la intervención combinó detección comunitaria, atención clínica, acompañamiento psicosocial y fortalecimiento del sistema sanitario local.

El proyecto se integró plenamente en el Programa Nacional de Lucha contra el SIDA (PNLS) y en la estrategia sanitaria de la red Monkole, contribuyendo a mejorar la cobertura real de prevención y atención del VIH en una población de más de un millón de personas.

¿Qué hicimos?

La intervención se estructuró en varias líneas complementarias:

  • Realización de pruebas gratuitas de VIH a mujeres embarazadas durante el control prenatal en 18 maternidades.
  • Unidades móviles de detección y sensibilización en comunidades, orfanatos y centros de acogida.
  • Seguimiento médico y psicosocial a personas que viven con VIH, incluyendo visitas domiciliarias.
  • Prevención de la transmisión maternoinfantil del VIH, con derivación y acompañamiento de los casos positivos.
  • Formación especializada de enfermeras y personal sanitario local en consejo y pruebas voluntarias del VIH.
  • Apoyo económico a personas con VIH en situación extrema para cubrir gastos de hospitalización.
  • Puesta en marcha de actividades generadoras de ingresos para mujeres seropositivas, reforzando su autonomía económica y seguridad alimentaria.

Impacto alcanzado

El proyecto logró resultados significativos en salud pública y equidad:

  • Más de 3.000 mujeres embarazadas accedieron a pruebas gratuitas de VIH durante el embarazo.
  • 1.000 niños, niñas y jóvenes vulnerables fueron sensibilizados y atendidos a través de unidades móviles.
  • 300 personas que viven con VIH recibieron seguimiento médico y psicosocial continuado.
  • 18 enfermeras formadas específicamente en consejo y pruebas voluntarias del VIH.
  • 20 personas con VIH (80 % mujeres) iniciaron actividades productivas para su autosostenimiento.
  • Reducción del riesgo de transmisión del VIH de madre a hijo en las zonas de intervención.
  • Refuerzo efectivo de la capacidad de respuesta de maternidades y centros de salud comunitarios.

Estos resultados contribuyeron directamente a mejorar la salud maternoinfantil, reducir la mortalidad evitable y fortalecer el sistema sanitario local.

Personas beneficiarias

El proyecto se dirigió prioritariamente a:

  • Mujeres embarazadas en situación de pobreza extrema.
  • Niños y niñas, incluidos menores huérfanos o en centros de acogida.
  • Personas que viven con VIH, especialmente mujeres abandonadas o con cargas familiares.
  • De forma indirecta, familias y comunidades enteras de cinco zonas de salud de Kinshasa.

El 90 % de las personas beneficiarias directas fueron mujeres, reforzando el enfoque de género y derechos humanos.

Formación y fortalecimiento local

Uno de los ejes clave fue el fortalecimiento de capacidades locales:

  • Formación técnica del personal de maternidades y centros de salud.
  • Mejora de protocolos de detección, derivación y seguimiento del VIH.
  • Participación activa de comités de salud comunitarios.
  • Integración del conocimiento y los recursos en la estructura sanitaria existente.

Este enfoque garantizó que los avances logrados permanecieran en el territorio tras la finalización del proyecto.

Enfoque y sostenibilidad

El proyecto incorporó de forma transversal los enfoques de:

  • Derechos humanos, combatiendo el estigma y la discriminación.
  • Género, priorizando a mujeres y niñas como principales afectadas.
  • Salud comunitaria, acercando los servicios a la población más vulnerable.
  • Sostenibilidad, mediante la formación, la integración institucional y las actividades generadoras de ingresos.

Los equipos, conocimientos y circuitos de atención creados continúan siendo utilizados por la red sanitaria Monkole.

Por qué fue esencial

La transmisión materno infantil del VIH es prevenible, pero sigue siendo una realidad para miles de mujeres y niños en la RDC por falta de acceso a pruebas y atención adecuada. Este proyecto demostró que es posible reducir nuevos contagios, mejorar la calidad de vida de las personas afectadas y fortalecer el sistema sanitario, incluso en contextos de extrema vulnerabilidad.

Apoyo al Derecho Humano a la salud centrado en la rehabilitación de las infraestructuras de atención primaria y materno-infantil del Centro de Salud Kimbondo

Kimbondo centro de salud

Descripción del proyecto

El proyecto tuvo como objetivo mejorar la cobertura y la calidad de la atención primaria y materno-infantil en el Centro de Salud Kimbondo, situado en una de las zonas periféricas más pobladas y vulnerables de Kinshasa, donde viven cerca de un millón de personas.

La intervención se centró en la rehabilitación integral de las infraestructuras sanitarias, permitiendo al centro ofrecer una atención más segura, continua y digna, especialmente para mujeres embarazadas y población infantil. El proyecto se integró en la red sanitaria del Hospital General de Referencia Monkole y reforzó programas clave de salud materna, prevención del VIH y cribado de cáncer de cuello uterino.

¿Qué hicimos?

Las principales actuaciones desarrolladas fueron:

  • Ampliación del Centro de Salud Kimbondo, con nuevas salas de consulta, observación y espera.
  • Instalación de un sistema de energía solar, garantizando electricidad 24 horas y reduciendo la dependencia de generadores.
  • Mejora del acceso al agua, mediante la instalación de depósitos y renovación de la red interna.
  • Construcción de un porche exterior, mejorando las condiciones de espera de pacientes y acompañantes.
  • Refuerzo de la seguridad del centro, con un nuevo portón de entrada.
  • Dotación de equipamiento sanitario y mobiliario (camas de observación, carros de curas, frigorífico para farmacia, mesas y sillas).

Impacto alcanzado

El proyecto tuvo un impacto directo y medible en la calidad de la atención sanitaria:

  • Incremento del 14 % en el número total de pacientes atendidos en los primeros meses tras la rehabilitación.
  • Aumento del 24 % en la atención a niños y niñas menores de 5 años.
  • Mejora significativa de las condiciones de trabajo del personal sanitario.
  • Atención materno-infantil más segura y continuada, incluso en ausencia de suministro eléctrico público.
  • Reducción de costes operativos gracias al uso de energía solar renovable.

Estos resultados han permitido que el centro funcione de forma más ordenada, eficiente y accesible para la población.

Personas beneficiarias

El proyecto benefició directamente a la población del barrio de Kimbondo y áreas cercanas, con especial impacto en:

  • Mujeres embarazadas que acceden a consultas prenatales y postnatales.
  • Niños y niñas menores de 5 años.
  • Familias en situación de vulnerabilidad.
  • Personal sanitario del Centro de Salud Kimbondo.

De forma indirecta, el fortalecimiento del centro beneficia a toda la comunidad al mejorar el acceso a servicios básicos de salud.

Enfoque y sostenibilidad

El proyecto se diseñó desde un enfoque de derechos humanos, priorizando el acceso equitativo a la salud, y con una clara perspectiva de género, al centrarse en la salud materno-infantil.

La sostenibilidad está garantizada gracias a:

  • La integración del centro en la red sanitaria Monkole.
  • La existencia de un presupuesto anual de mantenimiento asumido por el Hospital Monkole.
  • El uso de energías renovables, reduciendo costes y el impacto ambiental.
  • El fortalecimiento institucional y comunitario del centro.

Por qué fue esencial

En contextos urbanos periféricos como Kimbondo, la falta de infraestructuras sanitarias adecuadas limita gravemente el derecho a la salud. Este proyecto demostró que invertir en infraestructuras básicas de atención primaria salva vidas, mejora la atención materno-infantil y fortalece de forma duradera el sistema sanitario local.

Mejora de la atención primaria en Monkole para prevenir enfermedades crónicas y comunes en Mont-Ngafula, Kinshasa

Descripción del proyecto

El proyecto se desarrolló en la zona sanitaria de Mont-Ngafula, uno de los distritos más poblados y vulnerables de Kinshasa, con el objetivo de mejorar la accesibilidad y la calidad de la atención primaria y la medicina de familia.

La intervención permitió poner en funcionamiento y fortalecer el centro de salud Monkole 2, dotándolo de personal formado, equipamiento adecuado y capacidad diagnóstica para atender tanto enfermedades comunes como patologías crónicas, además de reforzar el seguimiento de mujeres embarazadas y la atención materno-infantil.

¿Qué hicimos?

Las principales acciones desarrolladas fueron:

  • Formación especializada de más de 55 profesionales sanitarios locales (médicos, enfermeras, matronas y técnicos de laboratorio) en atención primaria, salud comunitaria, atención a la mujer y gestión de farmacia.
  • Dotación de equipamiento médico y de laboratorio, permitiendo diagnósticos más precisos y seguimiento de enfermedades crónicas.
  • Puesta en marcha del centro de salud Monkole 2 como estructura independiente del hospital general.
  • Refuerzo de la atención prenatal y postnatal, incluyendo cribado de cáncer de cuello uterino.
  • Campañas de detección comunitaria, como salud ocular y enfermedades crónicas.
  • Coordinación con el Hospital General de Referencia Monkole y centros periféricos de la red sanitaria.

Impacto alcanzado

El proyecto obtuvo resultados significativos y sostenidos:

  • 130.000 personas atendidas directamente, de las cuales 78.000 fueron mujeres.
  • Incremento del 20 % en el número de primeras consultas tras la apertura del centro.
  • Más de 21.000 personas atendidas entre enero y mayo de 2024.
  • 615 mujeres sometidas a cribado de cáncer de cuello uterino, con 39 tratamientos realizados.
  • 1.200 personas atendidas en campañas de salud ocular y 379 cirugías de cataratas realizadas.
  • Mejora notable de la calidad de la atención y de las condiciones de trabajo del personal sanitario.

Personas beneficiarias

El proyecto benefició directamente a:

  • Mujeres, especialmente en edad reproductiva y mujeres embarazadas.
  • Niños y niñas, a través del refuerzo de la atención primaria y preventiva.
  • Personas con enfermedades crónicas y comunes.
  • Personal sanitario local, que dispone ahora de formación y medios adecuados.

De forma indirecta, el fortalecimiento del centro mejora la cobertura sanitaria de toda la comunidad de Mont-Ngafula.

Enfoque y sostenibilidad

El proyecto se diseñó desde un enfoque de derechos humanos y salud comunitaria, con especial atención a la equidad de género.

La sostenibilidad se garantiza mediante:

  • La integración del centro en la red sanitaria Monkole.
  • La formación continua del personal local.
  • El uso de equipamiento duradero y protocolos estandarizados.
  • El compromiso institucional del hospital con el mantenimiento del centro.

Por qué fue esencial

En un contexto donde la atención primaria es la principal puerta de entrada al sistema de salud, este proyecto permitió acercar servicios sanitarios de calidad a una población altamente vulnerable, reducir diagnósticos erróneos y mejorar de forma estructural la respuesta sanitaria en Mont-Ngafula.

Apoyo a la creación de un centro de formación agrícola para jóvenes en la zona rural de Kakulabashike, Haut-Katanga

Agricultura

Descripción del proyecto

El proyecto tuvo como objetivo impulsar la formación agrícola y el relevo generacional en el medio rural mediante la creación de un Centro de Formación Agrícola en Kakulabashike, una zona rural del Haut-Katanga caracterizada por la falta de infraestructuras educativas y formativas para jóvenes.

La intervención respondió a la necesidad de mejorar las prácticas agrícolas, fortalecer la autosuficiencia alimentaria y ofrecer oportunidades reales de futuro a la juventud rural, evitando el abandono del campo y la migración forzada hacia las ciudades.

¿Qué hicimos?

El proyecto se centró en la construcción y puesta en funcionamiento del Centro Campesino de Kakulabashike (CPK), mediante:

  • Construcción de una sala de formación agrícola de 145 m² equipada para la capacitación técnica.
  • Construcción de un segundo edificio con sala de reuniones, oficina, locales técnicos y baños (45 m²).
  • Dotación básica de mobiliario y equipamiento para el desarrollo de las actividades formativas.
  • Implicación de mano de obra local de las aldeas de Sambwa, Makulo y Kakulabashike durante la construcción.
  • Puesta en marcha del centro para la formación práctica y teórica de agricultores jóvenes y adultos.

Impacto alcanzado

El proyecto ha generado resultados tangibles y sostenidos en el territorio:

  • Centro de formación agrícola plenamente operativo desde mayo de 2025.
  • Casi 80 agricultores y jóvenes rurales formándose de manera regular en el CPK.
  • Incremento progresivo del número de participantes, superando las previsiones iniciales (70 personas).
  • Mejora de los conocimientos y prácticas agrícolas en las comunidades beneficiarias.
  • Creación de un espacio estable para la formación, el encuentro comunitario y la innovación agrícola.

Personas beneficiarias

El proyecto benefició directamente a:

  • Jóvenes agricultores y agricultoras de las aldeas de Sambwa y Makulo.
  • Agricultores adultos en proceso de mejora de sus prácticas productivas.
  • Personas formadoras y responsables del centro agrícola.

De forma indirecta, las familias y comunidades rurales se benefician del aumento de la producción, la mejora de la seguridad alimentaria y la transmisión de conocimientos.

Enfoque y sostenibilidad

El proyecto incorpora un enfoque de desarrollo rural sostenible y fortalecimiento comunitario, basado en:

  • Formación práctica adaptada al contexto local.
  • Uso de infraestructuras duraderas y de bajo mantenimiento.
  • Gestión local del centro por parte de CECFOR.
  • Potencial de ampliación futura del centro ante el aumento de la demanda formativa.

La continuidad del Centro Campesino de Kakulabashike está garantizada por su uso regular, la implicación comunitaria y la necesidad real de formación agrícola en la zona.

Por qué fue esencial

En zonas rurales del Haut-Katanga, la falta de oportunidades formativas limita el desarrollo económico y favorece el abandono del campo.
Este proyecto ha permitido crear una infraestructura clave para el desarrollo rural, ofreciendo a jóvenes y agricultores herramientas reales para mejorar su futuro, fortalecer la seguridad alimentaria y dinamizar la economía local.

Formación en técnicas agrícolas avanzadas y cultivos resilientes al cambio climático para la Cooperativa de Mujeres COMABOK en Kimbondo

Agricultura

Descripción del proyecto

El proyecto se desarrolló en el barrio de Kimbondo, en Kinshasa, con el objetivo de fortalecer las capacidades productivas y la resiliencia climática de mujeres agricultoras pertenecientes a la Cooperativa COMABOK.

La intervención combinó formación técnica continua, acompañamiento en terreno y mejora de infraestructuras de riego, permitiendo a las participantes adoptar prácticas agrícolas sostenibles, aumentar su productividad y mejorar la seguridad alimentaria y los ingresos familiares.


¿Qué hicimos?

Las principales acciones desarrolladas fueron:

  • Formación teórica y práctica en técnicas agrícolas avanzadas y sostenibles.
  • Capacitación en gestión eficiente del agua, conservación de suelos y uso de semillas mejoradas.
  • Creación y seguimiento de parcelas demostrativas para la aplicación directa de los conocimientos.
  • Acompañamiento técnico permanente por parte de un ingeniero agrónomo.
  • Mejora del sistema de riego, ampliando la red de tuberías para dar cobertura a más parcelas.
  • Distribución de semillas, abonos orgánicos y materiales agrícolas.

Impacto alcanzado

El proyecto generó resultados relevantes y sostenidos:

  • 40 mujeres horticultoras formadas y acompañadas de manera continua.
  • Incremento de la productividad en cultivos como okra, tomate, berenjena, amaranto y col.
  • Mejora de la capacidad de adaptación a la estación seca gracias a la ampliación del sistema de riego.
  • Aumento de la autonomía económica y del liderazgo de las mujeres participantes.
  • Consolidación de la cooperativa como espacio de apoyo mutuo y empoderamiento femenino.

Personas beneficiarias

El proyecto benefició directamente a:

  • 40 mujeres agricultoras de la Cooperativa COMABOK.
  • Sus familias, que mejoran su acceso a alimentos y a ingresos estables.
  • De forma indirecta, la mejora de las prácticas agrícolas contribuye al fortalecimiento de la seguridad alimentaria de la comunidad local.

Enfoque y sostenibilidad

El proyecto incorpora un enfoque de género, sostenibilidad ambiental y desarrollo comunitario, promoviendo:

  • Técnicas agrícolas respetuosas con el medio ambiente.
  • Uso de fertilizantes orgánicos y productos fitosanitarios ecológicos.
  • Fortalecimiento del liderazgo femenino en el ámbito rural.

La sostenibilidad está garantizada por la aplicación directa de los conocimientos adquiridos, la mejora permanente de las infraestructuras de riego y la cohesión interna de la cooperativa.


Por qué fue esencial

En un contexto marcado por la vulnerabilidad climática y la precariedad económica, este proyecto permitió reforzar el papel de las mujeres como agentes clave del desarrollo rural, mejorar su autonomía económica y sentar las bases de un modelo agrícola sostenible y replicable en otras comunidades.

Unidad de lactario en Monkole: una esperanza de vida para los recién nacidos prematuros en Kinshasa

Descripción del proyecto

El proyecto consistió en la creación y puesta en funcionamiento de una unidad de lactario dentro de la unidad de neonatología del Hospital General de Referencia Monkole, con el objetivo de mejorar la supervivencia y la calidad de vida de recién nacidos prematuros, especialmente aquellos con un peso inferior a 800 gramos.

En un contexto donde el acceso a nutrición segura es determinante para la supervivencia neonatal, el lactario permitió garantizar una alimentación adecuada, segura y controlada para bebés que no pueden recibir lactancia materna directa, reforzando el derecho a la salud y a la alimentación desde el inicio de la vida.

¿Qué hicimos?

El proyecto se centró en el fortalecimiento estructural y técnico de la atención neonatal:

  • Acondicionamiento de un espacio específico de lactario junto a la unidad de neonatología.
  • Habilitación de dos salas climatizadas para la manipulación y conservación de la leche materna.
  • Dotación de equipamiento especializado: congelador (-20 °C), frigorífico, esterilizadores y material de control higiénico.
  • Formación del personal de enfermería en manejo seguro de la leche materna y cuidados neonatales.
  • Establecimiento de protocolos de recogida, control de calidad, conservación y distribución de la leche.
  • Sensibilización a madres y familias sobre la importancia de la lactancia materna.

Impacto alcanzado

El proyecto generó mejoras directas y sostenidas en la atención neonatal:

  • Creación de una unidad de lactario plenamente operativa en el Hospital Monkole.
  • Mejora significativa de la nutrición y supervivencia de recién nacidos prematuros de alto riesgo.
  • Refuerzo de la capacidad del hospital para atender partos y neonatos complejos.
  • Mejora de las competencias técnicas del personal sanitario.
  • Integración de la lactancia materna como eje clave de la atención neonatal.

Personas beneficiarias

El proyecto benefició directamente a:

  • Recién nacidos prematuros, especialmente menores de 800 gramos.
  • Madres lactantes, que reciben apoyo y acompañamiento.
  • Personal sanitario de la unidad de neonatología y enfermería.

De forma indirecta, las familias y la comunidad se benefician de la mejora de la atención materno-infantil.

Enfoque y sostenibilidad

El proyecto se desarrolló desde un enfoque basado en derechos humanos, con especial atención a la infancia, la equidad de género y la inclusión.

La sostenibilidad está garantizada por:

  • La integración del lactario en la estructura del hospital.
  • La formación del personal local.
  • El compromiso institucional del Hospital Monkole y del Ministerio de Salud.
  • La utilización de protocolos seguros y equipamiento duradero.

Por qué fue esencial

La mortalidad neonatal en la RDC sigue siendo elevada, especialmente entre bebés prematuros.
Este proyecto permitió salvar vidas desde los primeros días, ofreciendo una solución realista y eficaz para garantizar una nutrición segura y una atención neonatal digna en un contexto de alta vulnerabilidad.