Angie: Apoyo integral y acompañamiento a familias en situación de extrema vulnerabilidad

Origen del Proyecto Angie

El Proyecto Angie nace en 2021 a partir de una experiencia concreta de acompañamiento a una familia en situación de extrema vulnerabilidad en el barrio de Vallecas (Madrid). Angie, una joven ingeniera venezolana llegada a España junto a su familia en los meses previos a la pandemia de la COVID-19, afrontó en muy poco tiempo múltiples dificultades: precariedad económica, ausencia de redes de apoyo y, posteriormente, el diagnóstico de una enfermedad grave.

La respuesta solidaria de varias familias voluntarias, organizadas inicialmente de manera informal, puso de manifiesto que una ayuda cercana, continuada y humana podía marcar una diferencia real. A partir de esta experiencia surge el Proyecto Angie, impulsado y coordinado por la Fundación Amigos de Monkole, con el objetivo de acompañar a otras familias que atraviesan situaciones similares.

En qué consiste el proyecto

El Proyecto Angie es un programa de atención directa a necesidades básicas y acompañamiento familiar, dirigido a personas y familias que atraviesan un periodo crítico de vulnerabilidad social. En muchos casos se trata de familias recién llegadas a España o que se enfrentan a situaciones sobrevenidas como la pérdida de empleo, enfermedades graves o emergencias habitacionales.

El proyecto actúa como un puente temporal de apoyo, cubriendo necesidades básicas mientras la familia mejora su situación, accede al empleo o entra en los circuitos de atención de los servicios sociales y otras entidades especializadas.

Metodología: familias que acompañan a familias

El eje central del proyecto es el acompañamiento cercano, basado en la relación directa entre una familia voluntaria y una familia beneficiaria.

Las principales líneas de actuación son:

  • Cobertura de necesidades básicas, especialmente alimentación, mediante la compra periódica de productos esenciales.
  • Acompañamiento domiciliario, con visitas regulares que permiten generar vínculo, conocer la situación real de la familia y ofrecer apoyo emocional.
  • Apoyo material puntual, facilitando bienes básicos como colchones, cunas, sillas de bebé, ropa u otros elementos necesarios para la vida diaria.
  • Atención a emergencias concretas, como apoyo excepcional ante gastos urgentes (por ejemplo, un mes de alquiler), siempre de forma limitada, evaluada y temporal.
  • Orientación y derivación, cuando es posible, hacia servicios sociales, parroquias, ONG u otros recursos públicos y privados.

La ayuda es temporal y revisable, adaptándose a la evolución de cada familia, con el objetivo de favorecer su autonomía y evitar situaciones de dependencia prolongada.

Creación de comunidad y redes de apoyo

Además del acompañamiento individual, el Proyecto Angie incorpora una dimensión comunitaria esencial. A lo largo del año, la Fundación Amigos de Monkole impulsa encuentros entre familias voluntarias y familias acompañadas, como cenas de Navidad, paellas solidarias y otros espacios de convivencia.

Estos encuentros permiten:

  • Crear redes de apoyo mutuo entre familias.
  • Reducir el aislamiento social de las personas en situación de vulnerabilidad.
  • Generar espacios de confianza, integración y pertenencia.
  • Reforzar los vínculos humanos más allá de la ayuda material.

Esta dimensión comunitaria se ha demostrado clave para el bienestar emocional, la integración social y la estabilidad de las familias acompañadas.

Perfil de las familias acompañadas

Las familias beneficiarias del Proyecto Angie suelen presentar:

  • Situaciones de extrema vulnerabilidad económica.
  • Presencia de menores a cargo.
  • Escasas redes familiares o sociales en España.
  • Procesos migratorios recientes o situaciones administrativas complejas.
  • Dificultades de acceso al empleo o ingresos muy inestables.

El proyecto se coordina de manera complementaria con los servicios sociales y otras entidades, sin sustituir su labor, actuando como apoyo cercano en momentos críticos.

Impacto del proyecto

Desde su puesta en marcha, el Proyecto Angie ha permitido:

  • Acompañar de forma continuada a decenas de familias en situaciones críticas.
  • Movilizar una red estable de familias voluntarias.
  • Garantizar la cobertura de necesidades básicas durante periodos clave.
  • Favorecer procesos de mejora progresiva: acceso al empleo, regularización administrativa y escolarización de menores.
  • Prevenir situaciones de exclusión severa en momentos de especial vulnerabilidad.

El impacto del proyecto se mide no solo en recursos entregados, sino en procesos de acompañamiento, vínculos humanos y recuperación de la dignidad.

Enfoque y valores

El Proyecto Angie se fundamenta en un enfoque centrado en la dignidad de las personas, la cercanía, la discreción y el respeto a los procesos vitales de cada familia. La ayuda se presta desde la corresponsabilidad y la confianza, fomentando relaciones de igualdad y apoyo mutuo.

La Fundación Amigos de Monkole coordina el proyecto, aporta apoyo económico complementario y garantiza el seguimiento y la coherencia de las intervenciones.

Cómo colaborar

Existen diversas formas de colaborar con el Proyecto Angie, en función de la disponibilidad y posibilidades de cada persona o familia:

  • Participando como familia voluntaria, acompañando de forma cercana a una familia en situación de vulnerabilidad mediante la compra periódica de productos básicos, la entrega en su domicilio y el mantenimiento de un vínculo continuado.
  • Realizando aportaciones económicas, periódicas o puntuales, que permiten financiar la compra de alimentos, material básico y apoyos excepcionales ante situaciones de emergencia.
  • Donando alimentos y bienes de primera necesidad, como productos no perecederos, artículos de higiene, ropa infantil, cunas, colchones, sillas de bebé u otros elementos básicos, según las necesidades detectadas.
  • Colaborando en actividades comunitarias, como cenas solidarias, paellas y encuentros de familias que fortalecen la red de apoyo del proyecto.
  • Apoyando la difusión del proyecto, ayudando a darlo a conocer para que más familias voluntarias puedan sumarse a esta iniciativa.

La Fundación Amigos de Monkole coordina y acompaña todas las colaboraciones, garantizando una ayuda organizada, responsable y ajustada a las necesidades reales de las familias.

Voluntariado nacional: Participación social, apoyo logístico y acción solidaria desde el territorio

Gran éxito del certamen solidario “Junior Chef”

Descripción del proyecto

El voluntariado nacional constituye uno de los pilares fundamentales de la Fundación Amigos de Monkole. Desde España, cientos de personas colaboran de forma regular o puntual en tareas esenciales que permiten el desarrollo de los proyectos de cooperación internacional, acción social y sensibilización impulsados por la Fundación.

Este proyecto articula un modelo de voluntariado flexible, diverso y accesible, en el que cualquier persona puede aportar según su disponibilidad, capacidades e intereses, contribuyendo de manera directa al funcionamiento diario de la entidad y al impacto de sus intervenciones.

En qué consiste el voluntariado nacional

El voluntariado nacional abarca una amplia variedad de acciones, tanto logísticas como creativas, técnicas y comunitarias. Entre las principales líneas de participación se incluyen:

  • Apoyo en la organización de eventos solidarios, como conciertos, galas, mercadillos, carreras solidarias, catas benéficas y encuentros comunitarios.
  • Montaje y desmontaje de eventos, incluyendo tareas de logística, transporte de materiales, preparación de espacios y apoyo técnico.
  • Carga, clasificación y preparación de contenedores con material sanitario, educativo y logístico destinado a proyectos en la República Democrática del Congo y otros países.
  • Apoyo en exposiciones y actividades culturales, incluyendo montaje de exposiciones fotográficas, atención al público y apoyo organizativo.
  • Voluntariado en comunicación y redes sociales, colaborando en la creación y edición de vídeos, contenidos digitales, fotografía, diseño gráfico y difusión de actividades.
  • Apoyo administrativo y técnico, en tareas de archivo, bases de datos, seguimiento de actividades y soporte interno.
  • Colaboración en acciones de sensibilización, apoyando sesiones educativas, proyecciones de documentales y actividades en centros educativos.
  • Participación en actividades comunitarias, como paellas solidarias, chocolatadas, jornadas abiertas y encuentros con voluntarios y colaboradores.

Este abanico de tareas permite que el voluntariado nacional sea una puerta de entrada al compromiso social, adaptada a perfiles muy diversos.

Objetivo general

Fortalecer los proyectos de cooperación, acción social y sensibilización de la Fundación Amigos de Monkole mediante la participación activa de personas voluntarias desde España.

Objetivos específicos

  • Facilitar la implicación ciudadana en iniciativas solidarias y de cooperación internacional.
  • Garantizar el soporte logístico y organizativo necesario para el desarrollo de los proyectos.
  • Promover valores de compromiso, corresponsabilidad y trabajo en equipo.
  • Crear una red estable de voluntariado vinculada a la Fundación.
  • Ofrecer espacios de participación accesibles y adaptados a distintas disponibilidades.

Impacto del proyecto

  • Participación de cientos de personas voluntarias a lo largo del año.
  • Apoyo directo a proyectos sanitarios, educativos y sociales en África.
  • Reducción de costes operativos gracias al trabajo voluntario.
  • Mayor alcance de las acciones de sensibilización y recaudación de fondos.
  • Fortalecimiento del tejido social y comunitario en los territorios donde se desarrollan las actividades.

Enfoque y metodología

El proyecto se basa en un enfoque de participación abierta, corresponsabilidad y aprendizaje mutuo. La Fundación ofrece coordinación, acompañamiento y orientación a las personas voluntarias, garantizando que su colaboración sea útil, organizada y alineada con los valores de la entidad.

El voluntariado se concibe como una experiencia de compromiso social, no solo como apoyo operativo, fomentando el sentimiento de pertenencia y la continuidad en el tiempo.

Por qué es necesario

Sin el voluntariado nacional, muchos de los proyectos de la Fundación no serían viables. La preparación de materiales, la organización de eventos, la sensibilización social y la logística requieren una implicación constante desde el territorio.

Este proyecto demuestra que la cooperación internacional también se construye desde lo local, con personas que aportan tiempo, energía y talento para generar un impacto real.

Cómo colaborar

Cualquier persona interesada puede sumarse al voluntariado nacional de la Fundación Amigos de Monkole, de forma puntual o continuada, según su disponibilidad.

Las personas voluntarias pueden participar en actividades logísticas, eventos, comunicación, apoyo técnico o acciones comunitarias, recibiendo acompañamiento y coordinación por parte de la Fundación.

Sensibilización y educación para el desarrollo y la ciudadanía global

A finales del pasado mes de octubre viajamos a Valencia y Barcelona para impartir decenas de sesiones de sensibilización sobre los proyectos solidarios que desarrolla nuestra fundación en la República Democrática del Congo, a través del hospital materno infantil Monkole y sus antenas (centros de salud). Concretamente estuvimos con estudiantes de los colegios Guadalaviar (Valencia) y La Farga (Barcelona). Este último, fundado en 1969, cuenta con nada menos que 1.500 alumnos.

Descripción del proyecto

La sensibilización social y la educación para el desarrollo forman parte del núcleo de la Fundación Amigos de Monkole. Desde 2017, la entidad impulsa un programa estable de Educación para el Desarrollo y la Ciudadanía Global, orientado a promover una conciencia crítica sobre las desigualdades globales, la cooperación internacional y los derechos humanos, con especial atención al ámbito sanitario y al contexto africano.

El proyecto se dirige principalmente a la comunidad educativa y juvenil, aunque también alcanza a la ciudadanía en general a través de actividades culturales, deportivas y solidarias. Las acciones buscan conectar la realidad local con los desafíos globales, fomentando valores de solidaridad, corresponsabilidad y compromiso social.

Justificación y contexto

Las realidades del Sur Global continúan siendo percibidas como lejanas por gran parte de la sociedad. Sin embargo, problemáticas como la desigualdad en el acceso a la salud, la pobreza estructural, la exclusión social o la vulneración de derechos humanos están profundamente interconectadas con los modelos económicos y sociales globales.

La Educación para el Desarrollo y la Ciudadanía Global se presenta como una herramienta clave para generar pensamiento crítico, promover actitudes solidarias y fortalecer una ciudadanía informada y activa, especialmente entre niños, niñas y jóvenes.

Objetivo general

Contribuir a la formación de una ciudadanía crítica, informada y comprometida con la justicia social, la cooperación internacional y los derechos humanos, mediante acciones de sensibilización y educación para el desarrollo.

Objetivos específicos

  • Sensibilizar sobre las desigualdades globales y la realidad de los países en vías de desarrollo.
  • Promover el conocimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
  • Dar a conocer la labor y los proyectos de cooperación de la Fundación Amigos de Monkole.
  • Fomentar valores de solidaridad, igualdad y corresponsabilidad global.
  • Proporcionar herramientas pedagógicas a la comunidad educativa.

Actividades desarrolladas

Desde 2017 se han realizado más de 2000 acciones de sensibilización, entre las que se incluyen:

  • Sesiones educativas en centros escolares, universidades y asociaciones juveniles.
  • Charlas, coloquios y conferencias temáticas.
  • Proyección de documentales y cinefórum.
  • Exposiciones fotográficas itinerantes.
  • Conciertos solidarios, eventos culturales y deportivos.
  • Actividades comunitarias y acciones de movilización social.

Resultados e impacto

  • Más de 2000 sesiones de sensibilización realizadas.
  • Participación activa de miles de estudiantes, docentes y familias.
  • Mayor conocimiento de la cooperación internacional y los ODS en la comunidad educativa.
  • Fortalecimiento del compromiso social y solidario de los participantes.
  • Creación de alianzas estables con centros educativos y entidades sociales.

Enfoque metodológico

El proyecto se desarrolla desde un enfoque de derechos humanos, igualdad de género, interculturalidad y sostenibilidad, utilizando metodologías participativas adaptadas a cada público objetivo. Se prioriza el aprendizaje significativo, el pensamiento crítico y la implicación activa de las personas participantes.

Cómo colaborar

Centros educativos, ayuntamientos, centros culturales y entidades sociales pueden colaborar con este proyecto de diferentes formas:

  • Sesiones de sensibilización en centros educativos, adaptadas por edad y nivel, sobre cooperación internacional, salud global, derechos humanos y Objetivos de Desarrollo Sostenible.
  • Proyección de documentales, como En el vientre del Congo o Kobotama Lisusu, acompañadas de coloquio y reflexión posterior.
  • Exposiciones itinerantes, como Born in Congo, con apoyo pedagógico y actividades complementarias.
  • Charlas, conferencias y encuentros, con profesionales sanitarios, voluntarios y personas con experiencia directa en proyectos de cooperación.
  • Actividades culturales y solidarias, diseñadas conjuntamente con la entidad colaboradora.

La Fundación ofrece acompañamiento, materiales didácticos y adaptación de los contenidos al contexto educativo o institucional, garantizando una experiencia rigurosa y significativa.

Voluntariado internacional: Misiones sanitarias, formación técnica y apoyo al desarrollo comunitario

https://issi.ac.cd/bienvenidos/

El voluntariado como pilar de la cooperación sanitaria

El voluntariado internacional es uno de los pilares históricos de la Fundación Amigos de Monkole. Desde 2017, la Fundación ha promovido un modelo de voluntariado especializado, formativo y comprometido, centrado principalmente en el ámbito sanitario y orientado al fortalecimiento de los sistemas locales de salud.

Desde sus inicios, más de 300 voluntarios/as internacionales han participado en las distintas misiones y estancias impulsadas por la Fundación, principalmente en África. Aunque el eje central es el voluntariado médico y sanitario, el proyecto ha integrado también a otros perfiles técnicos y educativos que contribuyen al desarrollo integral de las comunidades.

Voluntariado médico y sanitario especializado

El núcleo del proyecto lo constituye el voluntariado médico, desarrollado principalmente en el Centro Hospitalario Monkole (Kinshasa) y en los centros de salud de su red sanitaria.

Participan profesionales de distintas especialidades:

  • Medicina (ginecología, pediatría, cirugía, anestesia, medicina interna, medicina familiar).
  • Enfermería y matronas.
  • Odontología y salud bucodental.
  • Técnicos sanitarios y perfiles de apoyo clínico.

Las misiones combinan:

  • Atención sanitaria directa.
  • Apoyo a cirugías y consultas especializadas.
  • Formación práctica del personal local.
  • Revisión de protocolos y mejora de procesos asistenciales.

Este enfoque permite mejorar la calidad de la atención, reforzar capacidades locales y garantizar una transferencia real de conocimiento.

Formación, intercambio y fortalecimiento local

El voluntariado no se concibe como una intervención puntual, sino como un proceso de colaboración continua. Los profesionales voluntarios trabajan siempre junto a los equipos locales, respetando los protocolos existentes y adaptándose al contexto.

Las acciones incluyen:

  • Formación clínica y técnica del personal sanitario local.
  • Acompañamiento en el uso de nuevos equipos y tecnologías.
  • Refuerzo de la atención primaria, materno-infantil y comunitaria.
  • Apoyo a programas de prevención y educación sanitaria.

Este modelo contribuye a la sostenibilidad del sistema de salud y a la autonomía progresiva de los centros locales.

Voluntariado joven y experiencias formativas

Junto al voluntariado profesional, la Fundación impulsa programas de voluntariado juvenil, especialmente en Semana Santa y durante los meses de verano (julio y agosto).

Estos programas están dirigidos a:

  • Estudiantes universitarios del ámbito sanitario y social.
  • Jóvenes en procesos de discernimiento vocacional y compromiso social.

Las estancias combinan:

  • Apoyo a actividades sanitarias, educativas y comunitarias.
  • Convivencia con los equipos locales.
  • Formación previa y acompañamiento durante la experiencia.

Estas experiencias tienen un fuerte componente educativo y humano, fomentando valores de responsabilidad, servicio, respeto intercultural y compromiso social.

Impacto del proyecto

El proyecto de voluntariado internacional ha generado un impacto sostenido a lo largo de los años:

  • Más de 300 voluntarios/as internacionales movilizados desde 2017.
  • Refuerzo de la atención sanitaria en hospitales y centros de salud.
  • Formación continua de profesionales locales.
  • Mejora de la calidad asistencial en contextos de alta vulnerabilidad.
  • Creación de una red internacional de profesionales comprometidos con la cooperación sanitaria.

Por qué es necesario

En muchos contextos africanos, la escasez de recursos humanos cualificados sigue siendo uno de los principales retos del sistema sanitario. El voluntariado internacional, cuando se realiza con rigor, planificación y respeto, es una herramienta clave para fortalecer capacidades locales, mejorar la atención a los pacientes y generar procesos de aprendizaje mutuo.

El modelo de la Fundación Amigos de Monkole apuesta por un voluntariado responsable, alineado con las necesidades reales del territorio y orientado al desarrollo a largo plazo.

Cómo participar

Si eres profesional sanitario, estudiante o joven con inquietud social, puedes formar parte de este proyecto:

  • Participando en misiones médicas internacionales.
  • Colaborando en estancias formativas y de apoyo sanitario.
  • Sumándote a los programas de voluntariado juvenil.

La Fundación ofrece acompañamiento, formación previa y seguimiento, garantizando una experiencia responsable, segura y transformadora.

Formación permanente de profesionales sanitarios para el fortalecimiento del sistema de salud

Descripción del proyecto

El Proyecto de Formación Permanente en Kinshasa nace con el objetivo de mejorar de forma sostenida la calidad de la atención sanitaria mediante la formación continuada y especializada de profesionales sanitarios locales, asegurando que el conocimiento generado a través de la cooperación internacional permanezca en el territorio.

Durante décadas, numerosas misiones médicas internacionales han aportado un gran valor asistencial puntual. Sin embargo, este proyecto busca transformar ese esfuerzo en cambios estructurales y duraderos, integrando la formación en los procesos habituales de los servicios sanitarios de Monkole y su red de centros.

¿Qué se hace?

El proyecto plantea el desarrollo progresivo de un sistema de formación permanente, basado en programas modulares y titulaciones propias adaptadas al contexto de la RDC, con profesorado local e internacional con experiencia clínica y docente.

Las líneas formativas incluyen, entre otras:

  • Neonatología
  • Pediatría en atención primaria
  • Ginecología y obstetricia
  • Cirugía ortopédica
  • Salud bucodental
  • Oftalmología
  • Cardiología y electrofisiología
  • Atención primaria y atención de urgencias
  • Prestación farmacéutica y gestión de farmacia
  • Gestión de laboratorios
  • Salud pública, cribados poblacionales y epidemiología
  • Gestión sanitaria

La formación combina docencia teórica, práctica clínica en el Hospital Monkole y acompañamiento en los servicios, con el menor impacto posible en la actividad asistencial diaria.

Impacto esperado

El proyecto permitirá:

  • Mejorar la competencia técnica y clínica de los profesionales sanitarios locales.
  • Implantar y consolidar nuevos servicios y especialidades en la red Monkole.
  • Mejorar los procesos asistenciales y la calidad de la atención.
  • Aumentar la supervivencia materno-infantil y la atención a patologías complejas.
  • Fortalecer el sistema sanitario local desde dentro, con profesionales formados en el propio país.

Personas beneficiarias

El proyecto se dirige principalmente a:

  • Profesionales sanitarios de Monkole (médicos, enfermeras, matronas, farmacéuticos y técnicos).
  • Profesionales de centros de salud que derivan pacientes a Monkole.
  • Profesionales sanitarios de otros centros de Kinshasa y de la RDC.
  • Recién titulados que buscan ampliar su formación especializada.

De forma indirecta, la población atendida por la red sanitaria Monkole se beneficia de una atención más cualificada y segura.

Enfoque y sostenibilidad

El proyecto se basa en un enfoque de:

  • Derecho a la salud, apostando por sistemas sanitarios sólidos.
  • Fortalecimiento institucional y transferencia de conocimiento.
  • Sostenibilidad, al priorizar la formación local y la continuidad de los programas.
  • Calidad, mediante la creación de un Sistema Interno de Garantía de Calidad y estructuras propias de docencia.

La formación permanente se concibe como un eje estratégico a largo plazo para Monkole y sus instituciones asociadas.

Por qué es clave

Sin formación especializada y continuada no es posible consolidar un sistema sanitario de calidad.
Este proyecto permite que el conocimiento médico y sanitario no sea puntual ni dependiente del exterior, sino que se integre de forma estable en los profesionales locales, mejorando la atención a miles de personas en Kinshasa y sentando las bases para un modelo replicable en la RDC.

Cómo puedes colaborar

Puedes apoyar el Proyecto de Formación Permanente en Kinshasa de distintas maneras:

  • Donaciones económicas para financiar becas de formación, materiales docentes, equipamiento para aulas y recursos para la práctica clínica.
  • Apoyo institucional o empresarial para impulsar programas modulares concretos (por ejemplo, neonatología, atención primaria, urgencias o farmacia) y fortalecer la estructura docente.
  • Colaboración profesional de docentes y especialistas sanitarios con experiencia clínica y formativa, participando en la docencia y el acompañamiento a equipos locales.
  • Financiación de infraestructura formativa, como adecuación de aulas, sistemas de calidad, o apoyo logístico (alojamiento de formadores y alumnado, recursos para estancias formativas).
  • Difusión y sensibilización, ayudando a dar visibilidad al impacto de la formación continuada y a movilizar apoyos para consolidar un sistema sanitario sostenible en la RDC.

Cada contribución ayuda a que la formación sea permanente, de calidad y con impacto directo en la atención sanitaria de miles de personas.

Educación en la periferia de Yaundé

15 días de solidaridad en el Colegio Azobe de Camerún

Desde 2017, el Colegio La Farga (Barcelona) impulsa en Camerún un proyecto educativo con un propósito claro: construir una escuela que ofrezca oportunidades de futuro a cientos de niños y niñas de Yaundé.
En 2023 y 2024, la Fundación Amigos de Monkole (España) se sumó a esta iniciativa, apoyando a la Association EFEDI – École des Familles Azobé, entidad local responsable de la ejecución del proyecto, para fortalecer la educación y el tejido comunitario en la zona de Oloa, a las afueras de la capital camerunesa.

El Colegio Azobé está llamado a convertirse en un centro educativo de referencia, con capacidad para más de 1.500 alumnos, que busca formar no solo en conocimientos académicos, sino también en valores humanos, participación social y compromiso con el desarrollo del país.

Cada verano, un grupo de 20 jóvenes voluntarios de 2.º de Bachillerato y dos profesores de La Farga viajan a Camerún para colaborar en las labores de mejora del centro, acompañar a los estudiantes locales y compartir experiencias formativas.
El proyecto combina trabajo técnico, acción social y educación intercultural, constituyendo una experiencia transformadora tanto para la comunidad local como para los jóvenes participantes.

Durante el verano de 2023 se desarrolló la Fase I – Rehabilitación educativa y mejora docente, centrada en:

  • Rehabilitación de infraestructuras básicas y acondicionamiento de aulas.
  • Dotación de material pedagógico, deportivo y sanitario.
  • Formación de docentes locales en nuevas metodologías educativas.

En 2024 se avanzó hacia la Fase II – Equipamiento e impulso comunitario, con los siguientes hitos:

  • Equipamiento de las aulas y los espacios comunes del centro.
  • Promoción de la participación familiar y comunitaria en la vida escolar.
  • Construcción de una ermita escolar como espacio de encuentro y cohesión espiritual.
  • Entrega y distribución de más de 500 kg de material solidario (material escolar, ropa, herramientas y material deportivo).
  • Financiación de 1.300 € en becas destinadas a estudiantes en situación de vulnerabilidad.

El impacto del Proyecto Azobé se mide tanto en cifras como en transformación humana:

Resultados principales

  • Más de 400 estudiantes beneficiados directamente y más de 1.500 previstos a medio plazo.
  • Infraestructura educativa rehabilitada y equipada para garantizar un entorno de aprendizaje digno.
  • Profesores locales formados en gestión educativa y pedagogía participativa.
  • Creación de empleo local temporal para obreros y proveedores de la zona.
  • Participación activa de familias y líderes comunitarios en el proceso educativo.

Dimensión humana
El proyecto no solo transforma la realidad del barrio de Oloa, sino también la vida de los jóvenes españoles que participan. Cada misión fomenta valores de solidaridad, esfuerzo, humildad y cooperación intercultural, reforzando el aprendizaje-servicio como herramienta educativa y social.

El proyecto se desarrolla bajo la coordinación de la Association EFEDI – École des Familles Azobé, organización camerunesa dedicada a la formación integral de niños y familias.
La Fundación Amigos de Monkole aporta el apoyo económico, la planificación técnica y la articulación institucional, garantizando la transparencia y la sostenibilidad de las acciones.

El Colegio La Farga lidera la parte pedagógica y el voluntariado internacional, reforzando el vínculo educativo entre España y Camerún. Juntos, las tres entidades construyen un modelo de cooperación educativa a largo plazo, centrado en las personas y con visión de futuro.

Camerún enfrenta un fuerte crecimiento demográfico y un sistema educativo sobrecargado, donde miles de niños quedan fuera del acceso escolar o estudian en condiciones precarias. En la periferia de Yaundé, la pobreza estructural, la falta de infraestructuras y la escasez de docentes cualificados limitan las oportunidades de desarrollo.

El Proyecto Azobé demuestra que la educación es la herramienta más poderosa para romper ese ciclo. A través de la colaboración entre instituciones, voluntariado y comunidad, se está construyendo un espacio donde aprender, crecer y soñar se hace posible.

Tu apoyo puede contribuir a terminar las instalaciones del colegio y a ofrecer becas para estudiantes de bajos recursos.
También puedes sumarte como voluntario o colaborar con material educativo y deportivo.

Benoît: Atención médica y quirúrgica urgente para personas sin recursos

En Kinshasa, miles de personas viven sin acceso real a la atención médica básica. Para muchas familias, una simple urgencia o una intervención quirúrgica imprevista puede suponer la diferencia entre la vida y la muerte. El Proyecto Benoît nace para dar respuesta a esta necesidad urgente: ofrecer asistencia médica y quirúrgica gratuita o a bajo coste a personas sin recursos, garantizando una atención digna en los momentos más críticos.

La Fundación Amigos de Monkole impulsa este programa en colaboración con el Hospital Monkole y su red de tres centros médicos periféricos —Eliba, Moluka y Kimbondo— situados en zonas especialmente vulnerables de la periferia de Kinshasa. En estos centros se atiende cada año a más de 17.000 personas, en su mayoría mujeres embarazadas, madres lactantes y niños pequeños, proporcionando servicios de medicina general, urgencias, partos, consultas prenatales y postnatales.

Un contexto de urgencia

En la República Democrática del Congo, el acceso a servicios sanitarios de calidad sigue siendo un privilegio. La falta de medios en los hospitales públicos —salas hacinadas, escasez de material esterilizado, camas compartidas y condiciones insalubres— favorece la propagación de infecciones y pone en riesgo la vida de los pacientes.
Según datos de la OMS, las infecciones postparto se encuentran entre las tres principales causas de mortalidad materna en el país. La precariedad de la atención sanitaria y el desconocimiento de las pautas básicas de higiene agravan la vulnerabilidad de las mujeres en edad fértil.

Qué hacemos

  • Asistencia médica y quirúrgica urgente a pacientes sin recursos, cubriendo parte o la totalidad de los gastos de hospitalización, material y medicamentos.
  • Atención primaria accesible en los dispensarios de Eliba, Moluka y Kimbondo, con tarifas simbólicas de unos 500 francos congoleses (0,40 €) por consulta prenatal o postnatal, y medicamentos dispensados a un 25 % de su coste real.
  • Apoyo financiero al Hospital Monkole para compensar el déficit que genera la atención solidaria y mantener la sostenibilidad de estos servicios.
  • Educación sanitaria preventiva para madres y familias, especialmente sobre higiene postparto, nutrición infantil y cuidados básicos en el hogar.

Un homenaje con nombre propio

El proyecto lleva el nombre de Benoît, un niño congoleño cuya historia refleja la fragilidad del sistema de salud y la esperanza que puede surgir cuando la solidaridad se transforma en acción. Su caso inspiró el nacimiento de esta iniciativa, que hoy continúa salvando vidas y dando apoyo a cientos de familias cada año.

Impacto y continuidad

  • Más de 17.000 personas atendidas cada año en los tres centros periféricos.
  • Reducción de la mortalidad materno-infantil en zonas con escaso acceso a hospitales.
  • Mantenimiento de un modelo sanitario solidario y sostenible, que garantiza atención de urgencias a quien más lo necesita.
  • Participación activa de médicos, enfermeras y voluntarios locales e internacionales que refuerzan las capacidades del personal sanitario.

Por qué es necesario

En un contexto donde la pobreza y la falta de medios médicos pueden convertir una urgencia en una tragedia, el Proyecto Benoît representa un compromiso permanente con la vida y la dignidad humana. Es la expresión más directa del lema de la Fundación Amigos de Monkole: hacer accesible la salud a todos, sin excepción.

Marceline: Atención neonatal especializada para recién nacidos prematuros

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El Proyecto Marceline nace con una convicción profunda: ningún bebé debería morir por falta de recursos. En la República Democrática del Congo, donde la mortalidad neonatal sigue siendo una de las más altas del mundo, la atención especializada a los recién nacidos prematuros puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

El Hospital Monkole, uno de los pocos centros del país que dispone de una Unidad de Cuidados Neonatológicos, atiende cada año a decenas de bebés que llegan en condiciones críticas —muchos de ellos derivados de hospitales públicos sin medios adecuados—. Cada uno de estos pequeños pacientes necesita una atención médica intensiva, medicamentos específicos y control constante durante semanas.Sin embargo, el coste medio de un tratamiento neonatal, alrededor de 1.250 € por bebé, resulta inasumible para la mayoría de las familias congoleñas.
A través del Proyecto Marceline, la Fundación Amigos de Monkole financia los gastos de hospitalización, incubadoras, medicación y seguimiento de los recién nacidos prematuros cuyas familias no pueden afrontarlos.

En la R.D. del Congo, los partos en condiciones de alto riesgo son frecuentes y la falta de atención médica adecuada tiene consecuencias devastadoras:

  • Por cada 100.000 nacidos vivos, 693 mujeres mueren durante el parto.
  • Por cada 100.000 bebés nacidos, 7.100 mueren en los días posteriores, frente a apenas 330 en países europeos.
  • Se estima que 1 de cada 10 recién nacidos necesita cuidados intensivos durante su primer mes de vida.

El Hospital Monkole asume un número creciente de casos procedentes de otros hospitales sin capacidad para atender emergencias neonatales, lo que multiplica la carga asistencial y económica.

  • Atención neonatal integral: monitorización, incubadoras, oxigenoterapia, nutrición adaptada, tratamiento farmacológico y seguimiento especializado.
  • Apoyo económico: financiación total o parcial de los costes médicos y hospitalarios para familias sin recursos.
  • Formación del personal: capacitación continua a enfermeras y médicos en reanimación neonatal, control térmico, lactancia materna y cuidados post-alta.
  • Sensibilización y acompañamiento: apoyo emocional a las madres y formación en prevención, higiene y lactancia para favorecer el desarrollo de los bebés.
  • Más de 200 recién nacidos han recibido atención vital gracias al Proyecto Marceline desde su creación.
  • Se han formado profesionales locales en protocolos de cuidado neonatal y uso adecuado de incubadoras y respiradores.
  • La tasa de supervivencia de los prematuros tratados en Monkole ha mejorado notablemente, situándose muy por encima de la media nacional.
  • Cada caso financiado es una historia de esperanza: bebés que hoy crecen sanos gracias a la solidaridad de cientos de personas.

El proyecto lleva el nombre de Marceline, una niña que nació prematuramente y sobrevivió gracias a los cuidados recibidos en el Hospital Monkole. Su historia simboliza el esfuerzo de muchas familias que luchan por la vida de sus hijos y la dedicación del personal médico que las acompaña día y noche.

Con una donación, puedes financiar los cuidados neonatales de un recién nacido durante todo su proceso de recuperación.
Tu apoyo permite mantener incubadoras en funcionamiento, comprar medicación esencial y garantizar que ningún bebé quede sin atención por motivos económicos.

Ayudar a un recién nacido es defender el derecho más básico: el de vivir.

Salud Dental: Atención bucodental y formación odontológica en Kinshasa

PROYECTO DENTAL

En 2011, un grupo de dentistas españoles se unió a la Fundación Amigos de Monkole con un objetivo claro: hacer accesible la salud bucodental a la población más vulnerable de Kinshasa. Cuatro años después, en 2015, el Hospital Monkole abrió oficialmente su Unidad de Odontología y Salud Maxilofacial, marcando un hito en la atención dental en la República Democrática del Congo.

Desde entonces, el proyecto no ha dejado de crecer. Cada año, profesionales voluntarios viajan a Kinshasa para ofrecer tratamientos odontológicos gratuitos, mejorar las condiciones de la consulta y formar a los equipos locales en técnicas actualizadas de odontología preventiva, restauradora y quirúrgica.

El servicio de odontología de Monkole ofrece una atención integral que incluye:

  • Odontología conservadora y restauradora.
  • Cirugía oral y maxilofacial.
  • Endodoncia y tratamientos de conductos.
  • Prótesis y rehabilitación oral.
  • Atención a pacientes hospitalizados que requieren cuidados dentales especializados.

Gracias a las aportaciones solidarias y a la colaboración de entidades amigas —como el Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Asturias (COEA) y varias empresas del sector—, se han dotado las instalaciones con sillones dentales, material esterilizable, equipos de radiografía digital y los insumos necesarios para mantener una consulta segura y eficiente.

Durante los últimos años, las misiones odontológicas han combinado tres áreas de trabajo:

  1. Actividad clínica:
    Cada misión atiende a decenas de pacientes de orfanatos, barrios periféricos y comunidades vulnerables. En 2025, por ejemplo, se trataron más de 80 niños del orfanato La Miséricorde, Bana ye Poveda y la Pediatría de Kimbondo, además de 35 pacientes adultos en la consulta de Monkole. Se realizaron limpiezas, extracciones, obturaciones y tratamientos de urgencia.
  2. Formación y capacitación técnica:
    Se organizan anualmente jornadas formativas para dentistas jóvenes, con temas como cirugía de cordales, implantología, regeneración ósea, cirugía mucogingival y endodoncia avanzada.
    En la última edición participaron más de 50 odontólogos congoleños, consolidando un espacio de actualización científica y colaboración profesional.
  3. Formación de higienistas dentales:
    Con el apoyo de la Escuela de Enfermería ISSI, se ha iniciado un programa de formación para higienistas dentales, que asisten al dentista en el sillón, gestionan la esterilización, la organización del material y la atención al paciente.
    Este enfoque contribuye no solo a mejorar la calidad del servicio, sino también a crear empleo técnico especializado y fortalecer el sistema sanitario local.

Las misiones no se limitan a la práctica clínica: cada año se revisan los procedimientos y se implementan mejoras en la organización, la higiene y el mantenimiento del equipo.
Entre las principales acciones realizadas:

  • Renovación de instrumental y esterilización completa en consulta, gracias a la incorporación de termoselladoras y cubas de ultrasonidos.
  • Protocolos estrictos de desinfección y esterilización entre paciente y paciente, reduciendo el riesgo de infecciones cruzadas.
  • Formación continua del personal local en mantenimiento de turbinas, lámparas de polimerización y material rotatorio.
  • Racionalización del uso del material para reducir desperdicios y optimizar recursos.
  • Propuesta de creación de un forfait dental solidario para niños de orfanatos y familias sin recursos, con revisiones periódicas y tratamientos preventivos.
  • Atención directa a cientos de niños y adultos cada año en la consulta dental de Monkole.
  • Más de 50 profesionales congoleños formados en técnicas modernas de odontología.
  • Mejoras estructurales que han permitido un servicio estable, seguro y autosostenible.
  • Ampliación de la capacidad asistencial con nuevos sillones dentales y equipos donados.
  • Transferencia de conocimiento que refuerza la autonomía técnica del hospital y su personal.

La salud bucodental suele ser una de las áreas más olvidadas en los sistemas sanitarios africanos, a pesar de su impacto directo en la nutrición, la autoestima y la salud general. En Kinshasa, muchas familias no pueden costear una extracción o una simple revisión.
El Proyecto Dental de Monkole demuestra que, con voluntad, formación y cooperación, es posible ofrecer atención de calidad en contextos de bajos recursos, creando además oportunidades de formación y empleo.

Tu apoyo permite seguir ampliando este programa, adquirir material odontológico y fortalecer la formación de nuevos higienistas y dentistas.
Si eres profesional del sector sanitario o dental, puedes participar en próximas misiones de voluntariado o colaborar desde España con material, formación o apoyo económico.

Voluntariado, Juventud y Acción Social

El voluntariado es una de las raíces más profundas de la Fundación Amigos de Monkole. Desde nuestros inicios, hemos creído en el poder de las personas para transformar la realidad y construir un mundo más justo. Nuestro modelo de voluntariado no se limita a la colaboración puntual, sino que busca generar una experiencia formativa, humana y transformadora tanto para quienes participan como para las comunidades con las que trabajamos.

En España, el voluntariado es una auténtica escuela de compromiso. Más de 100 personas colaboran de manera activa en actividades de sensibilización, formación, eventos solidarios, apoyo técnico y acompañamiento social. Los voluntarios participan en campañas de educación para el desarrollo, charlas en colegios y universidades, ferias solidarias, proyectos de comunicación, y organización de eventos que promueven la cooperación y la solidaridad internacional. Además, ofrecemos formación continua y espacios de reflexión online, en los que los voluntarios adquieren competencias en trabajo en equipo, liderazgo social, derechos humanos y sostenibilidad.

Juntos empezaron el proyecto de la Pediatría de Kimbondo. Con la ayuda de varias ONG se fueron edificando distintos pabellones: cardiología, consultas externas, etc. Todavía hoy se pueden ver los nombres de los donantes de cada construcción.
Juntos empezaron el proyecto de la Pediatría de Kimbondo. Con la ayuda de varias ONG se fueron edificando distintos pabellones: cardiología, consultas externas, etc. Todavía hoy se pueden ver los nombres de los donantes de cada construcción.

En la República Democrática del Congo, más de 250 voluntarios internacionales —médicos, enfermeros, dentistas, profesores, ingenieros y jóvenes universitarios— han participado en estancias formativas y proyectos de cooperación en el Hospital Monkole y en los centros de salud de su red sanitaria. Estas experiencias combinan el aprendizaje técnico con el intercambio cultural y humano, fortaleciendo las capacidades locales y aportando un valor incalculable a las comunidades a las que servimos.

Los voluntarios participan en programas de atención sanitaria, educación y liderazgo juvenil, nutrición comunitaria y desarrollo local, siempre en estrecha colaboración con los equipos locales de la Fundación y sus socios en terreno. Su implicación ha permitido mejorar la calidad de la atención médica, reforzar la educación sanitaria y abrir nuevas oportunidades de formación y empleo para jóvenes congoleños.

“Nunca habíamos visto una eventración tan grave; la madre con un bebé recién nacido en brazos nos suplicaba ayuda ya que no tenía medios para ir al hospital. Les acompañamos hasta el centro de salud de Moluka, donde en el momento le atendieron una enfermera y una médico que se volcaron con el caso”. Gracias a la Fundación de Amigos de Monkole la atención del niño va a poder ser financiada en el hospital de Monkole, aquí en Kinshasa. El niño se llama Dieumerci, “Dios gracias”. Hoy, un día más tarde, hemos visto llegar a toda la familia al hospital, se le han hecho todas las pruebas y la operación se ha programado para la semana que viene.

El voluntariado en Amigos de Monkole es, ante todo, una experiencia de encuentro: entre personas, culturas y modos distintos de entender la vida. Creemos que cada acción solidaria deja una huella que trasciende fronteras y que los lazos que se tejen desde la empatía y la entrega son el mejor motor de desarrollo.

Si deseas formar parte de esta red de personas comprometidas, cuenta con nosotros. Tanto si quieres colaborar desde España como si sueñas con vivir una experiencia internacional, en la Fundación Amigos de Monkole encontrarás un espacio para aprender, compartir y contribuir a un mundo más humano.