La Fundación Amigos de Monkole celebró este lunes en la Clínica Universidad de Navarra de Madrid las III Jornadas de Voluntariado Médico en África, un encuentro organizado con motivo del Día de África que reunió a profesionales sanitarios, estudiantes y expertos en cooperación internacional para reflexionar sobre los retos actuales de la cooperación sanitaria y el futuro del voluntariado médico en el continente africano.

 

Una cooperación más profesional y sostenible

La jornada comenzó con la conferencia inaugural de Tomás López-Peña, médico y experto en Salud Global y Desarrollo Humano, quien defendió la necesidad de avanzar hacia una cooperación cada vez más profesionalizada y centrada en la capacitación local. “La capacitación es la estrategia más sostenible que existe”, afirmó, recordando además que “la acción humanitaria empieza cuando la política fracasa” y que tiene como objetivo último dejar de ser necesaria.

López-Peña alertó también sobre la reducción progresiva de recursos destinados a cooperación internacional y subrayó la importancia de evitar “la fragmentación y atomización de la ayuda” para mejorar la coordinación y el impacto de los proyectos.

Formar para transformar

Tras la ponencia inaugural se celebró una mesa redonda en la que participaron el Dr. Fernando Pereira, la Dra. Mónica Gutiérrez Martínez, el Dr. Iván Carabaño Aguado y Ruth Agnoli, responsable de Voluntariado y Cooperación al Desarrollo del Grupo UAX y Fundación UAX.

Durante el diálogo, los participantes coincidieron en señalar que el verdadero reto de la cooperación pasa por formar y empoderar a los profesionales locales para garantizar la continuidad de los proyectos.

En este sentido, Ruth Agnoli destacó el papel de la educación y la capacitación como herramientas de cambio: “Tenemos que ser capaces de sembrar e irnos y, cuando nos vayamos, que eso siga funcionando”. La odontóloga argentina, con experiencia en proyectos sanitarios en África y América Latina, recordó además el impacto que le produjo conocer Kinshasa y el trabajo desarrollado en el Hospital de Monkole: “desde instituciones como el ISSI (Institut Supérieur des Sciences Infirmières) asociado al hospital de Monkole se forma al personal local para que sean ellos quienes puedan mejorar la situación desde dentro”.

Telemedicina, inteligencia artificial y nuevos modelos de cooperación

Otro de los temas centrales de la mesa redonda fue el papel de las nuevas tecnologías en la cooperación sanitaria. El pediatra Iván Carabaño defendió la necesidad de incorporar la cooperación y la salud global a la formación universitaria. 

Además, puso el foco en herramientas como la telemedicina y la inteligencia artificial: “La cooperación del siglo XXI puede viajar a través de una fibra óptica y necesita una metodología robusta”, explicó, destacando cómo estas tecnologías permiten apoyar diagnósticos y tratamientos a distancia en lugares con pocos recursos.

La experiencia del Proyecto Elikia

Por su parte, la Dra. Mónica Gutiérrez compartió su experiencia en el Proyecto Elikia de prevención del cáncer de cérvix en el Hospital de Monkole, donde trabaja en programas de cribado y formación sanitaria.

La ginecóloga explicó cómo el proyecto evolucionó desde campañas puntuales hacia un modelo basado en la continuidad y la capacitación local: “Vimos la necesidad de formar a la gente y dar continuidad al proyecto para que, cuando nosotros no estemos, el trabajo continúe durante todo el año”.

Los desafíos de la cooperación sanitaria

Desde su experiencia en campañas quirúrgicas en Camerún y República Democrática del Congo, el Dr. Fernando Pereira aportó una visión práctica sobre las dificultades de compaginar la asistencia inmediata con la formación sobre el terreno.

“Hay tantas formas de cooperación que cada una es un mundo”, señaló, explicando que mientras algunos proyectos permiten desarrollar formación continuada, otros responden a necesidades urgentes y puntuales.

El cirujano recordó además que problemas como la mortalidad materno-infantil, la falta de acceso a vacunación o las enfermedades derivadas de la pobreza continúan siendo prioridades en muchos países africanos.

El impacto humano del voluntariado

La jornada concluyó con una reflexión sobre el impacto personal y profesional del voluntariado médico. Ruth Agnoli resumió su experiencia afirmando que “el voluntariado aporta vida”, mientras que Mónica Gutiérrez definió sus viajes de cooperación como “un baño de realidad y una cura de humildad”.

Por su parte, Iván Carabaño reivindicó también la capacidad de resiliencia y humanidad de las comunidades africanas, defendiendo una “cooperación bidireccional” en la que quienes cooperan también aprenden y se transforman.

Durante el acto se rindió además homenaje a los profesionales sanitarios que colaboran con la Fundación Amigos de Monkole mediante la proyección de testimonios y experiencias de cooperación en África.

La Fundación Amigos de Monkole desarrolla proyectos sanitarios y educativos en República Democrática del Congo, Camerún y Costa de Marfil. Solo en 2025, decenas de profesionales sanitarios españoles colaboraron con la entidad dedicando más de 3.000 horas a consultas, cirugías y formación médica en África.

Entradas recomendadas

Aún no hay comentarios, ¡añada su voz abajo!


Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *