Proyecto Amboseli – Fortalecimiento educativo y apoyo a la infancia

Kenia

En la región de Amboseli, al sur de Kenia, donde las comunidades masáis enfrentan las duras consecuencias del cambio climático y la pérdida progresiva de medios de vida tradicionales, la Fundación Amigos de Monkole (España) impulsó en 2023 un proyecto de cooperación educativa y social destinado a fortalecer la educación, promover la sostenibilidad ambiental y mejorar las condiciones de vida de la infancia vulnerable.

La iniciativa se desarrolló en colaboración con una organización comunitaria local de Amboseli, que lideró la ejecución sobre el terreno y facilitó la participación activa de la comunidad en cada fase del proceso.

El proyecto se estructuró como un programa integral de formación y acción comunitaria, combinando educación ambiental, desarrollo sostenible y acompañamiento social.

Durante un año, un equipo multidisciplinar de jóvenes profesionales —economistas, médicos, nutricionistas y educadores— colaboró con los líderes masáis para identificar las principales necesidades y ofrecer formación práctica en áreas clave:

  • Gestión sostenible del agua: talleres sobre captación, almacenamiento y uso eficiente de los recursos hídricos en un contexto de sequías recurrentes.
  • Transición hacia actividades agrícolas sostenibles: introducción de técnicas básicas de horticultura adaptadas al clima semiárido, con el fin de diversificar la economía familiar y reducir la dependencia exclusiva de la ganadería.
  • Educación y apoyo a la infancia: refuerzo escolar, alfabetización funcional y actividades recreativas para los niños de la comunidad, fomentando el acceso a la educación y la igualdad de oportunidades.
  • Formación en salud y nutrición: charlas sobre higiene, prevención de enfermedades y hábitos alimentarios equilibrados.

El trabajo se desarrolló mediante sesiones presenciales y dinámicas participativas, garantizando la apropiación local de los conocimientos adquiridos.

El proyecto benefició directamente a 258 personas —entre niños, mujeres y hombres— e impactó indirectamente a más de 1.600 miembros de la comunidad masái de Amboseli.

Los principales resultados alcanzados incluyen:

  • Incremento del conocimiento local en prácticas de adaptación al cambio climático.
  • Fortalecimiento del rol de las mujeres en la gestión comunitaria y en la educación de sus hijos.
  • Creación de pequeños huertos familiares y mejora de la seguridad alimentaria.
  • Reducción de conflictos por el uso del agua y mejora de la cooperación entre clanes.
  • Sensibilización sobre la importancia de la escolarización infantil y la formación de los jóvenes.

El proyecto demostró que la educación y el fortalecimiento comunitario son herramientas poderosas para la resiliencia frente a los desafíos ambientales y sociales.

La intervención de la Fundación Amigos de Monkole se basó en una metodología de cooperación directa y horizontal, en la que la comunidad local no fue solo receptora, sino protagonista activa del cambio.

La financiación procedió íntegramente de fondos propios de la fundación, lo que permitió una gestión ágil y flexible, sin intermediarios, priorizando las necesidades reales identificadas por la población.

La organización local de Amboseli asumió la ejecución operativa y el seguimiento continuo, consolidando capacidades locales y garantizando la sostenibilidad a largo plazo.

En Amboseli, el impacto del cambio climático se traduce en sequías prolongadas, pérdida de pastos y aumento de la vulnerabilidad de las familias ganaderas. Las niñas y niños sufren las consecuencias más graves: desnutrición, abandono escolar y falta de acceso a agua potable.

El proyecto responde a la necesidad urgente de fortalecer la educación y los recursos básicos de las comunidades rurales para que puedan adaptarse, resistir y prosperar en un entorno cada vez más hostil.
Más allá de la ayuda material, la iniciativa promueve la autonomía, la dignidad y la esperanza de las familias masáis.

Tu apoyo puede ayudar a extender este modelo a nuevas comunidades del entorno de Amboseli, financiando talleres educativos, sistemas de agua y materiales escolares.
La Fundación Amigos de Monkole busca aliados que crean en una cooperación basada en la cercanía, la transparencia y el compromiso humano.

Proyecto Perú – Albergue Infantil Santa María Josefa

Perú

En el corazón de Ferreñafe, una pequeña ciudad del norte de Perú, la Congregación Siervas de Jesús de la Caridad gestiona desde hace años el Albergue Infantil Santa María Josefa del Sagrado Corazón de Jesús, un espacio de acogida para niños en situación de abandono o riesgo social. Allí encuentran refugio, educación y una familia que los acompaña en su crecimiento.

En 2024, la Fundación Amigos de Monkole (España), en alianza con la Fundación Iniciativas Domus Labora (Ourense), puso en marcha un proyecto de cooperación para mejorar las condiciones de habitabilidad, salud e integración social de los 35 niños que residen en el albergue. Esta intervención se desarrolló con un enfoque integral: rehabilitación de espacios, refuerzo educativo, actividades lúdicas y acompañamiento emocional.

El proyecto se ejecuta en dos fases (2024–2025) y forma parte de una línea de colaboración más amplia que busca fortalecer pequeñas instituciones locales que atienden a infancia vulnerable en América Latina, combinando apoyo técnico, formación y voluntariado juvenil.

Durante el verano de 2024, un grupo de cinco cooperantes españoles viajó a Ferreñafe para trabajar codo a codo con las religiosas y los profesionales locales.
Su labor se centró en la rehabilitación de la infraestructura básica del albergue y en la convivencia diaria con los menores.

Principales acciones realizadas:

  • Limpieza y restauración completa de la fachada e interiores del edificio principal, afectado por humedades y deterioro estructural.
  • Aplicación de tratamientos impermeabilizantes, reparación de grietas, lijado, imprimación y pintura de más de 300 m² de superficie con materiales donados por la Fundación.
  • Renovación de espacios comunes, creando un entorno más luminoso y saludable.
  • Organización de actividades lúdicas y educativas con los niños: talleres de manualidades, dinámicas de grupo, apoyo escolar y una excursión al balneario de Pimentel, que supuso su primer contacto con el mar para muchos de ellos.
  • Evaluación nutricional de un grupo de menores para comparar su desarrollo con los estándares nacionales peruanos y detectar posibles déficits alimentarios.

La metodología del campo de trabajo combinó el esfuerzo físico con la dimensión pedagógica y comunitaria, fortaleciendo tanto a los beneficiarios como a los propios voluntarios.

Durante la segunda fase, ejecutada en 2025 con continuidad del mismo equipo local, se abordó la renovación integral de los servicios sanitarios, un área crítica para la salud y la dignidad de los menores.

Actuaciones principales:

  • Sustitución completa de las redes de agua y desagüe.
  • Instalación de pisos antideslizantes y renovación de puertas y ventanas para mejorar la ventilación y la privacidad.
  • Formación práctica al personal en hábitos de higiene, mantenimiento y limpieza preventiva de instalaciones.
  • Dotación de insumos básicos de aseo y material sanitario.

Esta mejora ha tenido un impacto directo en la prevención de enfermedades dermatológicas e intestinales, reduciendo la incidencia de infecciones y mejorando las rutinas de autocuidado.

El proyecto ha logrado resultados significativos en tres planos:

1. Infraestructura y salud:

  • Rehabilitación completa de las fachadas y espacios interiores.
  • Modernización de baños y sistemas sanitarios.
  • Mejora del confort térmico y la ventilación, reduciendo focos de humedad.

2. Desarrollo humano y emocional:

  • 35 niños y niñas beneficiarios directos con un entorno más seguro y digno.
  • Fortalecimiento de la autoestima y del sentimiento de pertenencia.
  • Actividades lúdicas y de convivencia que fomentaron la alegría, el aprendizaje y el respeto mutuo.

3. Cooperación y sostenibilidad:

  • Creación de un modelo replicable de colaboración entre entidades españolas y religiosas locales.
  • Participación de voluntarios internacionales con enfoque formativo y solidario.
  • Transferencia de conocimientos técnicos al personal del albergue.

El proyecto cuenta con el apoyo económico de la Fundación Amigos de Monkole, que financia íntegramente la intervención con fondos propios, y la coordinación operativa de la Fundación Iniciativas Domus Labora, entidad que promueve desde Galicia programas de voluntariado internacional y cooperación juvenil.

En Perú, la Congregación Siervas de Jesús de la Caridad lidera la ejecución local, garantizando la continuidad de las mejoras y el acompañamiento diario a los menores. La alianza entre las tres entidades refleja un modelo de cooperación horizontal, cercana y sostenible, basado en la confianza mutua y la responsabilidad compartida.

En regiones como Lambayeque, la desigualdad social y el abandono infantil siguen siendo una realidad dolorosa. Muchos niños crecen sin un entorno estable ni acceso a condiciones básicas de higiene, educación o afecto.
El Albergue Santa María Josefa representa un espacio de reconstrucción vital, donde los menores vuelven a sentirse seguros y valorados.
Gracias a este proyecto, los espacios físicos se transforman en entornos educativos y emocionales, y cada mejora material se convierte en una inversión en dignidad y esperanza.

Tu apoyo puede ayudar a mantener viva esta iniciativa.
Contribuirás a mejorar la calidad de vida de niños que necesitan un entorno seguro para crecer, estudiar y soñar con un futuro mejor.

Proyecto Diogo

El Proyecto Diogo nació de una historia concreta que hoy representa a cientos de niños congoleños: la de Diogo, un pequeño encontrado en un poblado cercano a Kinkwemi, con un pie gravemente deformado y sin acceso a atención médica. Su familia no sabía que existía una solución. Gracias al apoyo de la Fundación Amigos de Monkole, Diogo fue operado y pudo volver a caminar, jugar y soñar.

En la República Democrática del Congo, miles de niños sufren malformaciones óseas como el pie zambo (pie equinovaro) o el raquitismo, enfermedades que pueden corregirse con diagnóstico precoz, tratamiento ortopédico y, en algunos casos, cirugía. Sin embargo, la mayoría no puede acceder a estos servicios por falta de recursos y centros especializados.

El Hospital Monkole, con el apoyo de la Fundación Amigos de Monkole, desarrolla desde hace más de una década un programa integral de rehabilitación ortopédica infantil que incluye:

  • Diagnóstico temprano de raquitismo y deformidades congénitas.
  • Aplicación del método Ponseti, técnica reconocida internacionalmente para el tratamiento del pie zambo mediante yesos progresivos y mínima cirugía.
  • Cirugías ortopédicas correctivas cuando el daño está más avanzado.
  • Rehabilitación y seguimiento de los niños operados.
  • Acompañamiento a las familias y apoyo psicosocial durante todo el proceso.
  • Más de 1.000 operaciones ortopédicas realizadas en la última década.
  • Decenas de niños recuperan la movilidad cada año y pueden volver a la escuela.
  • Fortalecimiento del servicio de ortopedia pediátrica del Hospital Monkole.
  • Formación continua del personal sanitario local en el método Ponseti.
  • Producción de material audiovisual y campañas de sensibilización sobre detección temprana.

En el Congo, muchas deformidades infantiles no tratadas a tiempo se convierten en discapacidades permanentes. Un niño que no puede andar tiene difícil acceso a la escuela y sufre estigmatización social. El proyecto Diogo busca romper ese ciclo de exclusión, ofreciendo una segunda oportunidad a través de la salud.

La historia de Diogo, y la de otros niños como Beni, reflejan el sentido de este proyecto: que ningún niño quede fuera de la vida por falta de recursos.
Puedes conocer sus historias en estos vídeos: