Víctor Barro: «Ahora vamos a Uganda y queremos que este proyecto tenga continuidad»

"Empecé en 2020 cuando conocí la realidad de estos jóvenes pacientes en Monkole. Me impresionó mucho"

Los médicos traumatólogos Víctor Barro y Daniel Peña viajan estos días a Uganda para exportar el proyecto de operaciones en jóvenes con depranocitosis de cadera.  Hablamos con el Dr. Barro poco antes de embarcarse en esta nueva apasionante aventura.

– ¿Qué supone exportar desde Monkole (Rd del Congo) a Uganda el proyecto de operaciones de drepanocitosis de cadera en jóvenes?
– Para mí supone un paso muy importante. En Monkole llevamos años aprendiendo y desarrollando una forma de tratar a estos pacientes que nos ha dado muy buenos resultados. Llevar ahora esa experiencia a Uganda significa que el proyecto está creciendo. La idea no es solo ir allí a operar, sino compartir lo que hemos aprendido y trabajar junto al equipo local para que el proyecto pueda tener continuidad.
 
– ¿En qué va a consistir la formación que vais a dar a médicos locales?
– Vamos a trabajar conjuntamente con el equipo local durante las cirugías, compartiendo nuestra experiencia con estos pacientes. Además, daré una charla a los residentes del Hospital de Mulago sobre la necrosis de cadera asociada a la drepanocitosis y su tratamiento con prótesis de cadera.
 
¿Cuál es la causa de esta enfermedad en personas tan jóvenes?
La drepanocitosis es una enfermedad genética de la sangre. Los glóbulos rojos pueden adquirir una forma anormal y obstruir pequeños vasos sanguíneos. Cuando esto ocurre repetidamente en la cabeza del fémur, disminuye el aporte de sangre y puede aparecer una necrosis avascular. Con el tiempo, la cadera se deteriora y puede llegar a destruirse. Por eso vemos chicos de 18, 20 o 25 años con muchísimo dolor y una limitación que normalmente asociamos a personas mucho mayores.
– ¿Qué supone para ti como médico poder hacer esta labor durante tantos años de forma altruista?
– Es probablemente una de las partes de mi profesión que más sentido me aporta. Yo me dedico a la cirugía de cadera y hago prótesis habitualmente, pero aquí esa misma operación puede cambiar por completo la vida de una persona joven. Hay pacientes que llevan años con dolor, que apenas pueden caminar y que han tenido que dejar de estudiar o trabajar. Poder utilizar lo que sé hacer para cambiar esa situación es un privilegio. Después de tantos años, además, ya no lo siento como ir puntualmente a una misión: Hips for Africa se ha convertido en una parte muy importante de mi vida profesional.
 
– ¿Cómo reaccionan las familias al ver la recuperación de sus hijos? ¿Qué os dicen?
– Es una de las partes más bonitas. Muchas familias llevan años viendo a sus hijos con dolor y con muchísimas limitaciones. Verlos ponerse de pie y volver a caminar después de la operación les emociona muchísimo. Más que lo que nos dicen, me quedo con sus caras y con ver que vuelven a imaginar una vida normal para sus hijos.
 
– ¿Qué le dirías a los posibles donantes para que se animen a apoyar este proyecto que cambia vidas?
– Que aquí se ve muy claramente en qué se transforma su ayuda. Una prótesis, material quirúrgico o una hospitalización terminan convirtiéndose en un joven que vuelve a caminar, estudiar, trabajar y recuperar su independencia. Y además intentamos que el impacto vaya más allá de cada paciente: formar a los equipos locales permite que el conocimiento permanezca y que en el futuro puedan tratarse muchos más pacientes. Apoyar Hips for África no es solo financiar operaciones, sino ayudar a construir algo que pueda mantenerse en el tiempo.

"Hemos operado ya a 111 pacientes; pero lo más importante es que no se han quedado en campañas aisladas"

– ¿Por qué decidiste sumarte a estas misiones de la mano de la Fundación Amigos de Monkole?
Empecé en 2020. Cuando conocí la realidad de estos pacientes en Monkole me impresionó mucho ver a gente tan joven con caderas completamente destruidas y con muy pocas posibilidades de acceder a una prótesis. Además, era un problema en el que yo podía aportar algo muy concreto porque llevo años dedicado específicamente a la cirugía de cadera. Con Amigos de Monkole encontramos la manera de darle continuidad y lo que empezó como una misión terminó convirtiéndose en Hips for Africa.
 
– ¿Cuántos años llevas con este proyecto y a cuántos jóvenes habéis operado?
– Empezamos en 2020 y desde entonces hemos operado ya a 111 pacientes. Para mí lo más importante es que no se ha quedado en campañas aisladas: hemos conseguido darle continuidad, aprender de nuestros resultados y desarrollar junto al equipo de Monkole una forma específica de tratar a estos pacientes. Ahora empezar en Uganda es un paso más en ese camino.

Amigos de Monkole, candidata a los XV Premios migranodearena por su compromiso con la educación en Kinshasa

Apoya nuestra candidatura y muévelo en tus redes

Nuestra campaña de 2025 “Ayuda a que 50 niños y niñas puedan estudiar en Kinshasa” ha sido seleccionada en la categoría “ONG Más activa” tras conseguir recaudar 10.328 euros gracias a 107 donaciones. Ahora necesitamos tu voto.

La Fundación Amigos de Monkole ha sido seleccionada como candidata a los XV Premios migranodearena, unos galardones que reconocen las mejores campañas y retos solidarios de captación de fondos realizados durante 2025 a través de la plataforma migranodearena.

Nuestra candidatura compite en la categoría “ONG Más activa” con una campaña que representa el compromiso con la educación y con los niños y niñas que viven en situaciones de vulnerabilidad en la República Democrática del Congo 🇨🇩.

Una oportunidad para estudiar y construir un futuro

La campaña que presentamos, “Ayuda a que 50 niños y niñas puedan estudiar en Kinshasa”, nació de una realidad que conocemos de cerca gracias a nuestros 15 años de experiencia trabajando en Kinshasa.

En la capital de la República Democrática del Congo viven numerosos niños en situación de abandono, orfandad o en la calle. Las causas son diversas, pero muchas están relacionadas con la pobreza extrema y el fallecimiento de sus padres.

Existen organizaciones y personas que acogen y acompañan a estos niños, ofreciéndoles un hogar y protección. Sin embargo, muchas de ellas no cuentan con los recursos necesarios para asumir los gastos de su escolarización. Como consecuencia, algunos niños no pueden acceder a una educación que resulta fundamental para su desarrollo y para su futuro.

Desde Amigos de Monkole quisimos contribuir a cambiar esta realidad. El objetivo del proyecto era escolarizar a 50 niños y niñas de la periferia de Kinshasa, proporcionándoles los recursos necesarios para acudir al colegio y continuar su formación.

El objetivo del proyecto era escolarizar a 50 niñas y niños de la periferia de Kinshasa

Una campaña que superó el objetivo

Para hacer realidad este proyecto nos marcamos un objetivo económico de 10.000 euros. La respuesta de todos los Amigos de Monkole fue extraordinaria. 107 personas realizaron una donación y conseguimos recaudar un total de 10.328 euros, superando con creces el objetivo inicial.

Ahora, esta campaña vuelve a necesitar vuestro apoyo. Te pedimos que votes por nuestra candidatura “Ayuda a que 50 niños y niñas puedan estudiar en Kinshasa” compite en los XV Premios migranodearena dentro de la categoría “ONG Más activa”.

Para votar es necesario registrarse con un correo electrónico. Cada persona puede votar una vez en cada categoría. El premio para la organización ganadora en esta categoría es de 3.000 euros, una cantidad que supondría un importante apoyo para continuar con el proyecto de becas escolares en el curso 2026-2027.

Del 16 al 22 de septiembre, vota por Amigos de Monkole y ayúdanos a hacer llegar esta candidatura a muchas más personas. Cuantas más personas conozcan el proyecto y participen en la votación, mayores serán nuestras posibilidades de conseguir este reconocimiento.

Gracias por vuestro apoyo y gracias de nuevo a las 107 personas que hicieron posible la campaña de 2025 “Ayuda a que 50 niños y niñas puedan estudiar en Kinshasa”. 

Conciertazo solidario: «Un paseo por Disney»

Con la colaboración de la escuela Marand Musical

Comenzamos el curso a lo grande. La prestigiosa escuela de artes escénicas Marand Musical colabora un año más, junto al colegio Tajamar, con un concierto benéfico a favor de Amigos de Monkole. Un paseo por Disney, que tendrá lugar el domingo 18 de octubre a las 12:30 hrs. en el Colegio Tajamar, hará volar al espectador a mundos de fantasía y magia donde soñar es un requisito indispensable, disfrutando del talento de estos jóvenes pero grandes artistas (muchos de ellos protagonistas de los musicales de la Gran Vía). El concierto incluye un repertorio cronológico de los temas más famosos de las películas Disney.

¡No te puedes perder “Un paseo por Disney”! Un concierto solidario polifónico de voces infantiles y juveniles versionando canciones de las películas más famosas de la industria del cine animado, interpretadas con mucho talento tanto vocal como coreográfico por la Joven Compañía Marand Musical.

Marand Musical es una compañía de alto rendimiento formada por 37 niños y jóvenes, promesas del Teatro Musical en España que forman o han formado parte de grandes proyectos como El Rey León, School of Rock, La Historia Interminable, Matilda, Los Chicos del Coro, Billy Elliot, Tina El Musical, El Médico, el musical, Sonrisas y Lágrimas, entre otros, así como diferentes zarzuelas con la Compañía Clásicos de la Lírica.

El espectáculo, dirigido por Iván Calvo Liberal y coreografiado por Sabrina Rojas, hace mágico comprobar cómo artistas tan jóvenes son capaces de llenar el escenario con una fuerza y una sensibilidad verdaderamente inolvidables. El concierto incluye un repertorio cronológico de los temas más famosos de las películas Disney que harán que tanto mayores como pequeños se animen a cantar, tararear ¡o incluso a bailar!

Toda la recaudación del concierto servirá para financiar el proyecto de Becas Escolares para 50 niños de orfanatos de la República Democrática del Congo.

Las entradas (12 euros) se podrán adquirir en la sede de Marand Musical o en la taquilla de entrada el mismo día del concierto, desde una hora antes.