INECO apoya un proyecto para mejorar la calidad del agua y proteger la salud en Kinshasa

Visitas técnicas a las antenas sociales y médicas de Moluka y Kimbondo El equipo visitó las antenas de Moluka y Kimbondo —dos de los centros de salud periféricos de la Red Sanitaria Monkole— para realizar una evaluación detallada de prioridades y necesidades en infraestructuras, personal, equipamiento y servicios comunitarios. Estas visitas han permitido identificar áreas clave de mejora para los próximos proyectos de 2026, especialmente en atención primaria, circuito materno-infantil, gestión de espacios y refuerzo técnico. Reunión comunitaria en Kinsenso tras las inundaciones En el marco del proyecto financiado por la Diputación de Valladolid, se llevó a cabo una reunión comunitaria con líderes locales, agricultores, promotores de salud y madres beneficiarias con el fin de analizar el posible cambio de terrenos debido a las inundaciones sufridas recientemente. El objetivo fue escuchar a la comunidad, evaluar alternativas de ubicación y asegurar que cualquier decisión futura responda a criterios de seguridad, resiliencia ambiental y sostenibilidad social. Trabajo conjunto con Neonatología y Pediatría: hacia una nueva UCI Pediátrica Una parte esencial de la misión fue la reunión técnica con los departamentos de Neonatología y Pediatría del Hospital Monkole. Se revisó equipamiento, circuitos asistenciales, mantenimiento, necesidades formativas y la viabilidad técnica para poner en marcha la futura Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos, que permitirá reforzar la atención a niños con patologías agudas y derivaciones críticas desde los centros de salud periféricos. Seguimiento del nuevo Grado de Matronas del ISSI El equipo visitó también el innovador Grado de Matronas del ISSI, recientemente implementado, observando sesiones prácticas y el modelo académico orientado al fortalecimiento de la salud materna y neonatal. Este programa es clave para cubrir un déficit histórico de personal especializado en la RDC y constituye una de las apuestas formativas más estratégicas de los próximos años. Reuniones con el área de mantenimiento y compras Además, se mantuvieron reuniones con los responsables de mantenimiento y logística para revisar necesidades futuras de equipamiento médico, repuestos críticos, renovación tecnológica y planificaciones en infraestructura. Este componente técnico resulta fundamental para asegurar la sostenibilidad de los proyectos en marcha. Una misión que cierra con visión a futuro Esta segunda semana marca el final de una misión intensa, profesional y profundamente humana. El trabajo desarrollado permite consolidar la planificación 2026, mejorar la calidad asistencial y comunitaria en la red sanitaria, y avanzar junto a las organizaciones locales hacia una cooperación sostenible y centrada en las personas.

La Fundación Amigos de Monkole pone en marcha un nuevo proyecto para fortalecer el control de la calidad del agua en Kinshasa gracias al apoyo de INECO, que ha contribuido con 20.000 euros a una iniciativa cuyo presupuesto total asciende a 30.000 euros. El proyecto permitirá crear y equipar un laboratorio de análisis de agua en el Hospital Monkole y reforzar la vigilancia de la calidad del agua en varias comunidades de la comuna de Mont-Ngafula, en la República Democrática del Congo.

Esta colaboración refleja el compromiso de INECO con el desarrollo sostenible y la mejora de las condiciones de vida de las poblaciones más vulnerables, contribuyendo a prevenir enfermedades de origen hídrico y a fortalecer la salud pública en una de las zonas más pobladas de Kinshasa.

Agua segura para proteger la salud

El acceso a agua de calidad continúa siendo uno de los principales retos para la salud pública en la República Democrática del Congo. La contaminación del agua está relacionada con numerosas enfermedades infecciosas que afectan especialmente a la infancia y a las personas más vulnerables.

Para responder a esta realidad, el proyecto contempla la creación de un laboratorio de análisis de agua en el Hospital Monkole, que permitirá realizar controles microbiológicos periódicos tanto en el entorno hospitalario como en distintos puntos de captación comunitarios.

Gracias a esta infraestructura, será posible detectar riesgos sanitarios, mejorar los sistemas de vigilancia y promover medidas preventivas que contribuyan a proteger la salud de miles de personas.

Fortalecer las capacidades locales

Además del equipamiento del laboratorio, el proyecto incluye la formación de personal técnico local especializado en análisis de calidad del agua y el desarrollo de protocolos de seguimiento que garanticen la continuidad de las actividades más allá de la duración de la intervención.

La iniciativa también contempla acciones de sensibilización dirigidas a pacientes, familias y comunidades para fomentar hábitos de higiene y promover el uso seguro del agua. Este enfoque integral permitirá combinar prevención, formación y fortalecimiento institucional para generar un impacto duradero en la comunidad.

Un proyecto con impacto en toda la comunidad

La intervención beneficiará directamente a los pacientes atendidos por la Red Sanitaria Monkole, al personal sanitario y técnico implicado en la gestión de la calidad del agua y a las comunidades de Mont-Ngafula que utilizan los puntos de captación incluidos en el proyecto.

Asimismo, contribuirá a fortalecer la capacidad de respuesta del Hospital Monkole ante los desafíos relacionados con la salud ambiental y la prevención de enfermedades transmitidas por el agua.

Una alianza para avanzar hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible

Con esta colaboración, INECO se suma a los esfuerzos de la Fundación Amigos de Monkole y de sus socios locales para avanzar hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible relacionados con la salud (ODS 3), el agua limpia y saneamiento (ODS 6) y la reducción de desigualdades (ODS 10).

La puesta en marcha de este proyecto supone un paso importante para mejorar la seguridad del agua utilizada por miles de personas y demuestra cómo las alianzas entre empresas y organizaciones sociales pueden generar soluciones sostenibles con un impacto real en la vida de las comunidades.

Desde la Fundación Amigos de Monkole agradecemos la confianza y el compromiso de INECO con una iniciativa que contribuirá a construir entornos más saludables y resilientes para las familias de Kinshasa.

Elikia, esperanza para la mujer africana

El cáncer de cérvix es una enfermedad profundamente ligada a la pobreza, ya que más del 90% de muertes por este cáncer se producen en países de ingresos medios y bajos.

Los datos globales indican que su incidencia es de alrededor de 5-6 casos nuevos cada año por 100.000 mujeres en España, frente a más de 30-35 casos por 100.000 en Costa de Marfil o la República Democrática del Congo. Si revisamos las cifras de mortalidad la desigualdad es todavía mayor, ya que una mujer tiene alrededor de 15-20 veces más riesgo de morir por esta enfermedad en esos países africanos que en España.

Este cáncer es consecuencia de una infección de transmisión sexual producida por el virus del papiloma humano (VPH) y se puede prevenir mediante vacunación, cribado y tratamiento precoz. En España tenemos, desde 2008, vacunas que se inoculan a las niñas de 12 años, y, desde hace más de 50 años, una cultura de revisión anual ginecológica que permite realizar un diagnóstico precoz del cáncer de cérvix.

En África subsahariana, sin embargo, la detección de los casos suele ser tardía, lo que se traduce en esa alta mortalidad observada, a pesar de que las cifras pueden estar infraestimadas. Una población prioritaria en este cribado son las mujeres que viven con VIH, ya que en ellas el riesgo de desarrollar cáncer de cérvix es seis veces superior a la población general.

 

"En España tenemos, desde 2008, vacunas que se inoculan a las niñas de 12 años, y, desde hace más de 50 años, una cultura de revisión anual ginecológica"

Por esta razón, desde hace años estamos trabajando en el Centro Hospitalario Monkole de Kinshasa (R.D.Congo), y desde el verano de 2026 también en el Centro Médico-Social Walé de Yamusukro (Costa de Marfil) para llevar a cabo un programa de prevención del cáncer de cuello de útero.

Este programa basado en el cribado y tratamiento precoz de lesiones precancerosas se ha llevado a cabo inicialmente por cooperantes (estudiantes y profesionales de la Universidad de Navarra) y posteriormente ha continuado con el equipo local de cada centro. De esta manera, ya se han cribado aproximadamente 7.000 mujeres y ha generado esa estructura local que permanece tras el regreso del equipo internacional.

"Ya se han cribado aproximadamente 7.000 mujeres y ha generado esa estructura local que permanece tras el regreso del equipo internacional"

Implantar un programa eficaz y sostenible de prevención del cáncer de cérvix en África supone afrontar numerosos desafíos. A las limitaciones en la disponibilidad de material, equipamiento de laboratorio y personal formado se suma la dificultad de sensibilizar a las mujeres sobre la importancia del cribado, y especialmente a la aquellas infectadas por VIH.

Al tratarse de una enfermedad que en sus fases iniciales no produce síntomas, muchas no perciben la necesidad de realizarse la prueba de detección del virus del papiloma humano (VPH), considerada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la estrategia de cribado más sensible y eficaz para prevenir este cáncer.

La OMS recomienda que, como mínimo, todas las mujeres se sometan a esta prueba dos veces a lo largo de su vida, a los 35 y a los 45 años, con el objetivo de detectar precozmente las lesiones precancerosas y avanzar hacia la eliminación del cáncer de cérvix como problema de salud pública. Sin embargo, en contextos de gran vulnerabilidad económica como Kinshasa o Yamusukro, incluso el coste aproximado de dos euros por prueba puede suponer una barrera importante, ya que muchas familias deben priorizar necesidades básicas e inmediatas sobre una intervención preventiva cuyos beneficios no son visibles a corto plazo.

 Esta estructura está, además, despertando el interés de otros centros de Kinshasa que se van incorporando a la actividad y que pueden permitir que a la vuelta de unos años esté cáncer deje de ocupar los primeros lugares en el ranking de mortalidad por cáncer en África. Además, el contacto con las autoridades locales de estos países ha permitido mostrar que se puede implementar correctamente este programa de prevención, que debe constituir una prioridad de salud pública durante los próximos años.

Autor: Dr. Gabriel Reina González. Profesor Titular y Consultor del Servicio de Microbiología, Clínica Universidad de Navarra (Pamplona)

Nueva misión en Ecuador con el Proyecto Alma para luchar contra el cáncer

En unos días, partimos hacia la península de Santa Elena en Ecuador un grupo de profesionales de la Clínica Universidad de Navarra (CUN) y de estudiantes de medicina de esta misma universidad, con un propósito muy concreto: mejorar la calidad de vida y de salud de algunas comunidades de esa zona, incidiendo fundamentalmente sobre la prevención de enfermedades muy prevalentes, como el cáncer de cérvix uterino, mama y otras enfermedades metabólicas que aumentan el riesgo cardiovascular en una población especialmente vulnerable.

En colaboración con la Fundación Amigos de Monkole, estaremos trabajando 15 días sobre el terreno, viendo pacientes y sentando las bases para una colaboración estable, que será posible gracias al esfuerzo combinado de la Universidad de Navarra, Solca (Sociedad de lucha contra el cáncer de Ecuador) y Savinco (una empresa social que impulsa la formación y la independencia financiera en comunidades del área). 

Es nuestro sueño poder impactar en salud entre esta población vulnerable, y lo hacemos gracias al entusiasmo de los voluntarios y a tu ayuda. Ya sabes que mucha gente pequeña… Contamos con tu ayuda para llegar a mucha gente en esta nueva misión médica.

El Ayuntamiento de Sevilla promueve la agricultura sostenible y el liderazgo femenino en Kipushi (RDC)

El Ayuntamiento de Sevilla reafirma su compromiso con la cooperación internacional apoyando un proyecto de agricultura sostenible y empoderamiento femenino en el territorio de Kipushi, provincia de Haut-Katanga (República Democrática del Congo). La iniciativa busca fortalecer la seguridad alimentaria y mejorar los medios de vida de mujeres campesinas y sus familias mediante el acceso al agua, la agroecología y el fortalecimiento comunitario.

El proyecto cuenta con una subvención del Ayuntamiento de Sevilla de 113.834,20 euros y un presupuesto total de 146.176,92 euros, lo que permitirá beneficiar directamente a 50 mujeres agricultoras e impactar positivamente en alrededor de 300 personas de la comunidad.

Una apuesta por el desarrollo rural sostenible

En muchas zonas rurales de la República Democrática del Congo, la agricultura familiar constituye la principal fuente de alimentación e ingresos. Sin embargo, las comunidades campesinas se enfrentan a importantes desafíos como la escasez de agua, la degradación de los suelos y la creciente vulnerabilidad frente al cambio climático.

Las mujeres desempeñan un papel fundamental en la producción agrícola y el cuidado de sus familias, pero continúan encontrando barreras para acceder a recursos productivos, formación técnica y oportunidades económicas. Con el apoyo del Ayuntamiento de Sevilla, este proyecto pretende responder a estas necesidades mediante soluciones sostenibles y adaptadas al contexto local.

Agua y energía solar para cultivar el futuro

Uno de los componentes clave de la iniciativa es la instalación de un sistema de riego alimentado por energía solar, acompañado de la perforación de un pozo y la construcción de infraestructuras de almacenamiento y distribución de agua. Estas actuaciones permitirán garantizar el acceso al agua durante todo el año, aumentar la productividad agrícola y reducir la dependencia de las lluvias, cada vez más irregulares debido al cambio climático.

Además, las beneficiarias recibirán formación en prácticas agroecológicas como el compostaje orgánico, la diversificación de cultivos y la gestión sostenible del suelo y del agua, favoreciendo una agricultura más resiliente y respetuosa con el medio ambiente.

Mujeres que transforman sus comunidades

Las protagonistas del proyecto son las integrantes de la agrupación KIMVUKA, formada por mujeres campesinas comprometidas con el desarrollo de sus comunidades. A través de talleres de liderazgo, gestión económica y organización comunitaria, las participantes fortalecerán sus capacidades técnicas y su autonomía económica, aumentando su participación en los espacios de decisión y contribuyendo a mejorar el bienestar de sus familias.

El proyecto incorpora un enfoque transversal de género, reconociendo el papel de las mujeres como agentes clave del desarrollo sostenible y la seguridad alimentaria.

La cooperación internacional como motor de cambio

Esta iniciativa contribuye al cumplimiento de varios Objetivos de Desarrollo Sostenible, entre ellos el fin de la pobreza (ODS 1), hambre cero (ODS 2), igualdad de género (ODS 5), trabajo decente (ODS 8), acción por el clima (ODS 13) y alianzas para lograr los objetivos (ODS 17).

Con este apoyo, el Ayuntamiento de Sevilla fortalece su compromiso con una cooperación internacional centrada en las personas, capaz de generar oportunidades, reducir desigualdades y construir comunidades más resilientes y sostenibles. Invertir en agricultura sostenible y en el liderazgo de las mujeres es invertir en el futuro. Porque cuando las mujeres tienen acceso a recursos, formación y oportunidades, toda la comunidad avanza.

El Ayuntamiento de Sagunto impulsa la educación y el emprendimiento de 200 jóvenes en Kinshasa junto a la Fundación Amigos de Monkole

Adefor costura

La Fundación Amigos de Monkole ha finalizado con éxito el proyecto «Construyendo un futuro para jóvenes a través de la educación y el emprendimiento, en Kinshasa (República Democrática del Congo)», una iniciativa que ha sido posible gracias al apoyo del Ayuntamiento de Sagunto, cuyo compromiso con la cooperación internacional al desarrollo continúa generando oportunidades para quienes más lo necesitan.

Gracias a la financiación concedida por el Ayuntamiento de Sagunto, 200 jóvenes mujeres en situación de vulnerabilidad de los municipios de Mont-Ngafula y Selembao, en Kinshasa, han podido acceder a un programa integral de educación básica y formación profesional orientado a mejorar sus oportunidades de futuro.

El proyecto ha combinado el refuerzo educativo con la capacitación técnica en corte y costura, incorporando además formación en emprendimiento, liderazgo, derechos humanos, igualdad de género, ética profesional e higiene ambiental. Este enfoque integral busca no solo mejorar las competencias académicas y profesionales de las participantes, sino también fortalecer su autonomía personal y económica para que puedan construir un proyecto de vida con mayores oportunidades.

La intervención se ha desarrollado de la mano de nuestro socio local ADEFOR (Association pour le Développement de la Formation Rurale), entidad con una amplia trayectoria en la formación y acompañamiento de jóvenes mujeres en Kinshasa. La estrecha colaboración entre ambas organizaciones ha permitido ejecutar todas las actividades previstas y alcanzar los objetivos planteados.

Uno de los aspectos más relevantes del proyecto ha sido su apuesta por la sostenibilidad. Además de la formación recibida durante todo el curso, las beneficiarias han adquirido competencias que podrán aplicar en su vida laboral y en iniciativas de autoempleo, contribuyendo a mejorar sus condiciones de vida y las de sus familias. La continuidad de los programas educativos en los Centros Sociales de Kimbondo y Moluka permitirá que este impacto se mantenga en el tiempo y siga beneficiando a nuevas jóvenes.

Desde la Fundación Amigos de Monkole queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento al Ayuntamiento de Sagunto por su confianza y compromiso con la cooperación internacional al desarrollo. Su apoyo ha contribuido a que 200 jóvenes mujeres puedan acceder a una educación de calidad, desarrollar capacidades profesionales y avanzar hacia un futuro con más oportunidades.

Porque invertir en educación es invertir en desarrollo, igualdad y dignidad.

La colaboración entre el Ayuntamiento de Valladolid y Amigos de Monkole fortalecen la salud infantil en Kinshasa

Tras doce meses de trabajo conjunto, la Fundación Amigos de Monkole, junto a CECFOR y la Red Sanitaria Monkole, ha concluido el proyecto de fortalecimiento de la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos (UCIP) del Hospital Monkole, en Kinshasa (República Democrática del Congo), una iniciativa que ha contribuido a mejorar la atención sanitaria de niños y niñas en situación crítica y a reforzar las capacidades del sistema de salud local.

El proyecto, financiado por el Ayuntamiento de Valladolid con una aportación de 49.999,13 euros sobre un presupuesto total de 62.273,63 euros, ha beneficiado directamente a más de 400 niños y niñas y, de forma indirecta, a alrededor de 3.600 familiares y cuidadores.

Una unidad más preparada 

Gracias a la intervención, la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos del Hospital Monkole cuenta ahora con nuevo equipamiento biomédico esencial para la atención de pacientes críticos, incluyendo camas hospitalarias pediátricas, monitores multiparamétricos y dispositivos de soporte clínico.

La renovación tecnológica ha permitido mejorar la capacidad de respuesta ante urgencias pediátricas graves y reforzar la calidad asistencial en uno de los hospitales de referencia de Kinshasa, que atiende a población procedente tanto de la capital como de otras regiones del país.

Estos avances son especialmente relevantes en un contexto donde el acceso a cuidados intensivos pediátricos continúa siendo limitado y donde muchas familias se enfrentan a importantes barreras económicas y geográficas para acceder a servicios especializados.

Profesionales mejor formados para salvar vidas

Otro de los pilares del proyecto ha sido la capacitación del personal sanitario en el manejo de urgencias pediátricas y cuidados críticos. Médicos y profesionales de enfermería han reforzado sus competencias técnicas mediante formaciones teórico-prácticas adaptadas a las necesidades del contexto local.

Además de mejorar la atención inmediata a los pacientes, esta formación genera un efecto multiplicador, ya que los conocimientos adquiridos podrán compartirse con otros profesionales de la Red Sanitaria Monkole, fortaleciendo las capacidades del sistema sanitario a largo plazo.

Acompañar también a quienes cuidan

La hospitalización de un niño no afecta únicamente al paciente, sino también a su entorno familiar. Por ello, el proyecto ha incorporado sesiones de acompañamiento y apoyo psicosocial dirigidas a familiares y cuidadores, con especial atención a las mujeres, que suelen asumir la mayor parte de las tareas de cuidado.

Estos espacios han contribuido a fortalecer el bienestar emocional de las familias, mejorar su acceso a información sanitaria y generar redes de apoyo comunitario durante el proceso de hospitalización.

Invertir en salud infantil es invertir en el futuro

La experiencia de este proyecto demuestra que fortalecer las capacidades locales es una de las estrategias más eficaces para construir sistemas sanitarios más resilientes y equitativos. Cuando un hospital dispone de mejores recursos, cuando los profesionales cuentan con formación especializada y cuando las familias reciben acompañamiento, las oportunidades de supervivencia y recuperación aumentan significativamente.

En contextos como la República Democrática del Congo, donde la mortalidad infantil sigue siendo uno de los grandes desafíos sanitarios, cada inversión en salud infantil tiene un impacto que trasciende el presente: salva vidas hoy y fortalece el sistema de salud del mañana.

Desde la Fundación Amigos de Monkole agradecemos el apoyo del Ayuntamiento de Valladolid y el compromiso de nuestros socios locales, CECFOR y la Red Sanitaria Monkole, cuyo trabajo diario hace posible avanzar hacia un acceso más justo y universal a la salud para la infancia congoleña.

Semana Solidaria de Riaza en Segovia Directo

Semana Solidaria Riaza

Amigos de Monkole protagonizará este verano una semana solidaria en Riaza (Segovia)

La Fundación Amigos de Monkole, con sede en Madrid, presentará el próximo 11 de julio en Riaza (Segovia) los documentales Kobotama Lisusu (Los renacidos) y En el Vientre del Congo. Se trata de una semana solidaria que ha sido posible gracias a la colaboración del Ayuntamiento de Riaza.

Asimismo, entre el 11 y 17 de julio, tendrá también lugar la exposición Born in Congo, “que acercará al público la dura realidad de la maternidad en la República Democrática del Congo, donde las tasas de mortalidad materno-infantil son de las más altas del mundo”, según explica Gabriel González-Andrío, Director de Comunicación de la Fundación Amigos de Monkole.

Semana Solidaria Amigos de Monkole en Astra Reporta

Monkole lleva la realidad congoleña a Riaza

La Fundación Amigos de Monkole ha impulsado en Riaza una semana dedicada a la República Democrática del Congo que trasciende el formato habitual de eventos solidarios. La iniciativa, programada entre el 11 y el 17 de julio, responde a una trayectoria de trabajo sostenido en tres países africanos desde 2017 y pone de relieve cómo las organizaciones europeas trasladan realidades lejanas a contextos locales para generar vínculos duraderos.

Semana Solidaria de Riaza en Cope Segovia

La Fundación Amigos de Monkole lleva a Riaza (Segovia) la realidad de la República Democrática del Congo

El municipio segoviano de Riaza se convierte en el epicentro de la solidaridad del 11 al 17 de julio con la celebración de una semana dedicada a la República Democrática del Congo. Organizada por la Fundación Amigos de Monkole, la iniciativa busca acercar al público la vida cotidiana del país africano a través de un programa que incluye cine documentalfotografía y espacios de encuentro.

La idea de esta semana solidaria surgió hace un año en conversaciones con el Ayuntamiento de Riaza. Según explica Gabriel González-Andrío, director de comunicación de la fundación, la propuesta fue presentada al alcalde para «incluir una semana solidaria» en el calendario de verano. La iniciativa fue bien recibida y, tras unos meses de estudio, el consistorio dio luz verde y ofreció «todo su apoyo».


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Tribuna: El latido de la neonatología en el África Subsahariana

La brecha en salud neonatal entre los países desarrollados y el África subsahariana no es una simple cifra; es la frontera que decide qué niños pueden sobrevivir. Mientras que en los países de ingresos altos la supervivencia de los recién nacidos con peso extremadamente bajo es la norma gracias a la tecnología de vanguardia, en regiones como la República Democrática del Congo (RDC) esto representa uno de los desafíos más extremos de la medicina moderna.  

Para contextualizar la magnitud del problema, basta observar los indicadores epidemiológicos. La RDC ostenta una de las tasas de prematurez más altas del continente. A esto se suma una mortalidad neonatal que ronda los 28 a 30 fallecimientos por cada 1.000 nacidos vivos. La mortalidad neonatal se sitúa por debajo del 2-3% en la mayoría de los países de la OCDE. Por lo tanto, un niño nacido en el Congo tiene, en promedio, diez veces menos probabilidades de sobrevivir a su primer mes de vida que uno nacido en Europa o América del Norte.

Ejea de los Caballeros

Vivir esta realidad sobre el terreno transforma por completo la perspectiva médica. En nuestros hospitales, estamos acostumbrados a la inmediatez: monitorización analítica por micrométodos, acceso universal a surfactante pulmonar exógeno, ecografías transfontanelares seriadas y unidades de cuidados intensivos dotadas de tecnología de última generación. En el contexto congoleño, la escasez de recursos técnicos y financieros es la norma. Allí, la supervivencia no depende de la máquina más costosa, sino de la excelencia en la práctica clínica y del ingenio del equipo médico. 

Un ejemplo extraordinario de esto ha sido el reciente caso de éxito en el Centro Hospitalier Monkole, donde el equipo liderado por la Dra. Gisèle Kazadi logró la supervivencia de una recién nacida de tan solo 500 gramos y 26 semanas de gestación. En un entorno sin acceso a surfactante exógeno, el éxito radicó en tres pilares que exigen rigor absoluto: el uso correcto de la ventilación no invasiva (nCPAP), el inicio temprano de la nutrición enteral con leche materna y una adherencia estricta a las medidas de asepsia para prevenir la sepsis neonatal.  La lección que nos deja el trabajo en centros como Monkole es profunda. La falta de recursos no debe traducirse en una falta de esperanza.

La implementación de intervenciones de bajo coste recomendadas por la OMS —como la corticoterapia antenatal y el soporte respiratorio no invasivo— demuestra que es posible mejorar las estadísticas y salvar vidas. Apoyar la formación del personal local no es solo un acto de solidaridad; es una inversión directa en equidad sanitaria global. 

Autor de la tribuna: Dr. Gonzalo Ares, Jefe de Pediatria del Hospital Rey Juan Carlos (Madrid)